Oro despeñado: el metal cae un 15% desde máximos y el mercado se parte
El precio del
oro ha caído aproximadamente un 15% desde su máximo histórico en dólares y euros, según los datos de cierre manejados en el debate. La corrección, que algunos elevan hasta el 30% si se mira un fondo de mineras, ha reabierto la pregunta clásica: ¿es el momento de comprar o de salir corriendo? Las respuestas que circulan no pueden ser más dispares.
Un 15% o un 30%: la cifra que nadie se pone de acuerdo en medir
La primera trampa es metodológica. Un participante sostiene que en dólares o euros el precio de cierre está aproximadamente un 15% por debajo del máximo histórico. Otro asegura que en un fondo de oro de BlackRock la caída alcanza el 30% desde el 3 de marzo. La discrepancia se resuelve en parte cuando un tercero apunta que ese producto es un fondo de mineras de oro, no de oro físico. La confusión entre metal, mineras y derivados explica buena parte del ruido.
El fondo de la discusión es otro: si la caída es una simple corrección o el inicio de algo más serio. Para unos, es una corrección normal, agravada porque se vende oro para pagar la guerra de Irán. Para otros, el dinero simplemente se está yendo al petróleo y a otros activos que generan más intereses.
¿Quién está vendiendo y quién comprando?
El relato más repetido es que los bancos centrales asiáticos compran lingotes a mansalva. Un participante asegura que China adquirió 600 kg para su banco central la semana pasada. La conclusión que extrae es que no son tontos. Enfrente, la tesis de que los jeques están vaciando sus bóvedas y que ese oro físico acabará convertido en monedas de colección.
La distinción entre oro físico y oro papel recorre todo el debate. Hay quien sostiene que lo que se está vendiendo son futuros y derivados, no lingotes. El oro físico solo se desprende, ironizan, cuando alguien vende las pulseritas de la comunión. Otro añade que los inversores huyen y se refugian en divisas para comprar más barato después.
¿Es buen momento para comprar oro?
La pregunta más repetida no tiene respuesta única. Un participante defiende que el mejor momento para comprar oro es hoy y el segundo mejor fue ayer. Otro recuerda que el metal se pasó treinta años lateral y que pueden venir otros treinta igual. La advertencia clave: sin cupones, dividendos ni alquiler, una entrada mal calculada puede dejar años de pérdidas o lateralidad sin compensación.
Hay quien compró en 2021 y vio triplicarse el valor en cinco años, y no piensa vender. También quien pregunta si la onza llegará a 3.000. Y quien avisa de que el dinero se está quedando en cuentas bancarias mientras el oro se despeña.
El cierre: donde el análisis se atasca
La discusión no llega a consenso. Unos ven una oportunidad de entrada tras la corrección; otros, la confirmación de que el oro ya no es el refugio que era. Lo único claro es que el metal ha bajado, que las cifras no cuadran según qué producto se mire y que nadie sabe si esto es el suelo o el principio de otra cosa.