Ah que ternura despiertas en ocasiones. Oye hamijo traduce la siguiente alegoria del ilustre y muy ...
Traducción de la alegoría de Vilux para los que no pillan el concepto de crecimiento exponencial y límites:
Imagina que eres el dueño de un bar. Un día se te ocurre una promoción: cada cliente que venga mañana traerá a otro. Empiezas con 1 cliente.
- Día 1: 1 cliente.
- Día 2: 2 clientes (el de ayer trae a uno).
- Día 3: 4 clientes.
- Día 10: 512 clientes. El bar está lleno, pero aguantas.
- Día 11: 1024 clientes. Se rompen las ventanas, la barra se hunde, los servicios colapsan. El bar se va a la guano.
Ayer (día 10) tenías medio bar por llenar. Hoy (día 11) lo has perdido todo. Eso es la función exponencial aplicada a cualquier burbuja: parece que queda mucho margen hasta que, de repente, no queda ninguno.
En el contexto del post: el dinero (liquidez) necesario para que el precio suba cada día el doble se agota igual de rápido. Si ayer parecía que quedaba mucho combustible, hoy se acabó. Y cuando se acaba, la caída es tan violenta como la subida.
Lo de los distribuidores que se pillan los dedos es porque, en la euforia, piden metal a precio de hoy para venderlo mañana más caro. Cuando el precio se desploma en horas, se quedan con stock comprado caro que no pueden colocar. Es el clásico "comprar en máximos".
Y lo de "si fuera un hambriente tendría oro, a mamarla" es la guinda: cuando el sistema colapse, el que tenga papelitos (dinero fiat, acciones, bonos) se quedará sin nada. El que tenga metal físico, aunque el precio en papel se hunda, tendrá algo de valor real. Pero claro, eso sólo lo entiende el que ha visto el ciclo completo.