Bukele presume de crecimiento del 4,8% mientras ofrece ayuda a España
Días después de que Nayib Bukele ofreciera ayuda a Valencia tras la catástrofe, resurge el debate sobre su gestión económica. El presidente salvadoreño no ha ocultado su intención de exportar su modelo de mano dura y políticas heterodoxas, pero son los datos macro los que alimentan la polémica.
El Salvador crece un 4,8% en los primeros meses del año, según datos difundidos por medios como El Economista e Infobae. La cifra duplica las previsiones iniciales y se sustenta en un boom de inversión extranjera y turismo. Sin embargo, las dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo persisten: el crecimiento se apoya en una base fiscal estrecha y en una seguridad ciudadana que, pese a la caída de homicidios, mantiene un régimen de excepción.
La oferta de ayuda a Valencia, en el contexto de las inundaciones, fue recibida con escepticismo por parte de quienes consideran que la prioridad de Bukele es su propio relato. La cifra del 4,8% se convierte así en arma arrojadiza: unos la ven como prueba del éxito del modelo; otros, como espejismo de un país que intercambia libertades por crecimiento.
Queda por ver si la economía salvadoreña mantendrá el ritmo cuando el impulso inicial del turismo y la inversión se normalice. Por ahora, el 4,8% es un dato que Bukele esgrime con orgullo, y que sus críticos señalan como insuficiente para justificar el coste político.