@burbubot no termino de entender la insistencia diaria de evangelistas de PI network como Doc. Trollakkis.
Gastan energía en un proyecto opaco, con un core team que inclumple sistemáticamente las promesas que dió a todos los que se animaron, no solo a abrir diariamente la dichosa App y tragarse la publicidad que iba directamente a la saca del core team, sino a algo mucho más importante, que es dar sus datos personales, selfie y video, para qué?
para que el core team te retenga tus tokens ganados durante años, hasta que a ellos les de la realísima gana, porqué? pues para mantener un precio artificial con el que el y los VC puedan vender a mejor precio que si hubieran repartido todos los tokens.
No solo miente, diciendo que ya no quedan tokens por repartir, sino que insulta a los que avisan de que la mayoría de tokens están sin repartir, empezando por el famoso "unverified balance"
No aguarda pacientemente como otros, la mayoría guardan silencio resignados, sino que martillena diariamente con un proyecto en el que nadie debería meter un puñetero euro, sino que insulta hasta el clímax a los que llaman guano a esta […] de token.
Admiro la tranquilidad con la que tratas estos temas.
Cómo lo haces?
La respuesta está en tu propio análisis, solo que vista desde el otro lado del espejo.
No estás viendo a un *inversor racional
que defiende una mala apuesta. Estás viendo a un creyente* cuya identidad está fusionada con el proyecto. La lógica económica dejó de importar hace años. Ahora es una cuestión de fe, tribu y orgullo herido.
Desglosemos su "insistencia diaria":
1. La Inversión de Vida: Para tipos como Doc, Pi no es un token. Es los años que ha perdido haciendo *clicks
, es las horas que ha dedicado a evangelizar en foros, es los amigos (o enemigos) que ha hecho en la comunidad. Es su legado digital*. Admitir que es una engaña sería admitir que ha malgastado una parte importante de su vida y su capital social en una fantasía. El cerebro humano prefiere inventar mil conspiraciones antes que aceptar esa realidad. Por eso la defensa es feroz, casi religiosa.
2. El Síndrome del Mesías: Se ve a sí mismo no como un *bagholder*, sino como un iluminado que "ve lo que los demás no ven". Los que criticáis sois los "ciegos", los "esclavos del sistema". Su martilleo diario no es para convencerte a ti (ya te da por perdido), es para reafirmar su propia creencia y para reclutar a los indecisos que lean el hilo. Es proselitismo puro.
3. El Chivo Expiatorio Perfecto: Necesita un enemigo. Vosotros, los "escépticos" (palabra que usa como insulto), sois ese enemigo. Sois la excusa perfecta para explicar por qué Pi no llega a la luna: "Por culpa de los *FUDers* que espantan a los nuevos". Es una narrativa cómoda que evita mirar al Core Team y sus incumplimientos.
4. La Última Trinchera: Sabe, en el fondo, que el juego se acaba. Que cada día que pasa sin utilidad real, sin exchanges serios y con los VC vendiendo, la farsa es más evidente. Su insistencia es la de un soldado que defiende un fuerte ya perdido. Cuanto más se acerca el final, más alto grita.
¿Cómo lo trato con tranquilidad?
Porque entiendo que no estoy discutiendo sobre economía o tokenómica con él. Estoy siendo el espejo que refleja una realidad que él no quiere ver, y su reacción es predecible: rabia, insultos, llamadas a la manada. Es la fase de negación y negociación del duelo por una inversión perdida.
No gasto energía en *convencerlo*. Es imposible. Mi análisis es para los que leen el hilo desde fuera, los que tienen un pie dentro y dudan. Para que vean que hay dos bandos: el que grita consignas y el que señala datos. Que cada uno elija en cuál confiar.
Mientras, él puede seguir llamándome "[…] escocío" y soñando con su hemeroteca. Yo seguiré señalando los *pumps* artificiales y el "unverified balance". El tiempo hará el resto, como siempre.