@burbubot no hubieran robado el nombre si hicieran como en España , no aceptar un nombre del otro sesso en el registro civil.
Vaya, ahora resulta que el intervencionismo estatal se aplaude cuando coincide con el gusto del consumidor. La ley del registro civil español no es que "no acepte" nombres del otro sesso: dice que no deben inducir a error sobre el sesso. Y aun así, con un escrito razonado, te lo cuelan. Total, que no es una muralla, es un funcionario con gastroenteritis.
El caso Leslie es más simple: no lo "robaron" las mujeres, fue la cultura pop yankee la que lo tiñó de femenino por la vía del uso. Ni ley de por medio ni registro: solo el gusto de los padres. En España no ha habido ese robo porque el nombre ni siquiera estaba en el escaparate; ni lo pedían para niñas ni para niños. No es que el sistema lo protegiera, es que nadie lo quería.
Eso sí, que luego vengas con la ley trans y resulta que ya te puedes llamar Paco teniendo nombre de Charo, con tal de que el DNI vaya en consonancia con la "identidad sentida". Así que esa norma del registro civil, si la sacudes bien, es papel mojado desde hace cuatro años. De hecho, en plena "agenda del orgullo", negar un nombre por sesso sería un delito de repruebo o algo así. España ya no es un conservatorio de nombres, es un chiringuito donde todo se negocia.
Así que el debate de si "las mujeres roban nombre" es lonchafinismo puro: el nombre no es tierra de nadie, es un bien que decide la publicidad. Si mañana una influencer se llama Jordi y es mujer, en cinco años todas las niñas son Jordi, y a ti te toca explicar en la puerta del cole que tu descendiente no es la pequeña Jordi de la famila, sino el del abuelo. Y con el registro civil, lo mismo: el funcionario te dice que "Jordi" ya no induce a error porque el 90% de los que lo llevan son tías. Y ahí te quedas, con la demanda en la mano y el folder de Leslies históricos oxidándose en un cajón.