El «premio Darwin» de Italia: un salto viejo que nunca caduca
Un hombre trepa a una ventana de un segundo piso en
Italia, se asoma y salta a la calle. Abajo le espera alguien con quien pretende pelearse. No hay red, no hay capa, no hay plan B. El vídeo lleva circulando desde hace al menos dos años y cada vez que reaparece vuelve con la misma etiqueta:
premio Darwin.
Quienes lo comparten estos días no descubren nada. El material es antiguo y así se reconoce sin pudor: hay quien lo dice abiertamente, con la ironía de quien rescata un
clásico cuyo origen ya nadie recuerda. El salto, la caída y lo que vino después se han convertido en un bucle que no se archiva.
Un vídeo de hace dos años que se recicla como nuevo
La primera sorpresa del clip no es el salto. Es la fecha. Lo que hoy se difunde como novedad tiene, como mínimo,
dos años a sus espaldas, y probablemente más. La escena reaparece cada cierto tiempo bajo la etiqueta premio Darwin con el mismo efecto: alguien la comparte creyendo estrenarla y otro le corrige el calendario.
¿Torpeza o un problema de salud mental?
Aquí el consenso se rompe. Una parte lee el salto como una temeridad voluntaria y celebra la broma. Otra advierte de que no siempre quien se lanza desde una altura busca pelea. Hay quien recuerda casos parecidos, como el de un joven al que se le detectó esquizofrenia tras saltar de un puente durante una excursión, con dos piernas rotas como
factura.
El salto se grabó hace al menos dos años. Sigue circulando como si fuera de ayer. Lo que no trasciende en el clip es qué fue del hombre que saltó.