Veranillo de San Miguel, El Niño y una ola de frío que no llega
El hilo se ha partido en dos. Por un lado, los que despachan el calor de octubre con dos palabras: veranillo de San Miguel. Por otro, los que ya tienen preparado el kit de apocalipsis. Y en medio, un enlace que ha corrido como la pólvora:
El Niño 2026: Status, Timeline & Forecast — El Niño 2026 Tracker. Un participante lo suelta como quien reparte culpas:
«Ayuso y Franco, culpables. Y nosequé de un niño dicen estos fashas». El Niño, el de verdad, convertido en arma arrojadiza.
Qué se ha sabido
Entre el 14 y el 15 de octubre, el hilo ha dejado varios datos sueltos. Uno de los participantes avisa de que
quedan 7 días para las mayores tormentas de octubre. Otro asegura que el agua del Cantábrico
sigue a 22 grados y que él se baña por la tarde. Un tercero sitúa la llegada del frío:
«todo comenzará este viernes», con desalojo de aire polar. Y un cuarto recuerda que el veranillo de San Miguel se celebra, pero que lo raro es que
no lloviese más de mediados a finales de septiembre. También se cuela un enlace al Climate Prediction Center sobre anomalías de temperatura en el hemisferio norte, pegado sin más explicación. Y un vídeo de YouTube que nadie comenta, pero que está ahí:
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Dónde está la bronca
El choque es de manual. Un sector defiende que esto es el
veranillo de San Miguel de toda la vida, que ya pasaba en octubre, en noviembre y hasta en febrero, y que la AEMET se ha inventado lo de la anomalía climática. Otro sector responde que una cosa es un veranillo y otra que el Cantábrico esté a 22 grados y medio país se bañe en el Mediterráneo como si fuera agosto. La discusión se encona cuando alguien suelta que
«el veranillo de los gilipollas» es el que se empeñan en vender. A partir de ahí, el hilo se llena de teorías: las fumigaciones, la radiación, las vacunas que han cambiado la temperatura corporal, Putin con la calefacción alta. Un participante avisa de que
«van a caer piedras de granizo más grandes que los robos del PSOE», y otro le responde que ni que hubiera granizo del tamaño de una furgoneta. La cosa se calma cuando alguien pide que la ola de frío llegue por la tarde, que por la mañana está liado.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora se discutía si el calor era normal. Ahora ya se da por hecho que
algo va a cambiar esta semana. La predicción del frente polar se concreta:
viernes. Un participante habla de «gota fría, dana, tormenta perfecta, temporal intenso» y avisa de que no va a quedar ni el apuntador. Otro se lo toma a broma y pide que sea por la tarde. La novedad es que entra en juego
El Niño 2026 como explicación global, y que alguien rescata el
periodo interglaciar para quitarle hierro al asunto. También aparece la calefacción como argumento: si sigue haciendo bueno, se ahorra. Y el Teide, que según un participante
«va a explotar y se va a llevar la isla entera al mar», como si el clima no tuviera bastante.
La experiencia personal que nadie pidió
Un participante que vive en Tenerife cuenta que todavía recuerda el calor que desprendía la lava a 30 metros de distancia durante la erupción de La Palma. Aprovecha para avisar de que del volcán no te puedes fiar y que hay un tal Nemesio que se encarga de la caldera del Teide. Entre medias, confiesa que son las 3 de la tarde, no ha comido y fuera hace una primavera estupenda. Se despide. El hilo sigue.