El anuncio más 'woke' de IKEA reabre la guerra cultural
¿Hasta dónde llega la corrección política en la publicidad? IKEA ha lanzado un anuncio que sus críticos califican como «el más woke desde el de las menores lesbianas de Vodafone». La compañía sueca, que siempre ha presumido de inclusión, esta vez habría ido demasiado lejos para algunos consumidores.
El anuncio no habría dejado títere con cabeza: diversidad racial, de género, orientación sexual… pero, según los críticos, habría eliminado cualquier representación de roles tradicionales. Un sector del público señaló que «hombres haciendo cosas de hombres y mujeres haciendo cosas de mujeres» brilla por su ausencia. La reacción no se ha hecho esperar: mientras unos defienden la valentía de la marca, otros amenazan con boicotear las tiendas. En medio de la polémica, la figura de Belén Frau, directora global de Comunicación de IKEA, cobra relevancia. La bilbaína, que lleva 22 años en la compañía, es la cara detrás de esta estrategia. Su perfil, publicado recientemente, muestra a una ejecutiva que supo «hacerse la sueca» para llegar a la cima. Pero la pregunta que flota es si esta apuesta por lo woke le saldrá cara a IKEA en términos de ventas.
La firma sueca no es ajena a las controversias. Ya en el pasado, anuncios con temática LGTBI le costaron críticas en mercados conservadores. Pero en Suecia, donde las bandas criminales copan titulares, quizás lo último que necesita IKEA es una batalla cultural. La jugada puede salir bien o puede alienar a su base tradicional. El tiempo dirá si los muebles de pino aguantan el peso de la ideología.
Debates relacionados en el foro