Estaba hasta la banana de oír hablar de este personaje, en el foro Lladós, mis cuñados Lladós, los del gimnasio Lladós... Así que me ha dado por ver un par de vídeos de este personaje y me huele a vendedor de humos que tira para atrás. El nuevo Josef Ajram. La copia barata de Andrew Tate. Marca España, no somos originales ni para este tipo de pesonajes. Luego el tío va de que en España es todo el mundo lo mismo, que por eso se tuvo que largar, y tal. Shishi, en España se copia lo de fuera y se hace mal. Eso es este tío, lo que demuestra que es marca España 100%, que es de lo que reniega.
Es la copia del mercadillo de Andrew Tate. Es como los bolsos de Dolce & Gabbana que falsifican los chinos que luego te los venden los etnianos con las iniciales, pero luego son marca Diego y Gabino. Y es una copia mala porque Andrew Tate, al menos, ha participado en la UFC y puede hablar porque ha hecho algo real y demostrable, y es un bocazas, pero lo puede ser. Este tío me da la sensación de que no ha hecho absolutamente nada y sólo repite las mismas cosas que Tate, pero peor. Porque es la copia, como digo.
Se le ve a la legua que vende humo, como el mencionado Ajram o el notas aquél del sistema operativo en la nube Eye-ass, el Pau García-Milá. Curiosamente, estos dos fueron habituales del programa de radio de la pogre de Julia Otero, qué ojo tiene la tía. Cómo no, todos estos tíos te venden el emprendimiento, el esfuerzo, la motivación, y tal, pero, curiosamente, todos estos casquivan rascas un poco y se ve que son pijillos de familia de pasta que papi les ha financiado las fiestas, en todos los sentidos.
El Ajram es descendiente de un doctor sirio reconocido, familia de pasta, que montó sus guano gracias al dinero de papi, no tenía ni fruta idea de economía ni de bolsa ni de nada y le colaron lo de la nocilla que fue unas risas a nivel nacional, ahí estaba el nivel. Su sicav palmó pasta y luego su empresa la tuvo que cerrar porque también palmó pasta. Ahora se ha metido en el negocio de los casinos online, que es donde se meten todos los engañadores. ¿Para qué? ¿Dónde está toda su palabrería sobre trading, ironmans y demás? Este tío tuvo suerte una vez en la bolsa y ya vendía el humo de treider, dicen ellos, los vendehumos, agente u operador de bolsa no suena tan cool.
El García-Milá, otro personaje, sólo por el apellido sabes que es de familia de pasta. Lo echan de la Politécnica de Caspaluña porque no sabía hacer ni la O con un cigarrillo de hierba en lo que es la informática. Conoce a un pringao llamado Cercós, que tampoco era gran cosa, pero sabía programar cosas, ya se pone Marc a vender la moto, la copia barata de Wozniak y Jobs, otra copia, como la del Lladós. Los padres son arquitectos, así que la pasta y los contactos no les iban a faltar. Así que montan un chiringuito con la pasta de papimami, pegan el bowling porque se lo compra Telefónica y a vender la moto en programas de radio, diarios, telediarreos, etcétera. Hasta que la empresa palma porque del humo no se puede sacar nada. Y García-Milá sobrevive vendiendo lo que mejor sabe vender: a él mismo. Hasta Calvópez compró el humo que vendía este tío, cuando gente como yo lo criticábamos.
Y, ahora, el último cenutrio, que dice que se ha hecho a sí mismo desde la nada, lavando platos, haciendo de obrero, yéndose a Australia y a Estados Unidos sin nada en los bolsillos, y luego petándolo con el fitness, el Youtube, demás redes y demás guano. Luego rascas un poco y resulta que su familia es de Tres Cantos, donde la renta media es de las mayores de España, su popoia tenía negocios y el chavalito hacía motociclismo, no precisamente un entretenimiento de obreretes pobretones. Así que miente más que habla, todo su "emprendimiento" se lo ha pagado popoia, que tenía empresas, vivía en zonas de chaletes caros y que le pagó su propia escudería cuando era un niñato, así que eso de obrero de la construcción, camarero, limpiaplatos... Mentiras, mentiras y más mentiras. Otro ninio de popoia que copia lo que dicen los demás, que lanza consignas, se dedica a ser influencer (vendehumos), a engañar y a vender un mensaje válido, pero falso porque lo que hay detrás es humo, no se lo ha ganado él, no tiene sustancia.
Así que vemos algo común a este tipo de personajes. Lo que caracteriza a estos sinvergüenzas es que, primero, proceden todos de familias de pasta, así que, hagan lo que hagan, siempre van a caer de pie porque va a venir la pasta de popoia a amortiguar la caída.
En segundo lugar, y lo más importante, es que tienen un gran talento especial, que eso es lo que hay que reconocerlo. Y este gran talento especial, que es lo que les hace ganar pasta consiste en venderse a sí mismos. Es decir, los clásicos vendedores de aceite de serpiente milagroso del salvaje oeste, pero sin nada detrás. Todo imagen, nada de sustancia, todo humo. Porque, si bien es cierto que el mensaje es verdadero (esfuérzate, no te rindas, trabaja duro, sé original, etcétera), el fondo es mentira y falso, porque ninguno de estos personajes ha hecho ni el esfuerzo intelectual ni físico para llegar a donde están.
A ver si os enteráis todos los que les laméis el pandero a esta clase de engañadores virtuales: es todo mentira, nadie regala nada y casi nadie triunfa empezando de friegaplatos o camarero y llegando a multimillonario, esa mentira lleva aquí desde los Rockefeller, cuando decían que el botones del banco o del hotel había llegado a director gracias a su trabajo y a su esfuerzo. Mentira. Sin contactos, la pasta de papi y algo de suerte, NADIE llega a multimillonario por mucho que se esfuerce. Gente como Schwarzenegger, que sí se hizo a sí mismo, pocos, y trabajando toda la fruta vida para llegar a donde está. Desde los 15 años levantando pesos para, muchos años después, ganar el Mister Olimpia, luego montar una empresa de obras y reformas que con los años le dio pasta, mientras trataba de meterse en el cine. Luego vienen los papeles de cine, el estrellato, gobernador de California... Esto le llevó décadas. Y os viene un pijo ciclado que no tiene ni media leche, que no hay más que verle la cara de pringado al que los abusones le daban collejas que tenía en sus fotos de juventud, a deciros que lo que tiene lo consiguió en tres años, o cinco, y os lo creéis. Que os den por el pandero, así os engañan los políticos y los medios de comunicación y las esa época en el 2020 de la que yo le hablo y todo, que tragáis hasta la empuñadura.
Un tío que no hace más que repetir faking y más faking, no es ni original para esto, porque se lo ha oído al Tate y a otros badulaques por el estilo. Con la diferencia de que el Tate sí se lo ha currado de verdad.
Que no hay más que verle los apellidos, jorobar, Amadeo Lladós Sánchez–Toscano. ¿Lladós Sánchez-Toscano? Apellido de obrerete 100%. Este no ha visto la cocina de un restaurante en su fruta vida. A no ser que fuera propiedad de su padre y para trinc a una camarera.
Este tío no ha sufrido penurias en su vida ni le ha faltado la pasta en la cuenta corriente. Que parecéis nuevos, jorobar. Os engañan una y otra vez y pedís más, y tragáis. Os engañan los políticos, os engañan los bancos, os engañan los mierdios de desinformación, os engañan los médicos, os engañan las grandes corporaciones multinacionales como la Pfizer, que os dicen que os tenéis que pinchar veneno y, encima, pagar por él...
Os engañan y seguís pidiendo que os estafen más, y tragáis de buena gana y con entusiasmo. Pues nada, seguid tragando, que así nos va. Así va España. Es lo que digo siempre, tenemos el país que nos merecemos. Porque la mayoría sois cochambre.