Que vergüenza lo de la inauguración de la tienda apple ayer en madrid

Fila de personas con sillas plegables esperando de madrugada frente a una tienda Apple en Madrid para comprar un iPhone

Cinco horas de cola y mil euros por un iPhone en Madrid​

La escena se repite cada septiembre en el centro de Madrid: una fila que arranca de madrugada, sillas plegables, termos de café y un objetivo común, entrar los primeros a una tienda Apple para comprar un teléfono que cuesta cerca de mil euros. La inauguración de la tienda de ayer en Madrid volvió a dejar la estampa: cinco horas y media de espera para adquirir un dispositivo que, según los propios asistentes, hace prácticamente lo mismo que el modelo anterior. El primer cliente de la fila, descrito en el arranque del debate como una suerte de Ibai más alto y con tupé, se convirtió en el símbolo involuntario de una liturgia que ya tiene más de devoción que de tecnología.

Qué se compra realmente en una inauguración de Apple​

El desembolso no es menor. Cerca de mil euros por un teléfono que, en palabras de varios de los presentes, «hará lo mismo que las versiones anteriores». La pregunta que sobrevuela es por qué alguien dedica media jornada a una compra que podría hacer mañana sin cola y con el mismo resultado. La respuesta que se impone en la conversación no es técnica, sino simbólica: entrar el primero, salir con la bolsa, ser visto. La tienda organiza el ritual —los empleados salen en corro, chocan manos con los clientes, jalean la entrada— y el comprador paga por participar en él.

Hay quien lo compara con otras inauguraciones patrias. En la apertura de un Ikea, recuerda un participante, hubo gente desde las cinco de la madrugada porque regalaban 50 euros para gastar en la tienda. La diferencia es que allí había un incentivo tangible. Aquí, el incentivo es la foto.

El argumento del estatus se cae solo​

La vieja idea de que el iPhone da posición social se desmonta con un dato cotidiano: si en el metro la mitad de los viajeros lleva uno, el objeto ha dejado de distinguir a nadie. Lo lleva el conserje, lo lleva el directivo, lo lleva quien vuelve de limpiar una casa. El teléfono se ha convertido en un estándar, no en una insignia. Quien sostiene que sigue siendo un marcador de clase se enfrenta a esa evidencia.

El contraargumento que aparece es distinto: no se compra por estatus, se compra por costumbre, por ecosistema, por no salir de la manzana. Un participante cuenta que vio el sistema operativo de Apple hace quince años en el portátil de su entonces pareja y desde entonces no ha tocado nada de la marca. Otro reconoce que si le dieran un iPhone no sabría qué hacer con él. La fidelidad y el rechazo funcionan aquí como dos caras de la misma moneda: pura inercia.

Obsolescencia, precio y el cálculo que no sale​

El reproche más repetido apunta a la durabilidad. «Su producto es tan basura que no vale ni para usarlo dos años seguidos», sostiene un participante, que lo atribuye a la obsolescencia programada. Otro lo enmarca en lo que llama capitalismo salvaje. La acusación no está probada y conviene tratarla como lo que es: una percepción extendida entre quienes ven en cada lanzamiento anual una forma de forzar la renovación.

El cálculo económico que circula en la conversación es sencillo: si el dispositivo dura dos años y cuesta mil euros, el coste mensual de tenerlo se acerca a los cuarenta euros, más que muchas tarifas de telefonía. Quien lo cambia cada tres o cuatro años amortiza mejor. Quien hace cola el primer día, peor. La paradoja es que el comprador madrugador es precisamente el que peor rentabiliza el desembolso.

El curioso caso de los auriculares de 300 euros​

Entre todos los productos de la marca, hay uno que desconcierta incluso a los fieles: los auriculares inalámbricos de casi 300 euros. La pregunta que lanza un participante —para qué se los compra la gente, si es para escuchar reguetón— resume el desconcierto. No hay respuesta técnica que justifique el salto de precio frente a alternativas equivalentes. Hay respuesta de marca.

El fenómeno no es exclusivo de Apple. La misma lógica se aplica a las zapatillas de edición limitada, a los muñecos de coleccionista y a cualquier objeto cuya escasez se fabrica artificialmente. La cola forma parte del producto. Sin cola, no hay relato.

La lectura política que se cuela en la conversación​

Como casi todo en España, el asunto acaba derivando. Un participante sostiene que estos compradores son «votantes de Sánchez», a lo que otro responde que la generación que llama langosta a los jóvenes no tiene lecciones que dar. La discusión se encona, aparecen referencias a la URSS y a Ucrania, y el hilo pierde el foco durante varios tramos. Es el ruido habitual.

Más interesante es la observación sobre los empleados: ochenta trabajadores saliendo a saludar en corro antes de abrir. Un participante lo califica de patético y abochornante; otro recuerda que muchos están contratados precisamente para eso, para el marketing. Las dos cosas pueden ser verdad a la vez.

La alternativa que casi nadie contempla​

La pregunta más lógica del hilo la formula un participante: «¿Por qué no van mañana y se evitan la cola?». La respuesta es que mañana no hay inauguración, no hay corro, no hay foto. El último de la fila también se lleva un móvil como el del primero, y sin esperar. Pero no se lleva el relato.

Frente a eso, aparece la postura del bajo consumo: un teléfono de teclas de 40,66 euros, sin WhatsApp, sin aplicaciones, sin dependencia. Quien lo defiende lo presenta como la verdadera libertad. Quien lo escucha le advierte de que perderá el contacto con amistades antiguas. El intercambio, educado, deja una conclusión incómoda: la libertad de unos es la soledad de otros.



Al final, el dato que descoloca no es el precio ni la cola. Es que el último de la fila sale con el mismo teléfono que el primero, y probablemente lo use para lo mismo. La diferencia entre ambos es de cinco horas y media. Ese es todo el valor añadido que se compra.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Cinco horas y media. El ultimo de la fila tambien se lleva un movil como el tuyo gilipollas y sin esperar»
— napobalo · cola innecesaria para comprar
«Su producto es tan basura que no vale ni para usarlo dos años seguidos, por eso lo cambian»
— TIESTO4EVER · obsolescencia programada Apple
«Mi teléfono es éste y me costó 40,66 €, LA VERDADERA LIBERTAD»
— Abeja Maya · alternativa al smartphone
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Ritual consumista sin sentido práctico55%
Libertad individual de comprar lo que quiera20%
Crítica al capitalismo y obsolescencia programada15%
Defensa del bajo consumo y desconexión digital10%
📌 DATOS
Cinco horas y media de cola para entrar los primeros
Cerca de mil euros por el teléfono
80 empleados saliendo a saludar en corro antes de abrir
Auriculares inalámbricos de casi 300 euros
Teléfono de teclas de 40,66 euros como alternativa
50 euros de regalo en la inauguración de un Ikea
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuánto cuesta un iPhone en la inauguración de una tienda Apple en Madrid?
Según lo que se comenta en la propia fila, el desembolso ronda los mil euros por el modelo de gama alta. La cifra aparece repetida en varias intervenciones y se compara con el precio de los auriculares inalámbricos de la marca, que rondan los 300 euros. No hay descuento por madrugar.
¿Qué es la obsolescencia programada que se menciona en el debate?
Es la práctica de diseñar productos con una vida útil limitada para forzar su renovación. En la conversación se atribuye a Apple sin pruebas, a partir de la percepción de que sus dispositivos dejan de funcionar bien a los dos años. La acusación no está demostrada y se plantea como sospecha, no como hecho.
📅 EVOLUCIÓN
Madrugada previa Comienzan a formarse las primeras posiciones en la fila, con sillas y termos, para asegurar la entrada en el primer turno
Apertura Unos 80 empleados salen en corro a chocar manos con los clientes antes de abrir las puertas, escena que se convierte en el momento más comentado
Primeras horas Los compradores salen con el dispositivo y se confirma que el primero de la fila pagó cerca de mil euros por un modelo que hace lo mismo que el anterior
Día siguiente Se constata que cualquier comprador posterior obtiene el mismo teléfono sin cola, lo que desmonta el argumento de la ventaja práctica
▶ VÍDEOS
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El cálculo de coste mensual del dispositivo según su vida útil, que varios participantes desglosan y que deja al comprador madrugador como el que peor rentabiliza el gasto
✓La comparación con la inauguración de un Ikea, donde sí había un incentivo tangible de 50 euros y no solo el relato de ser el primero
✓El intercambio sobre el teléfono de teclas de 40,66 euros y la advertencia de que renunciar a WhatsApp implica perder contacto con amistades antiguas
Este es un resumen del hilo. La discusión completa incluye 159 respuestas con datos, fuentes y análisis que solo están disponibles para usuarios registrados. Crea tu cuenta en 30 segundos para acceder al debate completo y participar.
Te estás perdiendo 159 mensajes
Esto es un resumen. El hilo original está entero ahí dentro.
Leer el hilo completo →
Registro en 30 segundos
Resumen elaborado con IA a partir del debate de la comunidad — 159 respuestas analizadas. Última actualización: .

Estadísticas del foro

Temas
2.054.579
Mensajes
58.292.049
Miembros
190.969
Último miembro
jfpc

El blog de burbuja.info

Volver