Una competición de bolsa virtual reparte iPad y 3.700 euros en premios
En 2012, una plataforma de simulación bursátil lanzó un concurso con un anzuelo difícil de ignorar: la cartera con el prefijo burbuja que lograra la mayor rentabilidad hasta el 30 de junio se llevaba un
iPad 2. Sin cuota de entrada, sin publicidad y, sobre todo, sin dinero real en juego. El organizador de Bolsia.com Virtual Trader aseguraba haber repartido
más de 2.000 euros en premios desde 2004 y confesaba el objetivo de fondo: construir un fondo de
inversión a partir de muchas carteras simuladas, porque, en sus palabras, cuando uno invierte su propio dinero «lo sueles hacer bastante mal porque te pones muy nervioso».
¿Qué premios repartía el concurso de Bolsia Virtual Trader?
La competición no se agotaba en un iPad. Había una escala completa:
50 euros al mejor del mes, 100 al mejor del trimestre, 250 al mejor del semestre y 500 al mejor del año. Un calendario que, sumado, daba un máximo de 1.050 euros en metálico para quien empezara en marzo, según el cálculo del organizador, contando los diez meses restantes, un semestre y tres trimestres.
Para 2013 la tabla se reescribió con producto de Apple como moneda. Mejor del mes, 50 euros. Mejor del trimestre, un
iPad Mini o 250 euros. Mejor del semestre, un
iPad 3 o 400 euros. Mejor del año, un
iPhone 5 libre o 500 euros. El total anunciado ascendía a 3.700 euros entre dispositivos y metálico, con la promesa de repartir siete iPads y un millar de euros entre lo que restaba de 2012 y el año siguiente.
Casi nada para un juego de dinero ficticio.
La exigencia del prefijo en el nombre y su retirada
Al principio el iPad tenía dueño condicionado: solo competían las carteras cuyo nombre de registro empezara por una palabra clave concreta. Arrancaron ocho, y la cifra escaló rápido: 17, luego 70, después 75, con el objetivo declarado de llegar a cien. Cuando la competición se profesionalizó, según cuentan los participantes el requisito se cayó y pasó a competir cualquier cartera, independientemente de cómo se llamara. Una duda recurrente entre los recién llegados quedó resuelta por esa vía: ya no hacía falta el prefijo.
Comisiones, liquidez y reglas de la casa
Aquí está la parte que casi nadie lee y que decide las clasificaciones. La plataforma aplica una
comisión de compra de 10 euros por cada 10.000 euros invertidos, no cobra mantenimiento de cuenta y remunera la liquidez al
2% anual. Traducido: mover la cartera con frecuencia tiene precio, y dejar efectivo quieto genera un rendimiento pequeño pero seguro. En una competición decidida por décimas, ese detalle pesa más de lo que aparenta.
De -12,9% a 36,85%: los números del concurso
Las rentabilidades dibujan una montaña rusa. La mejor cartera llegó a marcar un
36,85%, y otra edición mensual se cerró con un 25,65%. El ganador de agosto firmó un 21,2%. En el extremo opuesto, la peor cartera acumulaba un
-12,9%, y una cartera con guiño al caso Urdangarin se quedaba en un -9,4%. Los primeros compases fueron mucho más modestos: el mejor registro inicial apenas superaba el 2,5%.
¿Se puede reiniciar una cartera que va en pérdidas?
Sí, y ahí saltó el primer conflicto de reglas. Como el reseteo estaba permitido, quien se apuntaba el último día del mes no tenía derecho al premio de ese mes, y se avisó de que, de no ser así, «todos reseterían carteras todos los días». La defensa oficial pasó a ser el inversor a largo plazo como único comportamiento premiable. La paradoja es evidente: se premia la paciencia en un entorno donde el botón de reinicio está a un clic.
Los cinco mensajes y el primer iPad 3 enviado
La competición creció hasta declarar 1.430 participantes. Y con el volumen llegó la letra pequeña: para optar a los premios de 2013 era condición necesaria haber publicado al menos cinco mensajes en la plataforma; sin ellos, el galardón pasaba al siguiente clasificado. La cascada de entregas dejó rastro público: el primer iPad 3 salió camino de su dueño y un ganador trimestral confirmó haber cobrado sus 100 euros.
El ganador del iPad 2 prometido para el 30 de junio de 2012 no aparece por ningún lado del relato. Se sabe que se envió el iPad 3, que alguien cobró 100 euros y que la tabla de premios siguió engordando. No se sabe quién se llevó el primero. Justo ahí se atasca la cuenta.