De Olivenza a la Maestranza: así arranca la temporada taurina 2024
A las 17:30 del viernes 1 de marzo de 2024, Canal Extremadura abría su parrilla a la primera novillada televisada de la temporada. Desde Olivenza (Badajoz), con picadores, novillos de La Cercada y tres nombres jóvenes en el cartel: Carlos Domínguez, Sergio Sánchez y «El Mella». Veinticuatro horas después, a las 17:00, Castilla-La Mancha Media emitía otra corrida, esta desde Villaseca de la Sagra (Toledo), con un fin benéfico —la Fundación de Oncohematología Infantil del Hospital Niño Jesús— y toros de Peñajara de Casta Jijona para Morenito de Aranda, Damián Castaño y Gómez del Pilar.
Con esos dos festejos se daba el pistoletazo de salida al calendario televisado. Febrero ya había movido ficha: Valdemorillo presentaba sus carteles para los días 9, 10 y 11, con Núñez del Cuvillo y Alcurrucen entre las ganaderías y la alternativa de García Pulido como uno de los anuncios; y el certamen
Kilómetro Cero celebraba su segunda edición en el Palacio Vistalegre los días 23, 24 y 25.
¿Por qué las Fallas de 2024 solo se ven en pago por visión?
Porque la feria valenciana regresaba a la televisión tras un año de ausencia, pero lo hacía detrás de un muro de pago. Los festejos anunciados se emitían en Onetoro bajo modelo de pago por visión (PPV). El sábado 9 de marzo, novillos de Chamaco para Alejandro Peñaranda, Samuel Navalón y Alberto Donaire. El domingo 10, un cartel poco habitual:
seis ganaderías —Victorino Martín, Domingo Hernández, El Parralejo, Pedraza de Yeltes, Fuente Ymbro y Hermanos García Jiménez— para un único diestro, Román, que se anunciaba en solitario. El jueves 14 quedaba otra novillada con picadores.
Es el patrón que se repite en el inicio de curso: lo que no entra en una autonómica acaba en una plataforma de suscripción. La feria valenciana se veía, sí, pero no en abierto.
La letra pequeña del visionado: la app de Onetoro
El acceso no salió gratis y no solo por el precio. Un aficionado preguntaba por la aplicación de Onetoro antes de instalársela a su padre y citaba las reseñas negativas que acumula en la tienda de aplicaciones. La respuesta que obtuvo fue tan escueta como elocuente: no hay más información que esos mismos comentarios. El detalle no es menor. Si una feria se ve solo por una aplicación concreta y esa aplicación genera dudas, el alcance real del festejo queda en el aire. Entre lo que se emite y lo que se ve de verdad hay una brecha que nadie mide.
La queja de fondo: los mismos nombres en los carteles
A medida que se publicaban carteles, la crítica se repetía: los mismos diestros, las mismas ganaderías de siempre. La sensación de bucle no es exclusiva de una plaza; asoma en Valdemorillo, en la Feria de la Magdalena o en la feria de San José de Arnedo, donde el cartel vuelve a juntar a
Morante, Urdiales y Talavante. Frente a eso, la temporada también enseña caras nuevas: en la novillada de Valdemorillo del 9 de febrero se anunciaban Ismael Martín, Romero Nek y Samuel Navalón, y este último repetía en la novillada de Fallas. Hay quien ve en esa lista el relevo generacional que llega; hay quien sospecha que el escalafón se renueva bastante menos de lo que se cuenta.
La Maestranza y la campaña «¿Quién ocupará el trono?»
El gran escaparate de la primera mitad del año es Sevilla, y la empresa Pagés lo vendía como una disputa por el trono. El spot de la temporada 2024 insistía en la idea de la Maestranza como joya de la corona y repetía que todos los caminos conducen a ella. Los carteles: el Domingo de Resurrección, 31 de marzo, toros de Hermanos García Jiménez para
Morante de la Puebla, Sebastián Castella y Roca Rey; el 7 de abril, toros de Fermín Bohórquez para Lama de Góngora, José Ruiz Muñoz y Calerito; y el 9 de abril, toros de Santiago Domecq. Marketing de reino para una plaza que, un año más, se vende como el examen final del escalafón.
El trabajo fotográfico que retrata a los nuevos matadores
En paralelo a los carteles circulaba otro material: «The Matador», un proyecto fotográfico realizado en España en 2023 con el apoyo de la Joan Wakelin Bursary y
The Guardian. El trabajo seguía a los jóvenes aspirantes a matador y recogía la división creciente sobre si la muerte de un animal debe seguir siendo un espectáculo. Los retratados hablaban de lo que decían haber aprendido en el ruedo: respeto, valor, disciplina. El texto situaba el origen de la fiesta tan atrás como el año
711. Ninguna campaña de temporada responde a esa pregunta.
Ciudad Rodrigo, Arnedo e Illescas: el resto del calendario
La temporada no se agota en las plazas grandes. Ciudad Rodrigo desvelaba el programa del preCarnaval Cultural y el Carnaval del Toro 2024. Illescas anunciaba lo que describía como lujo y encontronazo en su Feria del Milagro. Y hasta la Fundación del Toro de Lidia lanzaba a la red una pregunta de aficionado: cuál es la diferencia entre casta y bravura. En una tertulia taurina, esa pregunta vale tanto como un cartel.
La temporada 2024 arrancó con dos señales que no encajan del todo. Los toros volvían a la televisión en abierto por las autonómicas. Las Fallas, sin embargo, solo llegaban a quien pagara la plataforma.
El aplauso era gratis; verlo, no.