Ciberecovero inunda el hilo: 400 mensajes con 300 tuits
El hilo se convierte en un monólogo de ciberecovero. Entre el 17 de enero y el 8 de marzo de 2024, este forero publica más de 300 mensajes, la mayoría tuits citados sin comentario. Los demás apenas intervienen. La conversación se parte en dos: por un lado, el goteo incesante de carteles, ferias y certámenes; por otro, los reproches de siempre. Los mismos nombres, la tortura, el interés. Nada nuevo bajo el sol, pero el volumen es tal que el hilo parece un archivo de la temporada.
Qué se ha sabido
Ciberecovero abre fuego el 17 de enero con la feria de Fallas en Onetoro. Anuncia tres festejos:
sábado 9 de marzo, novillos de Chamaco para Alejandro Peñaranda, Samuel Navalón y Alberto Donaire;
domingo 10, seis ganaderías para Román en solitario;
jueves 14, novillada con picadores de Fuente Ymbro para El Niño de las Monjas, Jarocho y otro. Todo en pago por visión.
El 20 de enero enlaza el tuit de Portal Taurino con los carteles de Valdemorillo:
10 y 11 de febrero, Núñez del Cuvillo, Talavante, Ortega, Alcurrucen, Perera, Ureña y la alternativa de García Pulido. El 9 de febrero, novillada con Ismael Martín, Romero Nek y Samuel Navalón.
El 22 de enero, Ciudad Rodrigo desvela el programa del preCarnaval Cultural y el Carnaval del Toro 2024. El 25, Illescas anuncia su Feria del Milagro. El 28, la Fundación del Toro de Lidia pregunta en redes: «¿Cuál es para ti la diferencia entre casta y bravura?».
El 1 de febrero, ciberecovero pega el texto de «The Matador», el proyecto fotográfico de 2023 con apoyo de la Joan Wakelin Bursary y The Guardian. El 5, el adelanto de las retransmisiones:
23, 24 y 25 de febrero, Palacio Vistalegre, certamen Kilómetro Cero, novilladas sin picadores con reses de Cerro Longo, El Retamar, Hermanas Ortega y Ginés Bartolomé. El 10, la noticia del premio a Owen Harvey por un retrato de David Fuentes, matador trainee.
El 15 de febrero aparece el tuit de Plaza de Las Ventas con los carteles de San Isidro 2024, que arrancan el
10 de mayo. El 18, la Copa Chenel anuncia 29 ganaderías y 13 encastes para 14 festejos. El 20, el Circuito de Novilladas de Madrid presenta su cuarta edición. El 21, La Encerrona de Carmelo estrena temporada con Rubén Sanz y Alejandro Fermín. El 25, ciberecovero enlaza el vídeo de Toromedia. El 28, el cartel de la Copa Chenel diseñado por Iván Estupiñá con imágenes de Botán. El 1 de marzo, Valdilecha acoge el arranque de la Copa Chenel. El 5, el Circuito de Novilladas de Madrid insiste con sus carteles. El 8, cierra con la plaza de Valencia para el 11 de mayo: Manuel Caballero, Ismael Martín y otro por anunciar, con novillos de José Cruz.
Dónde está la bronca
La bronca no es nueva, pero reaparece. Vetusta morsa lo dice claro: «siempre son los mismos carteles». Ciberecovero lo repite como un eco. Extouareg espera ansioso los de San Isidro. La queja es un bucle: los mismos diestros, las mismas ganaderías.
En el otro extremo, tortura sentencia: «No me gustan las corridas de toros. LA TORTURA NI ES ARTE NI ES CULTURA». Sir Connor va más lejos y propone cambiar el título del hilo: «Rincón asesinos de animales». Son intervenciones sueltas, sin réplica directa, pero marcan el tono.
Galicia Bahamas suelta: «Tiene más visitas el hilo que abrí ayer. Los toros no le interesan a nadie». Pasapiseroverde ironiza: «Veo un gran éxito del hilo...». Bloody sunday pide que quiten el fútbol y los toros. Sr. del Cojon defiende el IVA taurino frente al cine español, y pasapiseroverde le responde con desdén. La discusión no llega a más.
Alberto Paraiso aporta dos mensajes sobre Cayetano, uno de ellos con enlace a El Norte de Castilla. Perchas celebra ver a su amigo Faustino «Rosco» en el cartel de San Isidro. Decipher comenta que los carteles son estéticos. Ortegal escribe «BILDU NACIONALISTA GALLEGO», sin más contexto.
Qué cambia respecto a antes
Nada se da por superado. La temporada avanza y los carteles se acumulan. La predicción de Vetusta morsa —«siempre son los mismos carteles»— se cumple una y otra vez. El asunto nuevo es el volumen: ciberecovero convierte el hilo en un archivo de tuits. La conversación se diluye. Los pocos que intervienen lo hacen para repetir lo de siempre. El hilo sigue, pero ya no es un debate: es un tablón de anuncios.