Vivo en Nervión, barrio pijo de Sevilla.
Frecuento tres supermercados diferentes. En dos de ellos, entre hace 1 y 2 años, pusieron seguratas, cosa que yo solo había visto antes en el Mercadona (y además no al principio de los Mercadonas, sino hace tampoco demasiado tiempo). El tercero entiendo que no tiene segurata porque es muy pequeño.
En Agosto ha habido casi más dependientes que clientes, y se ponen a hablar entre ellos mientras lo más silenciosamente posible paso al lado. El tema omnipresente son los intentos (a menudo, logros) de robo en lo que va de día. Les pregunto finalmente y me dicen que están disparados, y que las empresas han optado por despedir personal por no oponerse suficiente a los robos -es decir, que abusan de ellos para que se encaren físicamente con los ladrones o a la calle-
Como detalle curioso, en los dos supermercados con segurata, la mitad del tiempo la segurata es una mujer de metro cincuenta con gafitas y muy delgada, y en el otro supermercado pasa mucho tiempo una segurata de complexión fuerte. Los seguratas hombres sí son altos y muy fornidos de gym cuando están.
Cuando hablan entre ellos casi siempre hablan en masculino y a menudo indican "malas pintas". Nunca hablan de etnia, lo cual me resulta más preocupante que si lo hiciesen. Los robos en mi presencia han sido por dos personas que no soy ni capaz de definir étnicamente porque estaban morenos de verano, creo que uno era sevillano y el otro de origen latinoamericano. Poco importa esa evidencia anecdótica. Y ambos tenían tatuajes por todas partes.
El disparate político nacional ya ha conseguido efectos peores que en Venezuela, pues nosotros partíamos de mucho más alto.
¿Estáis viviendo lo mismo en los supermercados de vuestros barrios?
PD. 2 de los tres supermercados están a 50 metros cada uno de una comisaría de policía nacional. Es para nada, igualmente.
Frecuento tres supermercados diferentes. En dos de ellos, entre hace 1 y 2 años, pusieron seguratas, cosa que yo solo había visto antes en el Mercadona (y además no al principio de los Mercadonas, sino hace tampoco demasiado tiempo). El tercero entiendo que no tiene segurata porque es muy pequeño.
En Agosto ha habido casi más dependientes que clientes, y se ponen a hablar entre ellos mientras lo más silenciosamente posible paso al lado. El tema omnipresente son los intentos (a menudo, logros) de robo en lo que va de día. Les pregunto finalmente y me dicen que están disparados, y que las empresas han optado por despedir personal por no oponerse suficiente a los robos -es decir, que abusan de ellos para que se encaren físicamente con los ladrones o a la calle-
Como detalle curioso, en los dos supermercados con segurata, la mitad del tiempo la segurata es una mujer de metro cincuenta con gafitas y muy delgada, y en el otro supermercado pasa mucho tiempo una segurata de complexión fuerte. Los seguratas hombres sí son altos y muy fornidos de gym cuando están.
Cuando hablan entre ellos casi siempre hablan en masculino y a menudo indican "malas pintas". Nunca hablan de etnia, lo cual me resulta más preocupante que si lo hiciesen. Los robos en mi presencia han sido por dos personas que no soy ni capaz de definir étnicamente porque estaban morenos de verano, creo que uno era sevillano y el otro de origen latinoamericano. Poco importa esa evidencia anecdótica. Y ambos tenían tatuajes por todas partes.
El disparate político nacional ya ha conseguido efectos peores que en Venezuela, pues nosotros partíamos de mucho más alto.
¿Estáis viviendo lo mismo en los supermercados de vuestros barrios?
PD. 2 de los tres supermercados están a 50 metros cada uno de una comisaría de policía nacional. Es para nada, igualmente.