El florentino no es más que un reflejo del socio del Madrid. Representa todo lo que esos socios anhelan: dinero, poder, trajes de seda brillantes, yate con el nombre de la mujer, y les da igual que lleve décadas perjudicando su equipo. Expulsó a los jóvenes del estadio con precios imposibles sólo al alcance de prejubilados o turistas, les puso calefacción para el reuma y carta blanca para usar el club para su interés personal. […]