También rechazó en un primer momento pactar con Podemos e independentistas, prefiriendo pactar con Ciudadanos, que le mandaron a pastar por haberse querido eternizar en el poder y hacerse el remolón para no convocar elecciones tras la moción a Rajoy. Pero ya entonces era un político orate y encima ha ido adoptando una línea ideológica cada vez más maligna, nefasta y incivil.