Trump resucita el 98: la derecha española duda entre responder o callar
Donald Trump ha vuelto a hurgar en la herida del Desastre del 98. En una declaración recogida por Infobae, el expresidente estadounidense presumió de haber «tomado todo» de España en la guerra de 1898: Cuba, Guam, Puerto Rico y Filipinas. El tono, entre la bravuconada y la amenaza, ha reabierto un debate incómodo en la política española.
La cuestión no es tanto lo que dijo Trump —al fin y al cabo, es un hecho histórico— sino el silencio de la derecha española. Mientras el presidente Pedro Sánchez se atribuye el relato patriótico ante lo que muchos consideran una velada amenaza a la soberanía de Ceuta, Melilla y Canarias, el PP y Vox han preferido mirar hacia otro lado. Y el problema, según los análisis que circulan, no es menor.
El silencio que alimenta a Sánchez
La ausencia de respuesta desde la derecha no es casual. En círculos críticos se sostiene que PP y Vox han caído en una trampa recurrente: por no enfrentarse a Trump —aliado ideológico en otros frentes— le regalan al jefe del Ejecutivo la bandera de la defensa nacional. El resultado es que Sánchez puede jugar la carta patriótica sin competencia, como ya ocurrió con Gaza o la guerra en Oriente Próximo.
«Si fueran listos, dinamitarían la estrategia Sánchez saliendo al paso de las declaraciones antiespañolas de Trump», se argumenta. Pero no lo hacen. Y en el fondo subyace un malestar más profundo: la derecha española está atrapada entre su instinto de lealtad atlántica y la necesidad de defender intereses nacionales que el trumpismo pone en cuestión.
¿Amenaza real o bravuconada?
Hay quien resta importancia a las palabras de Trump, interpretándolas como una simple broma de campaña. Pero otros recuerdan que el 98 no es un episodio olvidado en el refranero español, y que la referencia a «tomar todo» tiene ecos coloniales que resuenan en plazas soberanas como Ceuta y Melilla. La pregunta que flota es si detrás de la fanfarronería hay una estrategia geopolítica o solo un exabrupto más del expresidente.
Lo que viene
A corto plazo, todo apunta a que la derecha seguirá sin responder, esperando que el tema se diluya. Pero si Trump insiste —y suele insistir— el coste político para PP y Vox podría ser alto: entregar el patriotismo a Sánchez en bandeja es un error que ya han pagado antes. La incógnita es si espabilarán a tiempo o seguirán dejando que les coman la tostada.