El evangelio de hoy, viernes 21 de agosto, queda enmarcado por una de las imágenes más potentes del Antiguo Testamento: el valle de huesos secos que Ezequiel contempla en visión. «¿Podrán revivir estos huesos?», pregunta Dios. La respuesta atraviesa toda la liturgia: un Espíritu que infunde vida donde ya no queda nada. El estribillo del salmo lo redondea: «Dad gracias al Señor, porque es eterna su misericordia».
La primera lectura, Ezequiel 37, 1-14, llega con su habitual acompañamiento pastoral. El padre Santiago Martín, de los Franciscanos de María, firma la homilía. Y el horario de oración no deja rincón sin cubrir: la Coronilla de la Divina Misericordia a las 15.00, el Rosario nocturno a las 22.00, y la Santa Misa en directo a las 20.00, con Rosario desde las 19.30. No es un plan cualquiera; es una liturgia completa que se sigue a distancia.
El evangelio y la economía: huesos que vuelven a la vida
Para el lector acostumbrado a los informes del BCE, la visión de Ezequiel tiene una lectura que no necesita homilía. Un país en desierto, un tejido productivo seco, y la promesa de que los tendones y la carne volverán. La fecha, además, no es trivial: litúrgicamente este tramo del año suele guardar pasajes de consuelo y restauración. Hay quien sostiene que la misericordia eterna del salmo suena mejor que cualquier programa de recuperación. La diferencia es que esta promesa no cotiza en bolsa.
Apotegmas: la sabiduría del desierto que no pasa de moda
La cita diaria incorpora un extra que merece la pena: los Apotegmas de los Padres del Desierto, la colección alfabética compilada por el jesuita Heriberto Rosweyde en el siglo XVII y disponible en línea en surco.org. Máximas de los primeros monjes que suenan a estoicismo aplicado: la materia prima de la que salió la Europa de los monasterios. Un recordatorio de que la espiritualidad también tiene su archivo económico.
El día se cierra con la petición recurrente: agradecer, porque la misericordia es eterna. Con los mercados en su vaivén habitual, no es la peor recomendación.