Red Eléctrica vuelve a activar el freno de emergencia de la industria
Este jueves, a las 18:00, Red Eléctrica ha vuelto a pulsar el botón de pausa del sistema. La operadora ha activado por cuarta vez en lo que va de año el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), un mecanismo que obliga a las grandes empresas electrointensivas a dejar de consumir electricidad en un plazo máximo de 12,5 minutos. Cuatro activaciones, todas en verano: un récord histórico que nadie en el sector celebra.
Qué es el SRAD, la llave de emergencia de la red
El SRAD, puesto en marcha en 2022 y operativo desde 2023, funciona como un botón de parada industrial. Cementeras, acerías, químicas y papeleras que se apuntaron voluntariamente al programa reciben una compensación por detener su actividad cuando el operador lo ordena. No es un favor: la factura ronda los 1,4 millones de euros al día, un coste que acaba en el recibo de todos.
El mensaje oficial, bajo sospecha
Red Eléctrica mantiene que el sistema no está en peligro, y que activa este mecanismo precisamente para evitar cualquier incidente. Pero el orden de las frases importa, como ha señalado más de un análisis: se activa porque hay riesgo, no porque no lo haya. La gran industria ya temía desde finales de julio que llegara este momento, y el calendario le ha dado la razón.
¿Pan para hoy, hambre para mañana?
La situación recuerda a quien utiliza las semillas destinadas a la siembra para alimentar a la población: resuelve el día, compromete la cosecha. Mientras, una parte creciente de consumidores mira al autoconsumo como única salida ante la fragilidad de la red. Instalar placas y baterías, sin desconectarse del todo, se ha convertido en un seguro de vida energético.
El sistema aguanta, dice el operador. Pero cuatro activaciones récord en un verano dejan una pregunta incómoda: ¿cuántas veces más se puede echar mano de las semillas antes de que la tierra se quede sin ellas?