Ceuta, entre la sarna y el confinamiento: Feijóo enciende la polémica
Primero fueron las imágenes de miles de personas en la playa de Ceuta. Ahora el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que decrete el confinamiento de la ciudad autónoma por riesgo sanitario. El detonante: la aparición de sarna y tuberculosis tras la entrada de migrantes a finales de julio. La propuesta, sin embargo, no se dirige a los recién llegados, sino a los propios ceutíes.
Feijóo sostiene que la llegada masiva ha provocado enfermedades infectocontagiosas y cifra en más de 70.000 los migrantes ilegales. Esa cifra choca con la que manejan otros sectores, que la reducen a 10.000. La brecha no es un simple error de cálculo: define el marco de la crisis y alimenta la desconfianza.
El riesgo sanitario como arma política
La petición del líder popular ha abierto un frente doble. Desde la izquierda se rechaza el confinamiento por desproporcionado; desde parte de la derecha, porque castiga a los ceutíes mientras los migrantes quedan en la calle. Incluso quien durante la pandemia defendió restricciones duras considera ahora que encerrar a la población de la ciudad es un error.
El recuerdo del COVID es inevitable. Las sanciones de 60.000 euros que algunos citan en tono de burla son la misma lógica que se aplicó entonces. La pregunta es si repetirla en pleno verano, con Ceuta como escaparate de la crisis migratoria, es una jugada maestra o un disparo en el pie.
Lecturas que van más allá de la salud
Entre las interpretaciones del movimiento de Feijóo circula una hipótesis incómoda: el confinamiento serviría para despejar la ciudad y allanar una cesión pactada a Marruecos. No hay pruebas, y las propias voces que la plantean admiten que suena a conspiración. Otra lectura más simple: una jugada electoral para marcar perfil duro ante la crisis migratoria. Los críticos recuerdan que, en el pasado, las restricciones se aplicaron a los ceutíes mientras los migrantes entraban sin control.
Quién paga el coste económico
La crisis también ha sacado la economía de Ceuta a la palestra. Hay quien sostiene que la gestión central del PSOE arruina a la ciudad, y que el confinamiento remataría al comercio y al turismo. La administración local, dicen otros, solo tendría que trabajar a reglamento para bloquear la medida. El resultado: una ciudad otra vez en el centro del fuego cruzado, con los residentes como rehenes.
Con este panorama, queda una pregunta abierta. Si Feijóo busca presentarse como alternativa de gobierno, ¿pedir encerrar a los propios ceutíes es un desliz o un anticipo de lo que haría en el poder?