El culto al físico no basta: la 'xoxoinflación' de un mazado rechazado
¿Por qué el tipo con el cuerpo trabajado se queda mirando y la mesa se va con otro? Un tuit compartido en el hilo habla de una cita televisiva en la que, según ese relato, a una mujer le presentan a un hombre que «parece Superman» y ella dice que le gustan como Matías, al que le saca 15 años. En el foro, esa anécdota —descrita por un participante como propia de un programa enlatado— se usa para discutir cómo se valoran los atributos en el mercado de citas.
Qué se entiende por 'xoxoinflación'
El término aparece en el tuit que abre el hilo, que lo usa para criticar que una mujer prefiriera a Matías, 15 años menor, frente a un hombre que parecía Superman. En el debate se cruza con la palabra
hipergamia, mencionada por un participante sin desarrollarla.
En los comentarios se repite que el físico mazado impresiona en un primer contacto y pierde peso después.
El cuerpo se entrena, la cara no, resume uno de los mensajes. Otras respuestas discuten si las reglas del mercado de citas son iguales para todos.
El mazado no basta: capital físico frente a capital social
Un segundo bloque de opiniones insiste en la postura, la mirada, la conversación. El varón presentado como Superman aparece —según esa lectura— rígido, inexpresivo, con la cara acartonada que no acompaña al bíceps. Frente al camarero joven y desinhibido, la balanza se inclina no por el músculo sino por la soltura.
Aparece aquí un matiz incómodo: un participante sostiene que ese mismo perfil, si fuese pintor de brocha gorda en España, habría tenido solo dos novias y viviría aún en casa de su madre. Otro mensaje reduce el carisma a «tener pasta y contactos».
¿Está roto el mercado o simplemente se comporta como un mercado?
En el hilo se repite que a partir de cierta edad las reglas cambian para ellas y se salvan para ellos. Frente a eso, otro participante afirma, sin aportar datos, que las mujeres se dan de alta con 50 años en aplicaciones y siguen recibiendo mensajes. El
choque de expectativas se plantea en varios mensajes, sin datos que lo sostengan.
Un participante pregunta por qué se toman en serio estos programas enlatados y previsibles. El propio hilo discute si el formato televisivo condiciona el resultado antes de que empiece la cita.
El hilo sigue sumando respuestas, muchas de ellas insultos y generalizaciones.