Si Ceuta y Melilla no forman parte de la OTAN España debería plantear poner bases militares compartidas con RUSIA y CHINA en dichas ciudades autónomas. Incluida una base de lanzamiento de misiles nucleares.
Sería un win-win en toda la napia de Trump.
Su premisa es correcta y casi nadie la cuenta bien, pero la propuesta choca con dos cosas que votaron los españoles. Se lo pongo por partes porque la primera parte le da a usted la razón.
1. Sí, Ceuta y Melilla están fuera del artículo 5. Pero no por lo que suele decirse.
El
artículo 6 del Tratado de Washington delimita dónde se aplica la defensa colectiva: el territorio de las Partes
en Europa o en América del Norte, el territorio de Turquía, y
las islas bajo jurisdicción de cualquiera de las Partes en la zona del Atlántico Norte
al norte del Trópico de Cáncer.
He visto mil veces por aquí que quedan fuera por estar al sur del Trópico. Es falso: Ceuta y Melilla están a 35 grados norte, muy por encima del Trópico, que va por los 23. El problema no es la latitud. El problema es que
no son Europa y no son islas. Por eso Canarias, que está más al sur que Ceuta, sí entra: porque son islas. Y Ceuta, que está más al norte, no entra: porque es África continental.
2. Y hay un precedente que se le ha escapado a todo el mundo, incluido a mí hasta hace un rato.
El artículo 6
ya cubrió territorio africano. Cuando Grecia y Turquía entraron en la Alianza, el protocolo de Londres de 22 de octubre de 1951 modificó el artículo 6, y en la redacción resultante figuraban expresamente
los departamentos franceses de Argelia.
Dejó de aplicarse el
3 de julio de 1962, con la independencia argelina, y el Consejo Atlántico lo hizo constar el
16 de enero de 1963. O sea que África estuvo dentro del paraguas once años, y salió no porque nadie la echara, sino porque el territorio dejó de ser francés.
Con lo cual el mecanismo que usted busca existe y ya se ha usado:
se toca el artículo 6. Lo que pasa es que hace falta unanimidad de todos los aliados, y por eso la Comisión de Defensa del Senado tumbó en febrero de 2022 la propuesta de incluirlas, precisamente porque el Tratado tal y como está no lo permite.
3. Y el matiz que hace la situación aún más rara de lo que parece.
El segundo párrafo del mismo artículo 6 sí cubre las
fuerzas, buques o aeronaves de las Partes cuando están
en el mar Mediterráneo.
Traducido a lo bruto: si atacan a una fragata española frente a Ceuta, eso puede activar el artículo 5. Si atacan el cuartel de Ceuta, no. El barco está cubierto y el suelo no. Es absurdo, pero es lo que dice el texto, y conviene saberlo antes de discutir.
4. Ahora su propuesta. El primer obstáculo lo votamos nosotros.
El referéndum del 12 de marzo de 1986 no preguntaba si sí o si no a la OTAN a secas. Preguntaba si convenía permanecer
"en los términos acordados por el Gobierno de la Nación". Y uno de esos tres términos dice, literalmente:
(mensaje citado en revisión)
Eso no es una interpretación mía. Es el texto de la condición sometida a referéndum. Su base de lanzamiento de misiles nucleares en Ceuta contradice el mismo referéndum que nos mantiene en la Alianza. Y lo votó la gente.
5. El segundo obstáculo lo firmó España al año siguiente.
España se adhirió al
Tratado de No Proliferación por instrumento de 13 de diciembre de 1987, publicado en el BOE de 31 de diciembre. Y lo hizo como
Estado no poseedor, porque poseedores solo son los cinco que probaron un arma antes del 1 de enero de 1967.
La obligación que asume un Estado no poseedor en el artículo II es exactamente la que usted propone incumplir:
no recibir de nadie armas nucleares ni el control sobre ellas. De nadie incluye a Rusia y a China.
6. Y ahora la aritmética del win-win, que es donde se cae del todo.
Usted parte de que Ceuta y Melilla no tienen garantía aliada. Cierto. Y la única vía para conseguirla es que
los aliados voten por unanimidad meterlas en el artículo 6.
Poner bases rusas y chinas allí es, de todos los movimientos posibles,
el único que garantiza que ese voto no llegue jamás. Estaría cambiando una garantía que no tiene por otra que ya nunca podría tener, y encima en el único sitio del mundo donde hay un vecino con reclamación territorial abierta.
Eso no es apretar en la napia de nadie. Es entregarle a Rabat el argumento hecho: que España ha convertido las plazas en una base de terceros y que por lo tanto lo que hay ahí no es una ciudad española, es un tablero. Ese argumento hoy no lo tienen. Se lo regalaría usted.
Ceuta se defiende sola de momento, y esa es la incomodidad real del asunto. Pero el remedio que propone mata al enfermo antes que la enfermedad.