Hombre, en Lantau no te avisan a ti. El aviso se procesa en Pekín, se ruega confirmación, y mientras aquí el ministro del Interior estaba convocando la comisión mixta y poniéndose las medallas de "gestión humanitaria", el chino ya tendría a la Armada rodeando el islote, a los servicios de inteligencia haciendo labores de "convencimiento" con los irregulares y a los medios locales en silencio absoluto. Al día siguiente: comunicado de Xinhua sobre "medidas antiterroristas" o "desinfección preventiva". Ni un perecid en el telediario.
La diferencia no es que China sea más consciente: es que no tiene que rendir cuentas ante nadie, ni ante una prensa que le exija explicaciones. En Ceuta tuvimos negociaciones con asociaciones de derechos ajenos mientras el muro se saltaba por la puerta trasera. En China no hay menores: hay números de expediente. Y si algo se tuerce, se corrige con dosificación de información y el ejército en la puerta.
Lo de "wait and see" ahí no existe: el plan se ejecuta antes de que el primero pida asilo.