Superliga: «350 millones por club», según un cálculo del debate
Trescientos cincuenta millones de euros por participar. Esa es la cifra que se repite en el debate cada vez que la Superliga Europea vuelve a la actualidad, y esta vez viene acompañada de un formato sobre la mesa:
64 clubes repartidos en tres niveles, ascensos y descensos y los partidos en abierto. La promesa que suena a herejía en el negocio actual del fútbol: verlo gratis. Con publicidad, o sin ella para quien pague.
La cifra no sale de la UEFA: es la que se cita en el propio hilo y funciona como argumento central. Frente a una Champions League en la que, según este planteamiento, los equipos grandes se ven obligados a jugar partidos sin interés contra rivales menores, el proyecto prometería a cada participante
350 millones. Por estar ahí.
Qué es la Superliga Europea y cómo funcionaría
El boceto que aparece en el hilo habla de
64 equipos y tres ligas por niveles, siguiendo el modelo de la Nations League. Las dos primeras tendrían 16 clubes cada una; la tercera, 32. Ascensos y descensos entre ellas, de modo que un equipo mediano pueda subir por méritos deportivos. En la liga top estarían los 16 mejores: la promesa es que casi cada jornada sea un partido de máximo nivel.
El reparto de plazas por país en la liga superior que propone un participante es
cinco para España, cuatro para Inglaterra, tres para Alemania, tres para Italia y una para Francia. Un cuadro que dejaría fuera de la élite, de entrada, a clubes de otras federaciones, que solo podrían entrar por abajo.
Partidos gratis en abierto: quién paga la factura
El modelo que se describe es el de la
emisión en abierto: gratuita para el espectador, con una alternativa de pago para quien no quiera anuncios. Es uno de los puntos que más apoyos recibe en el hilo y, a la vez, el más incómodo para las operadoras que llevan años comprando los derechos en exclusiva.
El argumento de uno de los participantes es sencillo: devolver el fútbol a la chavalería, que vea a los críos ilusionarse con su equipo sin que sus padres paguen una suscripción. Frente a eso pesa la duda de otro forero:
gratis al principio, de pago después.
Fair play financiero y clubes estado: la queja recurrente
La crítica no apunta solo a la UEFA. Hay quien sostiene que hay clubes que se sostienen sobre capital estatal y que disfrutan de una capacidad de fichaje imposible de igualar con ingresos ordinarios. La Superliga, dicen sus defensores, serviría para poner límites donde el organismo europeo no los pone.
En contra está el temor de los críticos: que sean precisamente los propietarios ricos quienes decidan las reglas y que el criterio deportivo pase a un segundo plano cuando quien organiza también compite.
El papel de la UEFA: sin ingleses no hay Superliga
Hay un matiz que un participante da por seguro:
sin los clubes ingleses, alemanes y franceses, la competición no arranca. Según este relato, la afición inglesa ya dejó claro que no quiere que cambie nada, y los grandes alemanes y el club parisino se han desmarcado. Sin ese bloque, el invento cojearía desde el primer día.
El precedente que se cita en el hilo es el caso Bosman: cuando el Tribunal de Justicia europeo falló a favor del jugador, al principio no pasó nada y, décadas después, nada en el fútbol se parece a lo que era.
Y queda una pregunta sin respuesta: la de un forero que pide que alguien confirme una supuesta cláusula que obligaría a los firmantes a
300 millones de indemnización si incumplen el compromiso de permanencia. Su existencia no está verificada. Y ahí, justo ahí, sigue el lío.