Pogacar contra Vingegaard: el Tour que se decide en la crono
El Tour de Francia 2025 llega a su primera gran cita con la contrarreloj del miércoles y las apuestas están más abiertas que nunca.
Pogacar parte como favorito para muchos, pero el desgaste acumulado y la sombra de la caída de Vingegaard en el pasado mantienen la incertidumbre. La carrera ha dejado ya momentos para el recuerdo: ataques lejanos, fugas de jóvenes franceses y la confirmación de que el equipo Visma sigue siendo una máquina colectiva temible.
El debate sobre quién ganará el Tour de Francia 2025 se ha convertido en un pulso entre dos visiones. Por un lado, quienes creen que
Pogacar es imparable por su talento explosivo y su capacidad de atacar en cualquier terreno. Por otro, los que confían en que
Vingegaard y su equipo, con Van Aert, Yates, Jorgenson y Kuss, impondrán un ritmo demoledor en la montaña. La contrarreloj del miércoles aparece como el juez definitivo.
¿Quién es el favorito para ganar el Tour de Francia 2025?
Pogacar llega con la vitola de campeón y un arranque explosivo que, según varios análisis, le permite soltar a cualquiera en cuestión de metros. Su actuación en la montaña ha sido calificada de marciana, con cifras de vatios que algunos consideran la mayor exhibición de la historia. Sin embargo, no todos lo ven tan claro.
Hay quien sostiene que
Vingegaard tiene el motor más potente del pelotón, con un VO2 max superior al de cualquier otro ciclista y una capacidad de recuperación que le permite aguantar ataques repetidos. Su punto débil son las arrancadas explosivas de Pogacar, pero su fortaleza es la resistencia. La clave estará en si las secuelas de su caída le permiten llegar al cien por cien.
El equipo Visma juega un papel decisivo. Con Van Aert, Yates, Jorgenson y Kuss trabajando para el danés, la estrategia parece clara: desgastar a Pogacar en la montaña y aprovechar cualquier debilidad. La contrarreloj del miércoles será el primer examen serio para ambos.
La contrarreloj del miércoles: ¿quién gana?
La crono del miércoles se presenta como el momento clave de la primera semana.
Remco Evenepoel parte como especialista, pero la ausencia de Ganna por lesión abre el abanico de candidatos. Algunos análisis apuntan a que Vingegaard y Pogacar podrían meterse en la pelea por el triunfo parcial, mientras que otros esperan sorpresas de corredores como Lipowitz.
La lucha por el podio también está en juego.
Enric Mas se ha colocado sexto a diez segundos, una posición que muchos consideraban impensable. Su estrategia conservadora, sin ataques, le mantiene en la pomada. Otros, como Vauquelin y Grégoire, han mostrado un desparpajo que invita a soñar con un top-10 para el ciclismo francés.
El papel de los jóvenes franceses
Vauquelin y Grégoire se han convertido en la gran esperanza gala. El primero terminó segundo en el Tour de Suiza por detrás de Almeida y ha demostrado que no tiene miedo a atacar. El segundo, con un equipo fuerte, aspira a un top-10 a pesar del tiempo perdido.
Paul Seixas, otra promesa, no participa en el Tour por su juventud, pero su nombre ya suena para el futuro.
La afición francesa lleva años esperando un crack al estilo de Pogacar o Evenepoel. Estos chavales no son aún ese ciclista total, pero su progresión invita al optimismo. La montaña será el examen definitivo.
El calendario: Pirineos, Ventoux y Alpes
El recorrido de este Tour concentra la montaña en tres días seguidos en los Pirineos, con una cronoescalada en medio, y después el Ventoux y los Alpes. Esa acumulación de esfuerzos puede ser determinante. Algunos análisis señalan que tanta dureza seguida puede pasar factura a corredores como Van Aert, que no son escaladores puros.
La gestión del esfuerzo será clave. Los equipos con más fondo podrán imponer su ritmo, mientras que los que lleguen justos de fuerzas se hundirán. La carrera aún tiene muchas etapas por delante y cualquier detalle puede cambiar el signo final.
La contrarreloj del miércoles responderá a muchas preguntas. Pero no todas. El Tour de Francia 2025 sigue siendo una incógnita y los aficionados lo saben. ¿Será el año de Pogacar o el de Vingegaard? La carretera dictará sentencia.