Cuerpo viaja a Washington tras el aviso de Bessent
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se reúne este martes con el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, después de que este calificara el acercamiento del Gobierno español a China como «cortarse el cuello» y «una apuesta equivocada». La cita, anunciada por el propio ministro ante corresponsales, se enmarca en «reforzar las relaciones bilaterales entre España y EEUU», aunque Cuerpo sostiene que el vínculo pasa por «uno de sus mejores momentos».
Qué dijo Bessent y por qué importa
El secretario del Tesoro cargó contra el Ejecutivo español el pasado día 9, primero en un coloquio con la Asociación Americana de Banqueros y después en una entrevista en la cadena Fox. En ambos foros describió el giro hacia Pekín como un error estratégico. No es una opinión aislada de un comentarista: es el jefe del Tesoro de la primera economía mundial calificando de suicidio económico la política exterior de un socio de la OTAN.
La respuesta española ha sido enviar al ministro a la capital estadounidense con la cartera de asuntos bilaterales bajo el brazo. Cuerpo insiste en que «trataremos todos los temas bilaterales de relevancia», fórmula que en jerga diplomática equivale a reconocer que hay temas que escuecen. La lectura cínica: se acude a calmar al socio comercial sin renunciar al mercado chino.
Nadar y guardar la ropa: la tesis del doble juego
En el análisis que circula por el subforo de Economía se impone una interpretación maquiavélica del movimiento. El presidente viaja a China y manda a su ministro al país antagónico. Para una parte de los lectores, no es incoherencia sino táctica: de puertas adentro, Sánchez sería el líder más alineado con Washington de Europa mientras se publicita como el referente antitrumpista del continente. Cuando las aguas se aclaren, saldría con el relato de fiel aliado del vencedor.
Hay quien lo resume como «nadar y guardar la ropa» y quien lo atribuye a «toda la literatura maquiavélica de los siglos XVI y XVII». La oposición, mientras tanto, a por uvas. El problema de esta lectura es que exige un grado de coordinación que rara vez se da en un Gobierno de coalición.
El coste real: bases, Sáhara y aranceles
El argumento más duro que se maneja es geopolítico. Quien sostiene esta tesis avisa de que tocar los nervios a Washington con el apoyo a Palestina y el acercamiento a China tiene precio: EEUU puede alinearse con Marruecos en el contencioso del Sáhara y dejar de frenar según qué presiones migratorias. «Usa a día de hoy es un imperio, en decadencia pero sigue siendo un imperio», resume un análisis que circula en el foro.
El escenario alternativo que se plantea es el de Portugal: perfil bajo en política mundial, sin bocachanclas haciendo el ridículo. La pregunta es si España puede permitirse ese perfil cuando tiene bases estadounidenses en su territorio y un sector exportador expuesto a los aranceles.
Qué se juega España en la reunión
La visita tiene un componente de gestión de daños. Bessent no ha pedido formalmente nada, pero el marco de la conversación lo pone él. Si la reunión se salda con una foto cordial y ningún compromiso concreto, el Gobierno podrá vender normalidad. Si hay exigencias sobre inversión china o sobre el gasto en defensa, el relato de «uno de los mejores momentos» se agrieta.
El detalle que nadie subraya: Cuerpo es el ministro de Economía, no el de Exteriores. Que sea él quien viaje indica que lo que se negocia es dinero, no doctrina. Aranceles, inversión, contratos de defensa. La geopolítica es el envoltorio.
El factor Vance y el horizonte 2028
En el trasfondo planea la sucesión. Si Vance o alguien de la misma línea consigue otros cuatro años en 2028, el margen de maniobra español se estrecha. La apuesta por China se leería entonces como un error de cálculo de consecuencias largas. La primera vez que se ve a Vance en este papel, algunos ya lo describen como más torpe de lo esperado.
¿Aguanta el doble juego hasta entonces o se rompe antes por el flanco comercial? Nadie en el foro se atreve a cerrar la respuesta.
Datos clave:
- Reunión prevista para el martes con Scott Bessent
- Críticas de Bessent el día 9 en la Asociación Americana de Banqueros y en Fox
- Cuerpo califica las relaciones bilaterales de «uno de sus mejores momentos»