Ya no existe ningún espíritu democrático. Solo existe "extrema derecha" y frente popular independentista. A la pregunta: ¿Quién acabó con la II República? la respuesta es la misma que parece pertinente responder si la pregunta fuera ¿quién acabará con el Régimen del 78, el estado de las autonomías y la presunta democracia?
Mismas o parecidas siglas en una historia que vuelve a repetirse como si la verdadera memoria y su sufrimiento ya no tuvieran nada que decir ante lo que parece una clara venganza.
Si la historia se repite casi cien años después no es porque la fatalidad apunte en esa dirección sino porque existen "fuerzas" y poderes que así lo desean, y no veo en la gente de la calle ese espíritu por más que lo sirvan con ignorancia, sino más bien, es ese espíritu encarnado en gente que no tiene nada que perder porque lo suyo "ya" está a salvo, el que conduce a las masas a un enfrentamiento que no habla de féretros ni lutos sino de [...] y claveles...
Si ocho años de mentiras y estrategias sin entrañas nos parecieron suficiente para una realidad social que solo aspira a vivir en paz y disfrutar de la vida, lo que viene a las puertas de este aparente despertar de una pesadilla, dejará en sueño lúdico todo lo anterior.
Mi esperanza está en que una mayoría de personas se dé cuenta de que la frescura de los acontecimientos no es tal, sino la repetición de lo que es más conocido que viejo que vuelve por sus fueros unos lustros después de que la "calaña" revolucionaria dejara a su paso la desolación de los ingenuos y la envidia de los menos afortunados en este juego de roles y ambiciones.
No soy estratega ni apenas paciente y me pregunto si la calle dejará de ser un lugar común para ser otra vez el escenario de la arrogancia de unos y el silencio de los otros.
En ocasiones las aguas vuelven a su cauce cuando nadie las revuelve más de lo que quisieran esas aguas... pero en otras ocasiones "parece" necesario advertir que el silencio de los corderos era solo prudencia mal interpretada.