UGT y CCOO convocan huelga general y barajan el 27-N
Los sindicatos mayoritarios han decidido ir a la huelga general por la crisis de acceso a la vivienda. La fecha que manejan los órganos directivos de ambas centrales es el
27 de noviembre, dos días antes de las elecciones generales que Pedro Sánchez ha convocado para el 29-N. Será la primera huelga general que apoyan UGT y CCOO bajo la presidencia de Sánchez. La decisión llega después de que el Congreso tumbara los decretos con los que el Ejecutivo pretendía atenuar el problema, y de que miles de manifestantes salieran a la calle el pasado fin de semana para exigir un paro general. La presión de CGT, que formalizó su apoyo el domingo, y del Sindicato de Inquilinas ha sido determinante para que los mayoritarios muevan ficha.
¿Por qué una huelga general por la vivienda es legal?
La patronal CEOE sostiene que una huelga general por la vivienda no está dentro de la legalidad porque, a su juicio, no responde a un conflicto laboral. Su presidente, Antonio Garamendi, afirmó el sábado que el problema es real y complejo, pero que una huelga solo se puede dar cuando hay un conflicto laboral. Los sindicatos rechazan ese planteamiento y se agarran a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo: las huelgas generales de carácter exclusivamente político son ilegales, pero si tienen naturaleza mixta —con motivación o repercusión laboral— sí son legales. Las centrales vienen reivindicando que el precio de la vivienda afecta al día a día de los trabajadores y reclaman que se tenga en cuenta al negociar subidas salariales, no solo la inflación o los resultados de la empresa.
El calendario que dispara todas las sospechas
La elección del 27 de noviembre, viernes y último día laborable antes de los comicios, ha levantado ampollas. Hay quien sostiene que la huelga busca movilizar al electorado de izquierdas que se inclina por la abstención, y que un paro de 24 horas con fecha de caducidad al día siguiente tiene más de gesto político que de presión sindical sostenida. Otros sectores ven en la convocatoria una respuesta legítima a la inacción del Gobierno: ocho años de legislatura, precios de la vivienda en máximos y ni una sola vivienda construida por el PSOE, según el balance que se repite en la discusión. La coincidencia con el cierre de campaña añade un ingrediente extra: los mítines de todos los partidos se celebrarán ese mismo día, lo que convierte la jornada en un polvorín logístico.
El precedente de 2012 y el fiasco de la huelga por Gaza
La última huelga general respaldada por UGT y CCOO fue en 2012, contra los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy. La más reciente, en octubre del año pasado, fue convocada por sindicatos minoritarios —principalmente CGT— en protesta por la masacre israelí en Palestina, pero no contó con el apoyo de los mayoritarios. Aquel paro tuvo un seguimiento escaso, y ese recuerdo pesa: sin el músculo de UGT y CCOO en las empresas, cualquier convocatoria queda coja. Según la última estadística de convenios colectivos del Ministerio de Trabajo, UGT y CCOO participaron el año pasado en la firma de 628 y 619 convenios respectivamente, frente a los 51 de CGT. La diferencia no es anecdótica: es la que determina si una huelga general se siente en las fábricas o se queda en la puerta de unos grandes almacenes.
Lo que se juega el Gobierno y lo que se juegan los sindicatos
El Ejecutivo afronta la huelga con las Cortes disueltas y sin margen legislativo para responder. Para los sindicatos, el envite es doble: si el seguimiento es bajo, quedan retratados; si es alto, se consolidan como actor político de primer orden en plena campaña. La patronal ya ha avisado de que no piensa moverse de su posición. Y en la calle, la convocatoria ha reavivado el debate sobre el papel de los sindicatos y su financiación pública, con voces que reclaman que vivan solo de las cuotas de sus afiliados. El pulso está servido.
Datos clave
- 27 de noviembre: fecha prevista para la huelga general, dos días antes de las elecciones.
- 628 y 619 convenios firmados por UGT y CCOO en el último año, frente a 51 de CGT.
- 2012: última huelga general apoyada por UGT y CCOO, contra los recortes de Rajoy.
- Octubre del año pasado: huelga convocada por sindicatos minoritarios por la masacre en Gaza, sin apoyo de los mayoritarios.
El análisis se atasca en un punto: nadie sabe aún si el 27-N será una jornada de paro real o un acto de campaña con banderas. Los sindicatos dicen que ya lo tenían decidido antes del empujón de CGT. La fecha, sin embargo, sigue siendo el dato más elocuente.