El foro pasa del censo a los decretos: «derogarlo no ha servido de nada»
El hilo cambia de tercio. Ya no se discute el censo de agosto. Ahora la bronca es qué hace la Diputación Permanente con unos decretos que el Parlamento tumbó hace tres días. Alguien lo resume en una línea:
«A ver, entonces ¿derogarlo no ha servido de nada?». Y a partir de ahí, tres páginas de ida y vuelta.
Qué se ha sabido
Un participante explica el trámite: no hay periodo de enmiendas, se vota aprobar o denegar, y solo si algún grupo pide tramitarlo como proyecto de ley se vota eso. Su lectura es que, como no habrá mayoría para el no,
queda aprobado directamente.
Otro avisa de que el PNV puede echarse atrás en el último momento. Y un tercero sostiene que el objetivo real es obligar a los partidos a retratarse:
«poner en un apuro al resto de partidos al obligarlos a votar».
Entra un enlace de El Mundo:
Blackstone arranca un 'súpercontrato' estatal de gestión de vivienda mientras el Gobierno lo sitúa entre los «fondos buitre». El que lo pega lo usa como munición contra el Ejecutivo.
Y aparece un cálculo que circula: los propietarios son el
80% de los españoles, más de la mitad con más de una vivienda y un
10% del total son caseros. Lo suelta un forero para rebatir que estas medidas den votos.
Dónde está la bronca
Un bloque sostiene que el decreto es un fraude de ley de manual: la Diputación Permanente está para medidas de extrema necesidad y asuntos ordinarios, no para decretar contra lo que decidió hace tres días un Parlamento soberano. En esa línea, alguien dice que
«son casi dos meses en los que la gente va a darse cuenta de que el decreto es un suicidio para los inquilinos».
El otro bloque responde que el decreto se queda corto y que el problema es otro. Varios avisan de que estas medidas contra la propiedad privada pueden restar votos en un país de propietarios. Uno lo dice claro:
«en un país de propietarios, estas medidas contra la propiedad privada no sé si le darán votos o se los quitarán».
Hay quien cuenta su caso: su hijo de 27 años vive ahora en uno de los pisos que tenía en alquiler.
Un piso menos en el mercado. Y otro responde que eso es exactamente lo que llevaba avisando tres años.
La discusión sobre el voto exterior y el fraude sigue, pero ya sin el censo como protagonista. Un participante pide prohibir el voto postal y otro recuerda que el PP votó en contra de contar las sacas antes de mezclarlas con las mesas. No hay prueba de lo que se afirma; son opiniones cruzadas.
Qué cambia respecto a antes
El censo de agosto y la ley de nietos se dan por superados. La predicción de que el decreto saldría adelante se mantiene, pero ahora se discute el
cómo: si hay enmiendas, si el PNV se descuelga, si la Diputación Permanente puede tumbar lo que el Parlamento ya votó. Entra con fuerza el efecto en el stock de vivienda y el caso Blackstone. Y aparece una predicción nueva: que el PNV y Junts van a la nada política por cómo se retraten en esta votación.
El cálculo que hace un forero
Un participante apunta que el español no cambia de voto salvo que no llegue a fin de mes o se quede en paro. Y añade que ya hay demasiada gente que no llega a fin de mes teniendo trabajo. Su conclusión es que con eso no se puede engañar a nadie.
Otro echa cuentas distintas: si los propietarios son el 80% y los caseros el 10%, el decreto no le da votos, se los quita. Y un tercero responde que, cuando los inquilinos sean más que los propietarios, los partidos legislarán a medida de los inquilinos.
«Los partidos no morderán la mano de quien les vota», dice.