Madre recauda fondos para repatriar a su hijo y advierte: «Si no hay justicia, la haré yo»
La tragedia ocurrió en la playa de Tarragona, donde tres menores fallecieron ahogados en una zona rocosa con baño prohibido. Una de las madres ha publicado un vídeo en TikTok solicitando donaciones para trasladar el cuerpo de su hijo a Marruecos y exigiendo responsabilidades. «Hago este vídeo con todo el dolor de mi corazón», declaró, mientras señalaba al socorrista de 17 años, que, según fuentes, no intervino por el alto riesgo. El vídeo, que ya habría sido retirado, generó una oleada de reacciones divididas entre quienes apoyan el dolor de la madre y quienes consideran que las amenazas son inaceptables.
Los hechos: una zona prohibida y un rescate imposible
Los menores se bañaban en una cala con bandera amarilla y señalización de peligro, donde el baño no estaba permitido. Según testigos, el socorrista, de 17 años, no se lanzó al agua porque las condiciones –oleaje fuerte y rocas– hacían el rescate letal para él mismo. La normativa de salvamento establece que ningún socorrista está obligado a arriesgar su vida si el rescate puede causar su muerte. Sin embargo, la madre sostiene que se debió actuar y ha amenazado con tomarse la justicia por su mano si las autoridades no lo hacen.
El coste de la repatriación y la polémica del crowdfunding
La madre abrió una recaudación para sufragar el traslado del cuerpo a Marruecos y un entierro «digno». La cifra exacta no trascendió, pero la petición desató críticas: varios comentaristas señalaron que la familia tenía recursos para viajar a España pero no para el entierro, mientras otros recordaron que en Marruecos también hay playas. El debate alcanzó tonos hirientes, con alusiones al origen de la familia y comparaciones con tragedias anteriores, como la de las cinco chicas fallecidas en Santander por el derrumbe de una pasarela, cuyas familias no recibieron ayudas similares.
La sombra de la asimetría judicial
El caso ha reabierto la discusión sobre cómo se trata a las víctimas según su origen. Mientras algunos exigen que se investigue al socorrista por homicidio imprudente o incluso por odio, otros recuerdan que en sucesos con víctimas españolas –como el de Santander– las autoridades no ofrecieron compensación ni los familiares amenazaron con violencia. La comparación evidencia una brecha en la percepción de la justicia que, más allá del dolor, revela tensiones sociales profundas.
El vídeo de TikTok fue retirado, probablemente tras las críticas, pero la controversia sigue abierta. La madre aún espera respuestas; el socorrista, mientras tanto, recibe protección policial ante las amenazas recibidas.