Casi ciega por mirar el eclipse: el aviso de una exdiputada
Mirar un eclipse sin protección puede destruir la retina en segundos. La exdiputada de Ciudadanos que se ha convertido en noticia en vísperas del eclipse lo sabe de primera mano: sufrió un daño ocular severo que la dejó casi ciega. Ahora, su consejo es tajante: “no mirarlo en absoluto”.
La radiación solar concentrada durante un eclipse puede provocar una retinopatía solar, una lesión irreversible en la mácula que se desarrolla sin dolor y de forma progresiva. Según las informaciones publicadas, la exdiputada observó el fenómeno sin protección, fijando la vista directamente al sol, a pesar de las recomendaciones en contra.
El problema de las gafas de eclipse
No todas las gafas son seguras. Una parte significativa de las comercializadas no ofrecen protección real, lo que genera una falsa sensación de seguridad. Las homologadas llevan un filtro con certificación ISO; incluso con ellas se recomienda no prolongar la mirada. Los trucos caseros, como mirar a través de una hoja de papel, son completamente inútiles.
Los especialistas insisten en que una vez se produce la lesión, no hay tratamiento para recuperar la visión perdida. Quizás la advertencia de quien ya ha pagado las consecuencias sirva para evitar nuevos casos. Pero si la historia se repite, como en cada evento astronómico, habrá que preguntarse si las campañas de prevención llegan realmente a quienes más las necesitan.