¿Por qué ha borrado laSexta el tuit sobre los encapuchados de Ceuta? La cadena publicó como exclusiva el relato de unos hombres encapuchados que, según el propio mensaje, agreden a migrantes en la ciudad autónoma y que aseguran que «los policías nos dan las gracias, hacen la vista gorda». El tuit ya no existe. El contenido seguía colgado en la web del medio cuando se abrió este asunto, y no ha trascendido ninguna explicación oficial de la retirada.
Un borrado sin explicación y una hipótesis sin pruebas
Que el mensaje desapareciera es un hecho comprobable. Lo que se construye encima, no. En los alrededores de esa desaparición circula la etiqueta de «falsa bandera», una acusación que no aparece respaldada por ninguna prueba conocida. Un argumento repetido apunta al material mostrado: un arma de balines y una porra de goma parecen poco propios de un grupo decidido a hacer daño real. Otro sostiene que el encuadre busca presentar a los residentes de Ceuta como agresores y a los migrantes como víctimas indefensas. Son lecturas. No son verificaciones, y conviene no confundirlas aunque el subrayado venga con mayúsculas.
Ceuta, cobertura y relato mediático
Hay quien subraya que las piezas publicadas sobre Ceuta en los últimos días cargan el foco en la supuesta hostilidad de los ceutíes y en las penurias de quienes llegan. De ahí a hablar de una campaña coordinada contra la población de la ciudad autónoma hay un trecho que nadie ha recorrido con documentos. También circula la cifra de 9.000 a 10.000 plazas de alojamiento como objetivo declarado, sin verificación independiente en este material, y sin que se aclare quién lo fija ni con qué calendario. El salto desde ese dato a la «operación psicológica total» es libre. Cómodo, sobre todo.
Qué se puede comprobar y qué no
El borrado de un tuit se verifica en dos minutos. La intención que se le atribuye, no. La cobertura de un suceso en una ciudad fronteriza admite crítica dura —línea editorial, enfoque, fuentes elegidas— sin necesidad de inventar un guion oculto. Y una acusación de montaje que no aporta ni un documento no es escepticismo: es la misma fe ciega que se le reprocha al relato oficial, solo que con otro logo. Un tuit borrado, en cambio, se comprueba. Casi lo único de esta historia que aguanta el trámite.