Un día en Everis: el vídeo que parece parodia y no lo es
¿Alguien trabaja de verdad como en «Un día en Everis»? El cortometraje promocional de la consultora —que los participantes de la conversación asocian a NTT Data— enseña a un empleado recién llegado, a un mentor llamado Pedro y a un jefe con una chaqueta que, según un comentario, parece prestada. La pieza lleva años circulando y provoca la misma reacción en casi todos los que la ven: creer que es una parodia. No lo es.
Qué cuenta el vídeo oficial de Everis
El vídeo presenta la jornada de un empleado recién llegado a la consultora. Hay mentor, hay frases motivadoras y hay una reunión salpicada de
quick wins y «temas estratégicos». El guion quiere sonar cercano y moderno, pero a buena parte del público le parece más un anuncio de captación que un reflejo de una oficina real. El mentor se llama Pedro, según uno de los comentarios.
Buena parte de quienes lo ven por primera vez creen que es una sátira. De ahí el desconcierto: la pieza no se ríe de la consultoría,
la vende. Su objetivo declarado es mostrar lo bien que se lo pasa una plantilla que, según el propio vídeo, vive entre presentaciones y reuniones de equipo.
Por qué el vídeo genera tanto rechazo
El rechazo es casi físico. Los adjetivos se repiten: infantil, artificial, ñoño. La frase «la filosofía de progresar a tu propio ritmo» se lee como un eslogan de secta. Un participante compara el ambiente con las sectas que acabaron en tragedia en la Guayana.
El vestuario tampoco ayuda. El jefe luce una chaqueta que parece prestada. El traje y la corbata, símbolo de estatus el siglo pasado, sirven hoy para identificar al directivo de la vieja escuela. En un vídeo que pretende vender modernidad, es el detalle que más chirría.
La consultora que empieza de cero en cada proyecto
La crítica de fondo no es estética, es estructural. Quien mira desde fuera ve una organización. Quien está dentro, según el relato de un participante, no tiene ninguna:
cada proyecto arranca sin histórico, sin documentación y sin procedimientos. Si el cliente se enfada, el marrón lo asume el de abajo.
Ese esquema explica por qué tantas experiencias se parecen. Un participante cuenta que le enviaron al cliente como experto en una tecnología para la que solo tenía un cursillo de dos días, con plazos imposibles y sin red.
¿Cuánto se paga y cuántas horas se echan en una consultora?
Las cifras que circulan en el hilo son las que dibujan el negocio: un participante habla de
25.000 euros anuales para un consultor de base, con traje y jornadas de diez horas. Otro relata que recibió un correo a
cinco minutos de la salida pidiendo algo para el día siguiente.
El consejo más repetido es frío: usar la consultora como escuela, aprender y salir antes de pudrirse. Los que se quedan por vocación de mando, sostiene un participante, suelen ser perfiles acomplejados que trepan rápido.
El portátil, símbolo del cutrerío de oficina
Otra queja transversal: las oficinas llenas de portátiles. Un participante señala que con una pantalla de
15,6 pulgadas te comes la vista; lo sensato es conectar el equipo a un monitor y un teclado decentes. Otro considera que trabajar todo el día así, sin evaluación de riesgos, es de cutres hasta decir basta.
El telón de fondo: despidos en el sector y una marca que cambia
Según varios participantes, el vídeo se rodó hace siete años. En el hilo se mencionan también los despidos masivos del sector —más de 10.000 salidas entre Meta, Microsoft y Amazon, según un usuario—. La marca también mutó, y hay quien asocia hoy la consultora a NTT Data.
El discurso corporativo, en cambio, apenas se movió. Los mismos mentor, los mismos eslóganes, las mismas chaquetas.
Siete años dan para mucho, y para esto no dieron nada.
¿Quién firma el guion de todo esto? Nadie lo aclara. Solo sabemos que el vídeo pretendía presumir y ha acabado como manual de lo que nadie quiere para su carrera.