Nos Han invitado a una boda y desde hace muchos años no nos habían invitado a ninguna.
Ahora mismo estamos todos vestidos de traje, con la corbata, los zapatos relucientes y la mejor sonrisa, preparados justo a la salida de la iglesia y ya estamos echando ojo a las jóvenes asistentes que estén disponibles (aka chortinas), que si GOOGL está muy buena, que si OXY (esa la veo facilona), que si IAG la hermana antiestética de mi amigo que lleva haciéndome ojitos ya años....pero estamos en fase de el tirar arroz y eso. Aún es de día. Puede haber oportunidades que no han aflorado aún.
Aún queda mucha boda por delante. Quedan el cocktail, para seguir tanteando el comportamiento de los objetivos con un vinillo en la mano. Luego nos sentarán en la mesa, musiquita y tal, mucha charla intrascendente....algo de jiji, y tu que PER tienes, deuda a corto o cuanta caja llevas...
Hay que esperar a la barra libre. Ahí si que es donde se entra a cuchillo sin prisioneros. A meter ficha sin compasión. Ya hemos visto que pinta tiene, como habla y como baila.
Pero ahora...tranquilidad...Estamos muy lejos de que apaguen las luces y aún ni siquiera ha sonado Camilo Sesto o el Escándalo de Raphael.