gabrieljulien
Forero Paco Demier
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- 27 May 2026
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Buenas a todos,
Llevo un tiempo cambiando hábitos en casa y quería compartir algunas reflexiones sobre por qué merece la pena pasarse a productos naturales, más allá de la moda.
¿Por qué replantearse lo que usamos a diario?
La mayoría de productos de droguería convencional llevan ingredientes sintéticos, conservantes agresivos y envases de plástico de un solo uso. No es alarmismo: simplemente hay alternativas que funcionan igual o mejor, son más respetuosas con la piel y generan menos residuos.
Tres categorías donde el cambio es más fácil de lo que parece:
1. Limpieza del hogar
Detergentes en pole con bicarbonato, lavavajillas con sal de Camarga, virutas de jabón de aceite de oliva como limpiador multiusos... Productos con ingredientes que se pueden pronunciar, sin fosfatos ni perfumes artificiales. El coste por uso termina siendo comparable al de las marcas grandes.
2. Cosmética e higiene
Jabones desde el nacimiento, pastas de dientes sin flúor con arcilla blanca, perfumes sólidos con manteca de kokum, pintalabios con aceite de ricino. La diferencia con la cosmética convencional está en lo que NO llevan: parabenos, siliconas, petrolatos.
3. Kombucha
Para quien no la conozca: es una bebida fermentada con propiedades probióticas, sin alcohol (o con trazas mínimas), alternativa real a los refrescos industriales. Se está poniendo de moda, pero lleva siglos consumiéndose en Asia.
Yo he encontrado muchas de estas cosas en Gaelya Lumen (gaelya-lumen.com), una tienda de Sevilla especializada en este tipo de productos. Tienen también línea para embarazadas, que es un nicho donde la cosmética limpia cobra especial importancia.
¿Alguien más está haciendo este tipo de transición en casa? ¿Por dónde empezasteis vosotros?
Un saludo
Llevo un tiempo cambiando hábitos en casa y quería compartir algunas reflexiones sobre por qué merece la pena pasarse a productos naturales, más allá de la moda.
¿Por qué replantearse lo que usamos a diario?
La mayoría de productos de droguería convencional llevan ingredientes sintéticos, conservantes agresivos y envases de plástico de un solo uso. No es alarmismo: simplemente hay alternativas que funcionan igual o mejor, son más respetuosas con la piel y generan menos residuos.
Tres categorías donde el cambio es más fácil de lo que parece:
1. Limpieza del hogar
Detergentes en pole con bicarbonato, lavavajillas con sal de Camarga, virutas de jabón de aceite de oliva como limpiador multiusos... Productos con ingredientes que se pueden pronunciar, sin fosfatos ni perfumes artificiales. El coste por uso termina siendo comparable al de las marcas grandes.
2. Cosmética e higiene
Jabones desde el nacimiento, pastas de dientes sin flúor con arcilla blanca, perfumes sólidos con manteca de kokum, pintalabios con aceite de ricino. La diferencia con la cosmética convencional está en lo que NO llevan: parabenos, siliconas, petrolatos.
3. Kombucha
Para quien no la conozca: es una bebida fermentada con propiedades probióticas, sin alcohol (o con trazas mínimas), alternativa real a los refrescos industriales. Se está poniendo de moda, pero lleva siglos consumiéndose en Asia.
Yo he encontrado muchas de estas cosas en Gaelya Lumen (gaelya-lumen.com), una tienda de Sevilla especializada en este tipo de productos. Tienen también línea para embarazadas, que es un nicho donde la cosmética limpia cobra especial importancia.
¿Alguien más está haciendo este tipo de transición en casa? ¿Por dónde empezasteis vosotros?
Un saludo