Dos pacientes extranjeros atrapados en Urgencias. “Esta es la prioridad nacional aplicada a un hospital”

Partiendo de la base que no debería haber ninguno en España.

Habría que replantear relaciones diplomáticas con unos cuantos países.
 

Un señor boliviano con un tumor incurable pasa casi una semana en la unidad sin ser trasladado a planta en el hospital Puerta de Hierro, y un chico de origen peruano lleva 14 días. Los trabajadores creen que la dirección ahorra costes con forasteros sin familia que no van a presentar una queja.​



(imagen visible para usuarios registrados)Ángel, de 18 años, lleva dos semanas varado en Urgencias del Hospital Puerta de Hierro a la espera de que se solucione su caso.Juan Diego Quesada



La reunión de camas es el nombre informal que se le da a la charla que tiene todas las mañanas la dirección del Puerta de Hierro con los jefes de servicio de todo el hospital. En ese rato se revisan los casos más controvertidos y se tratan de solucionar los problemas que hayan surgido. Se habla de los ingresos y las altas que ha habido en Urgencias con una precisión absoluta: el ordenador sabe las horas y los minutos que lleva ingresado cada paciente. Se ocupan de que nadie, en la medida de lo posible, pase allí más de 24 horas. Deben enviarlos a casa o mandarlos a planta para que continúen con su tratamiento dentro del hospital -las urgencias, por su naturaleza, son un lugar de tránsito-. Estas dos últimas semanas, sin embargo, dos personas se han quedado atrapadas en el sistema. Carmelo, un hombre boliviano de 72 años con un tumor incurable, y Ángel, un chico peruano de 18 con discapacidad intelectual, se han quedado varados en Urgencias tanto tiempo que han llegado a convertirse en parte del paisaje.

Sus casos tienen bastante en común: son de origen extranjero y no cuentan con nadie que se ocupe de ellos. No tenían a dónde ir. Carmelo ingresó el 29 de julio y no fue hasta el martes que fue trasladado a un centro de paliativos en el que morir con dignidad. En total, pasó 143 horas junto a pacientes que requerían intervenciones urgentes. 5,9 días exactos. Ángel lleva mucho más tiempo, desde el 21 de julio, a punto de cumplir dos semanas. Su expediente marcaba el martes 335 horas en urgencias, y contando. El hospital no le ofreció a Carmelo una habitación, en la que hubiera estado solo, con televisión y baño propio, sin las prisas y la vorágine de una unidad de atención inmediata. Ni lo ha hecho con Ángel, que se encuentra en un box a la espera de que le otorguen una plaza en un centro para personas con discapacidad intelectual de la Comunidad de Madrid.

El asunto ha molestado a algunos de los trabajadores del hospital, que creen que la dirección del centro quiere ahorrar costes y que los mantienen en esas condiciones porque ni ellos están en la condición de quejarse ni nadie lo va a hacer en su lugar. “Lo hacen para ahorrarse una cama”, se lamenta un trabajador del hospital que pide anonimato para evitar represalias de la dirección de este centro público de gestión privada. La gestión sanitaria es pública y gratuita, mientras que la infraestructura y los servicios no sanitarios pertenecen a una concesionaria. “En este caso, la clave está en la impunidad. No son españoles, no se va a enterar nadie, no va a haber repercusión. El riesgo de tener un problema por tenerlos ahí es cero”, añade.

Una portavoz del Puerta de Hierro, por su parte, asegura que el hospital no ha hecho nada incorrecto. Argumenta que la situación clínica de ninguno de los dos requería ingreso hospitalario y defiende que han estado ingresados en condiciones adecuadas, en un espacio separado del resto con biombos, con la atención médica y asistencial necesaria. Reconoce que los dos han pasado un número alto de horas en Urgencias, mucho más de lo usual, pero lo achaca a que se tratan de dos pacientes con circunstancias especiales. Atribuirlo a querer ahorrar costes, dice, es una “interpretación errónea”.

Parte del personal que ha estado estos días alrededor de los dos pacientes disiente y cree que la nacionalidad, como en todos los ámbitos, juega en este caso un rol fundamental. “Esta es la prioridad nacional aplicada a las urgencias de un hospital”, opina otro de los trabajadores, que cuenta que ha podido ver con sus propios ojos la manera en la que subían a planta a pacientes españoles en estado terminal. Carmelo, en cambio, nació en Bolivia, tiene 72 años y trabajaba como obrero hasta hace unas semanas, cuando comenzó a sufrir un dolor de cabeza muy fuerte.

Cuenta con residencia legal y cobra una pensión baja al mes, la no contributiva. Ha tenido la mala suerte de sufrir un glioblastoma, un tumor cerebral maligno y extremadamente agresivo que crece con mucha rapidez. Uno de los peores diagnósticos que le pueden dar a una persona. Le dijeron, con toda la suavidad del mundo, que no podían operarlo y que le queda muy poco de vida, seguramente ya solo días. Respondió que le gustaría morir en Bolivia rodeado de su familia. Una amiga, una señora que ha estado pendiente de él, le compró un vuelo a La Paz, pero debido al avance implacable de la enfermedad no pudo subirse al avión: se quedó ciego, desorientado y con un bajo nivel de conciencia -solo la administración de corticoides le alivió parcialmente el dolor-. Después de sus seis días en Urgencias lo han llevado al Hospital de paliativos La Fuenfría, en Cercedilla, donde va a pasar sus últimos días.

Ángel todavía se encuentra a la espera de una solución. En el hospital dicen que la Consejería de Asuntos Sociales está en ello. Ahora da vueltas por la unidad en silla de ruedas, pero durante días tuvo que ser inmovilizado. Su discapacidad viene acompañada de alteraciones de conducta que los psiquiatras han logrado controlar esta semana. Al cumplir los 18 no podía seguir en el centro en el que estaba internado y lo trajeron al Puerta de Hierro, con esa idea que tiene mucha gente de que en las unidades de Urgencias lo solucionan todo. No le dieron una habitación y aquí lleva dos semanas dando vueltas, hasta que lo saquen de este limbo. Un chico solo y varado en Urgencias.

(adjunto visible para usuarios registrados)


Dos pacientes extranjeros atrapados en Urgencias. “Esta es la prioridad nacional aplicada a un hospital”

​


Como diría Carmena, vienen los mejores, los más fuertes, y nos van a pagar las pensiones.

¿Por qué tenemos que pagarle la sanidad a un señor boliviano de 72 años que no ha cotizado aquí en su vida, o muy poco?

No somos la ONG del mundo.
 
Carmelo, un hombre boliviano de 72 años con un tumor incurable, y Ángel, un chico peruano de 18 con discapacidad intelectual...

¿Qué pintan aquí? Porque no creo que nos estén pagando las pensiones ni que sean los más fuertes, los mejores...
 
Carmelo, un hombre boliviano de 72 años con un tumor incurable, y Ángel, un chico peruano de 18 con discapacidad intelectual...

¿Qué pintan aquí? Porque no creo que nos estén pagando las pensiones ni que sean los más fuertes, los mejores...

La mayoría de los forasteros son ancianos, enfermos crónicos o discapacitados. No vienen a trabajar, sino a intentar curarse sus enfermedades. Ninguno lo logra, al final acaban falleciendo todos igualmente.

No tiene ningún sentido pero ésta es la realidad.
 

Un señor boliviano con un tumor incurable pasa casi una semana en la unidad sin ser trasladado a planta en el hospital Puerta de Hierro, y un chico de origen peruano lleva 14 días. Los trabajadores creen que la dirección ahorra costes con forasteros sin familia que no van a presentar una queja.​



(imagen visible para usuarios registrados)Ángel, de 18 años, lleva dos semanas varado en Urgencias del Hospital Puerta de Hierro a la espera de que se solucione su caso.Juan Diego Quesada



La reunión de camas es el nombre informal que se le da a la charla que tiene todas las mañanas la dirección del Puerta de Hierro con los jefes de servicio de todo el hospital. En ese rato se revisan los casos más controvertidos y se tratan de solucionar los problemas que hayan surgido. Se habla de los ingresos y las altas que ha habido en Urgencias con una precisión absoluta: el ordenador sabe las horas y los minutos que lleva ingresado cada paciente. Se ocupan de que nadie, en la medida de lo posible, pase allí más de 24 horas. Deben enviarlos a casa o mandarlos a planta para que continúen con su tratamiento dentro del hospital -las urgencias, por su naturaleza, son un lugar de tránsito-. Estas dos últimas semanas, sin embargo, dos personas se han quedado atrapadas en el sistema. Carmelo, un hombre boliviano de 72 años con un tumor incurable, y Ángel, un chico peruano de 18 con discapacidad intelectual, se han quedado varados en Urgencias tanto tiempo que han llegado a convertirse en parte del paisaje.

Sus casos tienen bastante en común: son de origen extranjero y no cuentan con nadie que se ocupe de ellos. No tenían a dónde ir. Carmelo ingresó el 29 de julio y no fue hasta el martes que fue trasladado a un centro de paliativos en el que morir con dignidad. En total, pasó 143 horas junto a pacientes que requerían intervenciones urgentes. 5,9 días exactos. Ángel lleva mucho más tiempo, desde el 21 de julio, a punto de cumplir dos semanas. Su expediente marcaba el martes 335 horas en urgencias, y contando. El hospital no le ofreció a Carmelo una habitación, en la que hubiera estado solo, con televisión y baño propio, sin las prisas y la vorágine de una unidad de atención inmediata. Ni lo ha hecho con Ángel, que se encuentra en un box a la espera de que le otorguen una plaza en un centro para personas con discapacidad intelectual de la Comunidad de Madrid.

El asunto ha molestado a algunos de los trabajadores del hospital, que creen que la dirección del centro quiere ahorrar costes y que los mantienen en esas condiciones porque ni ellos están en la condición de quejarse ni nadie lo va a hacer en su lugar. “Lo hacen para ahorrarse una cama”, se lamenta un trabajador del hospital que pide anonimato para evitar represalias de la dirección de este centro público de gestión privada. La gestión sanitaria es pública y gratuita, mientras que la infraestructura y los servicios no sanitarios pertenecen a una concesionaria. “En este caso, la clave está en la impunidad. No son españoles, no se va a enterar nadie, no va a haber repercusión. El riesgo de tener un problema por tenerlos ahí es cero”, añade.

Una portavoz del Puerta de Hierro, por su parte, asegura que el hospital no ha hecho nada incorrecto. Argumenta que la situación clínica de ninguno de los dos requería ingreso hospitalario y defiende que han estado ingresados en condiciones adecuadas, en un espacio separado del resto con biombos, con la atención médica y asistencial necesaria. Reconoce que los dos han pasado un número alto de horas en Urgencias, mucho más de lo usual, pero lo achaca a que se tratan de dos pacientes con circunstancias especiales. Atribuirlo a querer ahorrar costes, dice, es una “interpretación errónea”.

Parte del personal que ha estado estos días alrededor de los dos pacientes disiente y cree que la nacionalidad, como en todos los ámbitos, juega en este caso un rol fundamental. “Esta es la prioridad nacional aplicada a las urgencias de un hospital”, opina otro de los trabajadores, que cuenta que ha podido ver con sus propios ojos la manera en la que subían a planta a pacientes españoles en estado terminal. Carmelo, en cambio, nació en Bolivia, tiene 72 años y trabajaba como obrero hasta hace unas semanas, cuando comenzó a sufrir un dolor de cabeza muy fuerte.

Cuenta con residencia legal y cobra una pensión baja al mes, la no contributiva. Ha tenido la mala suerte de sufrir un glioblastoma, un tumor cerebral maligno y extremadamente agresivo que crece con mucha rapidez. Uno de los peores diagnósticos que le pueden dar a una persona. Le dijeron, con toda la suavidad del mundo, que no podían operarlo y que le queda muy poco de vida, seguramente ya solo días. Respondió que le gustaría morir en Bolivia rodeado de su familia. Una amiga, una señora que ha estado pendiente de él, le compró un vuelo a La Paz, pero debido al avance implacable de la enfermedad no pudo subirse al avión: se quedó ciego, desorientado y con un bajo nivel de conciencia -solo la administración de corticoides le alivió parcialmente el dolor-. Después de sus seis días en Urgencias lo han llevado al Hospital de paliativos La Fuenfría, en Cercedilla, donde va a pasar sus últimos días.

Ángel todavía se encuentra a la espera de una solución. En el hospital dicen que la Consejería de Asuntos Sociales está en ello. Ahora da vueltas por la unidad en silla de ruedas, pero durante días tuvo que ser inmovilizado. Su discapacidad viene acompañada de alteraciones de conducta que los psiquiatras han logrado controlar esta semana. Al cumplir los 18 no podía seguir en el centro en el que estaba internado y lo trajeron al Puerta de Hierro, con esa idea que tiene mucha gente de que en las unidades de Urgencias lo solucionan todo. No le dieron una habitación y aquí lleva dos semanas dando vueltas, hasta que lo saquen de este limbo. Un chico solo y varado en Urgencias.

(adjunto visible para usuarios registrados)


Dos pacientes extranjeros atrapados en Urgencias. “Esta es la prioridad nacional aplicada a un hospital”

​

resumen el boliviano quiere irse a morir a bolivia y solo hay que acompañarleen el avion, mas barato que tenerlo hospitalizado y al otro chico que aparecio alli por arte de magia??
 
Y ocurre también que con todo eso hay mucha confusión. No es "yo cotizo, tengo derecho a todo".

Os pongo el caso de una persona colombiana, que lleva 2-3 años en España y que está trabajando en una tienda de ropa, con contrato. Hace poco, hablando con ella en un grupo de gente, decía que quería traerse a su progenitora, que estaba muy mayor y se sentía muy sola en Colombia y tal. Bueno pues ella misma se fue calentando, hasta terminar diciendo que ella aportaba todos los meses y por lo tanto tenía derecho a que a su progenitora la atendieran en la sanidad pública.

Algunos la intentamos hacer ver que de eso nada, que tú cotizas para ti mismo y para los que ya cotizaron antes y ahora están jubilados, pero no para tu progenitora o tu prima o tu cuñado que acaban de aterrizar en el país. No creas que quedó muy convencida. Vamos, que se trae a su progenitora sí o sí, al segundo día la empadrona y al tercero pide cita en el ambulatorio para que el médico de cabecera le haga un chequeo completo. Y como ella, miles.

Fuera de lo que quiere hacer la colombiana el problema es del gobierno. ¿Qué es eso de tener papeles y traerte hasta a tus tatarabuelos? Ahí radica el problema.

Los forasteros se aprovechan de las leyes. Ya que como mal menor emigran a otros países o vuelven a sus países si arrasan con el huésped.

Pero el problema es ése y creo que no ocurre en otro país del mundo como en España. No recuerdo país que ofrezca un trato tan favorecedor. En 2 años el DNI y se pueden traer a medio pueblo.

Por eso cuando hay regularizaciones masivas acaba viniendo más gente. La que estaba ya y luego su familia.
 
resumen el boliviano quiere irse a morir a bolivia y solo hay que acompañarleen el avion, mas barato que tenerlo hospitalizado y al otro chico que aparecio alli por arte de magia??

La no contributiva no es exportable como las otras, solo se puede cobrar aquí.

Así es posible que si tenía una familia que se beneficiaba de la ayuda no tuvieran interés en que se fuera... y ahora que está con un pie en el otro barrio le han abandonado en Urgencias para que le busquen un centro.

Aunque el relato oficial es que no tiene familia y ha llegado solo al hospital ciego y poco consciente.

Del joven sí dicen que estaba en un centro de menores y al cumplir la mayoría ha "aparecido ahí" como la Virgen para que le busquen un centro de mayores las asistentas sociales del Hospital.
 
Muy posiblemente esos dos tienen familia aquí en España, lo que pasa que no asoman por el hospital para que la administración española se haga cargo de ellos y los familiares no muevan un dedo y de paso les salga la jugada gratis, depende del trabajador al que pregunten te dirá una cosa i otra, el que sepa del tema mantendrá está versión que doy y que que desconozca estás cosas dirá que todo es injusto.
 
Un señor de 78 años boliviano, sin familia. Y un discapacitado intelectual de 18 también sin familia. El de 78 vale, llegó aquí solo y sigue solo. El de 18 discapacitado, ¿cómo llegó? ¿Solo, siendo menor de edad? No creo que ninguno de los dos pueda quejarse por comparación con sus países de origen. Supongo que los que mueven el tema son los que hacen política con la sanidad. Pero estas cosas están pasando también a españoles y sobre ello callan.

Ninguno de los 2 ha cotizado ni una decima de segundo ni van a pagar ninguna pensión de las que habla la clase política.
 
No es porque sean extranjeros, si fueran españoles los tratarían igual. Es lo que pasa con la “mejor sanidad del mundo” después de 8 años de socialismo.
No estoy de acuerdo con lo que dices. La sanidad en Madrid depende del PP desde hace décadas y está tensionada por las privatizaciones y por el aumento de población. Aznar abrió la puerta, le siguió ZP, continuó Rajoy y llegó el premio rellenito con Sánchez.

Pero en vuestra forma de verlo os creéis que repartir el pastel de la sanidad a los amigos de la sanidad privada no trae consecuencias. Y que "mientras vengan a trabajar", tampoco.

Y no es que me vaya a alegrar en modo alguno de lo que le ha pasado al paciente. Pero ahí lo tenemos con una mano delante y otra detrás recibiendo un tratamiento que vale un pastizal.

Ese hombre no ha estado en urgencias por gusto: ha estado por necesidad y porque está mejor atendido ahí que derivándolo a planta mientras se le acomoda en paliativos.

Pero vosotros seguid pidiendo mano de obra barata "porque los españoles no quieren trabajar" y que da igual que lleguen los que quieran si vienen a integrarse.
 
Última edición:
No estoy de acuerdo con lo que dices. La sanidad en Madrid depende del PP desde hace décadas y está tensionada por las privatizaciones y por el aumento de población. Aznar abrió la puerta, le siguió ZP, continuó Rajoy y llegó el premio rellenito con Sánchez.

Pero en vuestra forma de verlo os creéis que repartir el pastel de la sanidad a los amigos de la sanidad privada no trae consecuencias. Y que "mientras vengan a trabajar", tampoco.

Y no es que me vaya a alegrar en modo alguno de lo que le ha pasado al paciente. Pero ahí lo tenemos con una mano delante y otra detrás recibiendo un tratamiento que vale un pastizal.

Ese hombre no ha estado en urgencias por gusto: ha estado por necesidad y porque está mejor atendido ahí que derivándolo a planta mientras se le acomoda en paliativos.

Pero vosotros seguid pidiendo mano de obra barata "porque los españoles no quieren trabajar" y que da igual que lleguen los que quieran si vienen a integrarse.
No voy a seguir discutiendo contigo. Me voy al ignore.
 
Muy posiblemente esos dos tienen familia aquí en España, lo que pasa que no asoman por el hospital para que la administración española se haga cargo de ellos y los familiares no muevan un dedo y de paso les salga la jugada gratis, depende del trabajador al que pregunten te dirá una cosa i otra, el que sepa del tema mantendrá está versión que doy y que que desconozca estás cosas dirá que todo es injusto.
Son como aquellos que abandonban al abuelo en una gasolinera o en las urgencias justo el día que empezaban las vacaciones.
 
Última edición:

Estadísticas del foro

Temas
2.061.142
Mensajes
58.495.269
Miembros
191.105
Último miembro
randommanin

El blog de burbuja.info

-
-
Volver