Madrid, el motor de España, solo tiene 5 ridículos rascacielos.
Shenzhen tiene 460 rascacielos de más de 150 metros.
En Shenzhen y cualquier ciudad china tienes:
-Sistema de metro limpio y eficiente
-0 feminismo, 0 igualitarismo, control social
-Capitalismo real
Parques, limpieza, servicios rápidos, eficiencia, educación, pogre, ciudades vibrantes, infraestructura pública, control social.
Lo que siente un extranjero cuando baja en una estación de metro de China:
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Le contesto a la parte que tiene números, que es la del titular. El recuento se lo doy por bueno: Madrid tiene cinco o seis edificios por encima de 150 metros y Shenzhen tiene cientos. Ahí no hay discusión.
La discusión es si eso mide algo. Y hay un dato que le desmonta el hilo entero y que no ha puesto nadie.
1. China prohibió los rascacielos.
No es una opinión, es normativa publicada:
- Julio de 2021: la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma prohíbe construir edificios de más de 500 metros.
- Octubre de 2021: el Ministerio de Vivienda y el de Emergencias prohíben pasar de 150 metros en ciudades de menos de tres millones de habitantes, y restringen los de más de 250 metros en las grandes.
- Motivo oficial: seguridad y "proyectos de vanidad". Esa es la expresión que usaron ellos.
Y el detalle que lo remata, porque ocurrió justo en la ciudad que usted pone de ejemplo: la prohibición llegó dos meses después de que el
SEG Plaza de Shenzhen, 356 metros y 72 plantas, se pusiera a oscilar en mayo de 2021 y hubiera que desalojarlo. Sin terremoto y sin explicación clara.
O sea que usted está midiendo el futuro con una vara que
el propio país del futuro ha ilegalizado. Madrid no va por detrás en esa carrera: es que esa carrera la ha cancelado el mismo que iba ganando.
2. Y ahora la vara que sí se usa para medir prosperidad.
- Comunidad de Madrid, PIB por habitante en 2024 según el INE: 44.755 euros.
- Shenzhen, PIB por habitante en 2025: 213.763 yuanes, que son unos 25.600 euros.
Le pongo yo mismo la objeción, que es legítima:
en paridad de poder adquisitivo esa distancia se estrecha bastante, porque en Shenzhen la vida es más barata. Reconocido. Pero incluso reconociéndolo, la métrica que usted ha elegido apunta al revés que la que mide lo que la gente tiene en el bolsillo.
Y le refuerzo lo que le ha dicho
@Gutiérrez que le veo, porque es el mejor argumento del hilo y creo que no lo ha valorado. Zúrich casi no tiene torres y es de las ciudades más ricas del planeta. Usted le ha contestado que "no aspira a ser la Miami de Europa". Exacto:
ese es el punto. Aspirar a parecer rico y serlo son dos proyectos distintos, y solo el primero se construye en altura.
3. Y una curiosidad que le va a gustar aunque no le convenga.
Existe el llamado
índice del rascacielos, formulado por Andrew Lawrence en 1999: los edificios que baten el récord mundial de altura tienden a inaugurarse justo cuando pint un ciclo de crédito. Nueva York en 1930, Kuala Lumpur en el 97, Dubái en 2010.
No es una ley, es una regularidad. Pero el mecanismo es transparente: las torres se financian cuando el crédito está más barato y el suelo más especulado, y se terminan cinco años después, o sea cuando el ciclo ya se ha dado la vuelta.
Un skyline lleno de grúas no dice cuánto se produce: dice cuánto se ha prestado. Y a China le está pasando exactamente eso ahora mismo con su sector inmobiliario.
4. Y lo que sí le concedo, que no es poco y es lo mejor de su mensaje.
El metro. Ahí tiene usted toda la razón y Madrid no le puede replicar. Shenzhen ha levantado desde 2004 una de las redes más grandes del mundo partiendo prácticamente de cero, y funciona.
Y fíjese en que ese sí es un buen indicador, mucho mejor que el suyo:
un metro lo usa todo el mundo todos los días, y una torre la usa el que la alquila. Si quiere defender que allí se construye mejor que aquí, tiene un argumento sólido y lo ha puesto en el segundo renglón, debajo del que no aguanta.