El endeudamiento bruto representa ya el 124% del PIB cuando el bono a 30 años cotiza en máximos en dos décadas.
El dato se conoce en medio de
las preocupaciones por el aumento de los costes de financiación de la economía, con los bonos a 30 años alcanzando máximos en casi dos décadas. El rendimiento de estos títulos a largo plazo ha escalado hasta el 5,3%, el mayor nivel desde 2007 por las dudas de que la Administración Trump pueda controlar la inflación, embridar el déficit público y por la fiebre por la inteligencia artificial (IA), que está llevando a las grandes tecnológicas a endeudarse.
El desfase presupuestario se ha agravado desde que Trump regresó al Despacho Oval. El Gobierno estadounidense ha disparado el gasto por la guerra de Irán y ha desplomado los ingresos por la devolución de los aranceles y las rebajas fiscales a empresas y grandes patrimonios incluidos en la Ley Grande y Hermosa (OBBBA, en sus siglas inglesas), aprobada por Trump al poco de desembarcar en la Casa Blanca para su segundo mandato. Se espera que el desequilibrio presupuestario supere este año los dos billones de dólares, cerca del 6% del PIB.
Estados Unidos nunca ha debido tanto dinero. La cifra exacta asciende a 40.047.425.768.420 dólares. Y, según el departamento que dirige el ministro de Finanzas, Scott Bessent, “esa cantidad es el monto total de los préstamos pendientes del Gobierno Federal de los Estados Unidos acumulados a lo largo de la historia del país”.