Los migrantes no traen enfermedades, las contraen aquí por las malas condiciones en las que están

Pues si esas enfermedades no las traían los forasteros hay que concluir que, o bien la generación espontánea es real en cuanto a gérmenes, patógenos y bacterias, y toca revisar todos los libros de medicina, volviendo a las teorías previas a Pasteur, o Ceuta es una especie de lazareto mortal cuyos habitantes contagian a todo el que entra allí.

Vamos, que la oleada de forasteros ha asaltado la Ciudad Autónoma con el mismo acierto que si hubieran invadido la isla de Molokai.

Aunque también se puede pensar que Maria Joao -con virgulilla de "ñ" sobre la "a" de astenia- Torcaz es una mercenaria que repite lo que le dictan los blanqueadores de la oleada turística, aunque la cosa no tenga ni pies ni cabeza.

No quiero ser malpensado, pero tampoco ilógico, porque esto último parece bastante más creíble que las alternativas.

Justamente lo que he pensado yo. Una persona ignorando casi 2.500 años de evolución científica.
 


Y además, de los malos. Porque son enfermedades que no teníamos. No teníamos sarna y llegan ellos y nos ponemos sarnosos para jorobar la vida.
 

La presidenta de los epidemiólogos: “Los migrantes no traen enfermedades, las contraen aquí por las malas condiciones en las que están”​


  • María João Forjaz califica la crisis de Ceuta de “humanitaria”: “Cuando llegan, sus problemas de salud tienen que ver con deshidratación y malnutrición, a veces con heridas y con problemas de salud mental, por el gran estrés postraumático que sufren. Ninguna de estas condiciones es contagiosa”​

  • ​

  • ​

  • La situación en Ceuta, con miles de migrantes malviviendo en la calle y a la intemperie, ha avivado los discursos que vinculan inmi gración con enfermedades. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, anticipó este miércoles “una crisis de salud pública” y atribuyó a estas personas “casos de tuberculosis y de sarna” y de otras patologías “infectocontagiosas”, mientras médicos y enfermeras advierten de un “colapso” sanitario, que el Ministerio de Sanidad reduce a “importante tensión”.


    En este contexto, la presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, María João Forjaz, reclama que en el enfoque de esta “crisis humanitaria” debe abordarse desde “una perspectiva de derechos humanos, que va muy en línea con la salud pública”.


    Como epidemióloga, ¿cómo valora la situación sanitaria en Ceuta?


    Más que una crisis sanitaria, hablaría de una crisis humanitaria, con problemas de infravivienda y acceso a servicios básicos, de higiene, pernocta digna y hacinamiento. Son problemas que continúan por resolver.


    ¿Cómo afectan esas condiciones a la salud de las personas migrantes que llevan semanas durmiendo en playas y a la intemperie?


    Desde la Sociedad Española de Epidemiología queremos enfatizar la necesidad de aplicar una perspectiva de derechos humanos, que va muy en línea con la salud pública. Se debe velar por el bienestar de todas las personas, sean forasteros o no. Para cualquiera, haya nacido en España, en Jovenlandia o en otro país, vivir sin techo, en condiciones de hacinamiento y sin acceso a higiene va a debilitar su salud física y mental y promoverá la aparición de enfermedades.


    En estos momentos, ¿qué personas están más expuestas a problemas de salud?


    Las migrantes. Son personas jóvenes y, normalmente, sanas, porque han afrontado trayectorias migratorias muy duras. Cuando llegan, sus problemas de salud tienen que ver con deshidratación y malnutrición, a veces con heridas y con problemas de salud mental, por el gran estrés postraumático que sufren. Ninguna de estas condiciones es contagiosa. Sin embargo, al llegar a Ceuta, por esas malas condiciones en las que están, pueden contraer enfermedades contagiosas de piel, gastrointestinales —muy asociadas al agua y la alimentación— y también respiratorias, menos frecuentes en verano.


    Ayer el presidente del PP citó casos de tuberculosis y sarna, ¿cómo se propagan estas enfermedades?


    La sarna se contagia a través del contacto directo y prolongado, piel con piel, o si se comparten sábanas, toallas y ropa contaminada. En el caso de la tuberculosis, a través de microgotas de la persona infectada a las demás. Ese riesgo aumenta en lugares cerrados y sin ventilación, por lo que si hay más personas juntas, puede haber más contagios.


    ¿Hay una alarma real?


    En el caso de la tuberculosis, en términos absolutos hay más casos en la población general. En Ceuta ha habido tres sospechosos. Uno de ellos se descartó; otro venía diagnosticado y tratado desde Jovenlandia; y el tercero era una persona autóctona. En cuanto a la sarna, en España es común que haya brotes en residencias, en cuarteles, en situaciones de vivienda comunitaria… Se documentó un brote en militares, pero no está asociado a los migrantes —Defensa lo descartó—.


    ¿Cómo puede dificultar la estigmatización de la población migrante las medidas de salud pública?


    Asociar estas enfermedades a los migrantes provoca un estigma que supone una gran barrera para la atención médica de estas personas, que no van a acudir a los servicios sanitarios. Limita el acceso y retrat el diagnóstico y el tratamiento. Cuando hablamos de enfermedades infecciosas, si no se tratan es un peligro para la población migrante y no migrante.


    Los mensajes que relacionan a las personas migrantes con la propagación de enfermedades, ¿son bulos?


    Uno de ellos es que los migrantes traen enfermedades, cuando tienen menos patologías crónicas que la población autóctona y, la mayoría de las que tienen, las contraen aquí por las condiciones en las que viven. Cuando hablamos de enfermedades desatendidas que pueden traer de su país, están asociadas a la pobreza y a las zonas tropicales donde vivían por lo que, una vez en España, al no haber vector, no hay peligro. El otro es que nos roban los recursos, pese a que utilizan menos servicios sanitarios que las personas autóctonas y muchos están en situación de irregularidad laboral, sin derecho a bajas.


    ¿Qué diferencia hay, desde el punto de vista epidemiológico, entre detectar una enfermedad en una persona migrante y que exista un brote o un riesgo de transmisión comunitaria?


    El riesgo de transmisión es moderado o alto entre los migrantes, pero muy bajo para la población general. Es más alto para los sanitarios y quienes realizan labores humanitarias. Son quienes tienen más riesgo y es importante que tomen precauciones, como en cualquier hospital o centro de salud. Las enfermedades gastrointestinales o de piel son comunes en España y sabemos cómo tratarlas y protegernos contra ellas. En este sentido, los servicios de vigilancia de salud pública son fundamentales para detectar si se producen varios casos próximos en el tiempo y en el espacio. Pero para que haya una transmisión a la población general tiene que producirse un contacto estrecho y prolongado, que no es el caso.


    Algunas voces hablan de un “colapso sanitario” en Ceuta. ¿Coincide con esta afirmación? ¿En qué parámetros deberíamos fijarnos para saber si el sistema sanitario está saturado?


    De repente hay un montón más de población y muchos sanitarios están de vacaciones. Siempre son momentos complicados, que requieren un sobreesfuerzo para todo el mundo. En cuanto a los indicadores, hay varios: número de camas disponibles en los hospitales, si se están cumpliendo las citas programadas y las listas de espera. El Ministerio de Sanidad emitió un informe hace unos días donde indicaba que no se han […] las citas y que la mayoría de camas del hospital de Ceuta están ocupadas por locales, mientras los migrantes están siendo desplazados a un circuito diferenciado. Es verdad que ha aumentado la demanda de servicios médicos, que sobrecarga el sistema y al personal sanitario, por lo que requiere la ayuda de todas las administraciones.


    ¿Qué medidas deberían haberse aplicado desde el primer momento y cuáles siguen siendo necesarias?


    Es muy importante tener un sistema resiliente, bien dotado, con buenos servicios de salud pública que puedan afrontar esta o cualquier crisis. Ahí queda mucho trabajo por hacer. En cuanto a las prioridades, en esta crisis humanitaria específica, habría que garantizar el acceso a saneamiento, alojamiento, agua y alimentos seguros. Hay que proteger a todos los niños y, especialmente a las niñas, que son muy vulnerables ante la violencia sensual e, incluso, pueden ser víctimas de trata. Hay que fomentar y facilitar el acceso a la atención médica y psicológica, porque todos vienen con una carga muy grande debido al estrés que han pasado estas últimas semanas y durante su trayectoria migratoria. También hay que dar prioridad a las mujeres, especialmente a las embarazadas. Son medidas que se van aplicando, pero que todavía son insuficientes.


    el artículo continúa después del siguiente mensaje

    ¿Ha echado en falta rigor al abordar este tema?


    Todo lo que es diferente causa ansiedad y miedo. Es normal que la población se sienta inquieta, pero es importante tener en cuenta los datos y basar nuestras respuestas y reacciones en la evidencia científica. Los españoles también migran fuera de España y se mueven entre comunidades. Es un proceso natural, con el que llevamos conviviendo mucho tiempo.
  • ​


Lo que faltaba para meterse en el saco de los [...]
 
Enfermedades erradicadas que casualmente reaparecen "por sus malas condiciones de vida"

O sea que en sus países tenían unas magníficas condiciones de vida.

Pues ya saben, rápido de vuelta, la salud no tiene precio.
 
Es raro. La mayoría de ellos son médicos, cirujanos y farmacéuticos.
 
Los enemigos de España son esos empresarios que maltratan a trabajadores y traen mano de obra esclava, degradando las condiciones laborales del resto por el efecto dominó.
en parte estoy de acuerdo con usted. Es una triste realidad que para muchos empresarios de muchos sectores les viene bien mano de obra lo más barata y dependiente posible. Pero esos empresarios no son los que abren las puertas del país de par en par, sino el gobierno. Y para más inri este gobierno, que se dice socialista y protector de la clase trabajadora, ni evita ni persigue esta inmi gración sin control y esos empresarios incivil, que juntos degradan todos los aspectos de nuestra sociedad
 
No sé qué Colegio o Institución representa a los epidemiólogos (¿estará el malhadado Simón entre ellos?), pero lo dicho por su presidenta es lo más increíble que he leído en semanas, y ya es decir.
Ni la sarna, ni la varicela, ni la polio ni la difteria, ni lo que se invente estaban en Ceuta y resto de España antes de la oleada turística.
Ya tarda en dimitir
 
Están diciendo que los ceutíes son unos sarnosos, y encima contagian a los pobres ilegales
 
Claro, porque en España no ha habido nunca mendigos durmiendo en fábricas abandonadas rodeados de [...] y no tenían sarna.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.061.153
Mensajes
58.495.656
Miembros
191.106
Último miembro
Rubito 25

El blog de burbuja.info

-
-
Volver