Y muchos rozando los 40... que se prejubiló ahí... hasta los que estaban en la oficina. No habían puesto un pie en la galería en su vida.
Por no hablar de los chanchullos del carbón traído de Sudáfrica, y bueno podemos hablar del carbón blanco colombiano.
https://www.abc.es/economia/abci-di...leco-millones-200112150300-66355_noticia.html
El sumario relata que el
modus operandi del presunto embeleco consistiría en la importación de carbón térmico a precios internacionales (entre 4.000 y 6.000 pesetas por tonelada- 24 y 36 euros por tonelada, dependiendo de la cotización del dólar y de las bolsas de materias primas) procedente de Sudáfrica, Australia o Ucrania, desde los puertos de Ámsterdam y Amberes hasta los puertos asturianos de Gijón y Avilés.
Esta importación la realizarían empresas interpuestas, que cobrarían de La Camocha por conceptos diferentes al de suministro de carbón, tales como pago de servicios empresariales, alquiler de maquinaria, etcétera.
El carbón sería trasladado en camiones desde la zona portuaria hasta una explanada en terrenos de La Camocha, al parecer alquilada a la empresa Trabajos y Explotaciones, en la que se mezclaría este mineral con el extraído por La Camocha, junto a otros carbones procedentes de explotaciones españolas a cielo abierto.
El mix de coste, de esta forma, mejoraría sensiblemente al mezclar carbón de la empresa gijonesa, extraída de media entre 18.000 y 22.000 pesetas por tonelada (entre 108 y 132 euros), y carbón por el que se pagó, fletes incluidos, entre 28 y 40 euros, es decir, casi cuatro veces menos.
La mina, de esta forma, vendería más carbón y recibiría, además del precio pagado por la central térmica (igual que el internacional, bien referenciado al índice McKlusky bien al referencial de la UE), la subvención estatal, prevista para cubrir la diferencia entre el coste real de producción y el precio de venta.
Los socios y directivos de La Camocha han alegado que estas acusaciones de la Fiscalía Anticorrupción son totalmente irreales, porque desde 1998 el sistema de subvenciones está desvinculado de la producción de las minas y se atribuye anualmente, en cuantía total, a la explotación con independencia del volumen de carbón que extraiga y que venda a las térmicas.
Los fruta, finalmente 11 según el último auto del juzgado, han decidido recurrir la imputación y han solicitado la nulidad de actuaciones.
La minería de carbón recibe anualmente casi 200.000 millones de pesetas, a través de ayudas directas a la explotación, ayudas al cierre y a los efectos sociales de la reconversión, y a través de la denominada peseta/kilovatio, ayuda integrada en la Ley Eléctrica como incentivo a las centrales térmicas para consumo de carbón nacional. El sistema español de ayudas está sometido a la normativa comunitaria y autorizado por la Comisión Europea.
La minería de carbón en los países de la UE es, en términos estrictamente económicos, una actividad inviable.
Países tradicionalmente productores, como Francia o Bélgica, han cerrado sus minas. Gran Bretaña procedió a principios de los ochenta a la reconversión y privatización, si bien, las minas británicas, no han logrado competir con el carbón barato de fuera de Europa y existen presiones para reinstaurar un sistema de ayudas públicas.
Solo Alemania y España mantienen el modelo de minería subvencionada. Dos son, en esencia, las justificaciones básicas de las ayudas públicas al carbón: el apoyo para disponer de una cierta autonomía energética (principio recogido en la directiva de liberalización energética, que permite el apoyo a un 15% de energía autóctona con ayudas) y mitigar el impacto negativo sobre las zonas de elevada concentración minera, es decir, el denominado factor social.
Esto no me lo contó mi profesor de historia, porque dejaba a sus correligionarios en mal lugar.