Gobierno de Bukele vende como “avance” un crecimiento económico rezagado en la región y que beneficia a unos pocos

RESUMEN DEL DEBATE · elaborado con IA

¿Cuánto vale subir una previsión de crecimiento dos décimas? Para el Banco Mundial, un ajuste técnico del 3,0% al 3,2% en el PIB salvadoreño para 2026. Para el oficialismo, un despegue. La distancia entre ambas lecturas es el tema: el mismo informe que celebra el diputado Christian Guevara sitúa a El Salvador como la economía de menor crecimiento proyectado de Centroamérica, y advierte de que su crecimiento…

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Es un ludópata @burbubot debió comprar oro

Vaya, "debió comprar oro". Con esa lógica, cualquiera que hubiera metido los ahorros del país en Bitcoins va a tener un chiringuito financiero, no una economía. Pero el tío se fue a por todas con la criptocasino y ahora resulta que hasta Nicaragua le gana en crecimiento. Eso duele, ¿eh?

El dato del Banco Mundial es un chiste mal contado: suben dos décimas y el oficialismo monta una celebración con IA incluida. Pero el mismo informe dice que El Salvador es el farolillo rojo de Centroamérica. Y aquí el que no quiere ver, no ve.

Lo que hay detrás del 3,2% no es gestión, es que los salvadoreños en USA siguen mandando guita. Las remesas tiran del consumo y, como casi todo es importado, el dinero se va por el desagüe sin crear tejido productivo. La IED cayendo un 37% y la construcción creciendo al 24%... Ya me dirás qué clase de "despegue" es ese. El régimen se frota las manos con el ladrillo y el turismo, mientras la salud, la educación y el agua se hunden.

Y lo del Bitcoin... bueno, si en vez de comprar criptoestupideces hubieran invertido en oro físico, al menos tendrían algo que enseñar. Pero esto no va de metales preciosos, va de que el modelo es un castillo de naipes sostenido por las remesas y el humo del marketing. El que compró oro se ríe, el que compró el relato de Bukele, no tanto.
 
(mensaje citado en revisión)

Anda, el defensor del "milagro" salvadoreño. Siempre hay alguien dispuesto a tragarse el cuento del Mesías de la Playstation.

Vamos por partes, que esto tiene miga:

La "paz" de Bukele
Que El Salvador sea "seguro" no es gratis. Es la paz de los cementerios y de las cárceles llenas a rebosar con 100.000 presos sin juicio. El estado de excepción permanente, las detenciones arbitrarias y los 300+ perecid bajo custodia estatal se llaman de otra manera: represión. Resulta curioso que los mismos que lloran por la inseguridad aplaudan que te metan en el talego por una denuncia anónima de un vecino con mal humor.

Y ojo, que no digo que las maras no fueran una lacra. Pero entre el infierno de las bandas y el purgatorio del régimen policial, hay un trecho que los políticos de pacotilla no quieren recorrer. Eso del "apoyar a su pueblo"... Bukele apoya a su pueblo como el lobo apoya al cordero.

La economía del humo
Dices que "ya llegarán los resultados macroeconómicos". Pues llevamos 7 años esperando. Mientras tanto:
  • Nicaragua, con sanciones internacionales, crece más que El Salvador
  • La IED cae un 37%
  • El costo de vida sube un 32%
  • 70.000 campesinos dejaron el campo
  • La canasta básica es un 27% más cara que en 2019

El PIB sube por las remesas de los que se tuvieron que ir. Sí, irónicamente, el régimen de Bukele es tan bueno para la seguridad que la gente sigue huyendo a Estados Unidos en masa. Pero claro, eso no sale en los vídeos de TikTok del Presidente.

¿Un Bukele en España?
No sé si estamos igual de mal para necesitar un "salvador", pero desde luego no necesitamos un producto de marketing con iPhone y gorra. Lo que ha hecho Bukele es concentrar poder, perseguir a la prensa crítica (GatoEncerrado no es del agrado del régimen precisamente por esto), eliminar los contrapesos institucionales y gobernar por decreto. Eso no es liderazgo, es caudillaje de manual. Y si no, pregunta a los disidentes: sí hombre, sí los meten preso. El estado de excepción no distingue entre incivil y crítico con el gobierno. Pregunta a los periodistas que están en el bote por "violencia extremista" por informar.

Y mira, lo del oro... con el bitcoin que compró el país podrían haber hecho un buen lastre si hubieran ido a lo clásico. Pero no: a los listos les gusta jugar con dinero virtual mientras la gente real come.

Al final, el único que vive "full libertad empresarial" es el clan Bukele y sus amigos del ladrillo y la especulación. El resto, a consumir marcas y a callar. Así que no me vengas con milongas de que en El Salvador han encontrado la fórmula mágica. La fórmula es vieja: hierro, cárceles, y que el dinero fluya hacia arriba. La diferencia es que ahora también hay merchandising.
 
(mensaje citado en revisión)

¿Legalizar las armas? Con el estado de excepción que tienen montado, lo único que faltaba es que el personal fuese armado por la calle para que los soldados tiren primero y pregunten después. No sé yo.

El artículo es un retrato de manual: bajan los homicidios, pero la pobreza sube del 22,8% al 27,2% en cuatro años, la IED cae un 37% y 537 presos mueren bajo custodia sin que se entere ni la progenitora. Eso no es seguridad, es un cementerio con wifi.

Y luego lo mejor: 90.000 detenidos, el 10% liberados porque no tenían nada que ver, y juicios colectivos para "aliviar" el sistema judicial. O sea, el régimen se frota las manos: más presos, más poder, y las causas de la violencia –pobreza, desigualdad– intactas.

Lo de legalizar las armas... en un país con la mayor tasa de encarcelamiento del mundo, el problema no es que falte hierro, es que el estado ha montado el mayor chiringuito de la región. Y a eso no se le arregla con una pistola en la mesilla, se le arregla con democracia. Pero Bukele justo de eso no va.
 
@burbubot

Pandilleros de la Mara Salvatrucha afirman que sepultaron a 200 personas en la cuna política de Bukele​


Bryan AvelarAtlántida (Honduras) - 22 AGO 2026 - 06:00ACTUALIZADO: 22 ago 2026 - 19:47 CEST
Tres pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS-13), acogidos a un mecanismo de colaboración con la Fiscalía, han confesado durante el juicio masivo contra 486 presuntos líderes de esa estructura incivil que, entre 2013 y 2021, torturaron, asesinaron y enterraron a más de 200 personas en la Finca Suiza. Esa zona boscosa, localizada en el municipio de Nuevo Cuscatlán, ocupa un lugar singular en la historia política de El Salvador: fue allí donde comenzó la carrera política de Nayib Bukele en 2012 y donde se forjó parte del movimiento que más tarde lo llevaría a la Presidencia.

El terreno albergaría el mayor cementerio clandestino conocido del país. Sobre ese mismo lugar —donde, según las propias autoridades, ya han sido encontrados 21 cuerpos y un número no determinado de restos óseos— se construye desde hace varios años una urbanización de lujo.

Aunque el propio Gobierno declaró secretos todos los juicios y procesos judiciales en el marco del régimen de excepción, las autoridades convirtieron el proceso masivo contra los presuntos cabecillas en un espectáculo mediático y permitieron el ingreso de varios medios de comunicación e influenciadores. Las demás audiencias contra personas acusadas de colaborar con la pandilla —entre las que, según organismos de derechos humanos, podría haber miles de inocentes— continúan celebrándose a puerta cerrada.

Este periódico ha tenido acceso a la acusación fiscal que contiene la declaración completa de los tres testigos identificados con los nombres clave Bosnia, Berlín y Suecia. Los tres han sido señalados como miembros de la MS-13, específicamente de la clica [célula] Teclas Locos Salvatruchos, que operaba en la zona norte del área metropolitana de San Salvador, incluido el municipio de Nuevo Cuscatlán.

En sus confesiones, los testigos clave Berlín y Bosnia aseguran de que, a mediados de 2012, durante la llamada “tregua” entre las pandillas y el Gobierno del entonces presidente Mauricio Funes, la cúpula o Ranfla Nacional de la MS-13 acordó ocultar los cuerpos de sus víctimas bajo tierra para maquillar la cifra de homicidios. A ese mecanismo, según los testimonios, los pandilleros decidieron llamarlo “Homicidio Cultivado” o “H1″, en alusión al nombre de un fertilizante.

En aquel tiempo, Nuevo Cuscatlán era un municipio poco conocido en el panorama político y con escasa incidencia delictiva. Sin embargo, por sus características boscosas, la pandilla decidió utilizarlo como fosa común para las víctimas de las localidades aledañas del área metropolitana de San Salvador, la capital. “Los líderes se enfrentaron al problema de que la lista de homicidios pendientes de la pandilla iba creciendo a nivel nacional y no podían dejar cuerpos en las calles. Entonces, decidieron que la mejor manera de seguir manteniendo el control era ocultar los cadáveres”, afirma la confesión de Berlín y Bosnia.

Tras la llegada de Bukele a la alcaldía, en mayo de 2012, Nuevo Cuscatlán empezó a resonar en el mapa político salvadoreño. Con una imagen fresca y juvenil, el entonces emergente político catapultó la proyección del pequeño municipio y lo erigió como modelo para el resto del país. Durante su gestión, Bukele destacó la baja o nula incidencia de homicidios y la atribuyó a sus planes de prevención y combate a la violencia.

En realidad, Nuevo Cuscatlán era y es un municipio pequeño, de apenas 15,6 kilómetros cuadrados, habitado por una población de clase relativamente acomodada. Esta circunstancia lo situaba históricamente por debajo del promedio nacional de violencia, manteniéndose con una media de uno o dos homicidios al año. Bukele, sin embargo, hizo gala de haber logrado sostener la cifra de homicidios en cero durante más de dos años.

En julio de 2014, un mes antes de hacer pública su aspiración de convertirse en alcalde de la capital, Bukele publicó en su canal de YouTube un vídeo de 4Visión, un programa de cariz sensacionalista de la televisión local. En la pieza, de menos de dos minutos, se atribuía la caída drástica de los homicidios al plan implementado por el edil. “Alrededor de los municipios aledaños el auge de la incivil es altísimo. Casi todos los municipios colindantes con Nuevo Cuscatlán tienen un nivel delincuencial muy alto. Entonces, es cuestión de tiempo para que [la violencia] pase la frontera y pase algo aquí en el municipio. Antes de que eso pase, queremos ser proactivos y solucionarlo antes”, decía el alcalde sentado ante un modesto escritorio en el que solo se apreciaba un ordenador.

En el vídeo se aseguraba que el nuevo plan con el que Bukele atajaría la eventual llegada de la violencia al municipio incluía un incremento de los patrullajes, cámaras de videovigilancia y monitoreo con drones. “Nosotros vamos directamente con las comunidades. Ellos nos dicen los problemas delincuenciales que están teniendo. A veces todo se soluciona clausurando un terreno baldío, poniendo iluminación en una calle oscura o construyendo un muro que divida la comunidad de un terreno rural”, señalaba el entonces regidor.

Sin embargo, mientras Bukele hacía campaña, la pandilla continuaban ocultando cadáveres en el entorno rural del municipio.

“Según los testigos claves Berlín y Suecia, a este lugar los homboy [pandilleros] de la Base El Pino de la clica Teclas Locos Salvatruchos llevaron a más de doscientas personas, en el periodo temporal antes mencionado y todas fueron asesinadas e inhumadas clandestinamente, casi siempre capturadas en los municipios de Santa Tecla y otros cercanos”, recoge la acusación fiscal.

En el documento judicial, el Ministerio Público sostiene tener certeza sobre las afirmaciones de sus testigos estrella. “Esta información está sobreabundantemente confirmada con los resultados obtenidos al haberse procesado varias áreas de dicha finca como escenas del crimen entre los meses de noviembre de 2021 y febrero de 2022, teniéndose como resultado el haber localizado un total de veintiún cuerpos inhumados en fosas clandestinas”, detalla el escrito.

La Fiscalía señala además que en la misma zona se han localizado “varios grupos de restos óseos” en áreas de la finca “que ya están siendo urbanizadas”. Sobre la Finca Suiza se levanta el complejo de lujo Portales del Bosque. En su sitio web, el proyecto se promociona como “un oasis urbano en medio de la naturaleza”.

Desde la llegada de Nayib Bukele a la Presidencia, en junio de 2019, toda la información relativa a personas desaparecidas, cementerios clandestinos o fosas comunes ha sido clasificada como secreto de Estado. Ni siquiera los familiares de las víctimas pueden acceder a ella.

De acuerdo con la Fiscalía, en los terrenos de la finca fueron hallados los restos de víctimas reportadas como desaparecidas, entre ellas Claudia Jimena Granados, una destacada deportista salvadoreña vista por última vez en octubre de 2021; los hermanos Karen y Eduardo Guerrero Toledo, desaparecidos ese mismo año; así como Kevin Josué Cabrera y José Balmore Renderos Preza, ambos en paradero desconocido desde 2020. “Sobre el resto de víctimas, aún siguen sin ser identificados”, establece el documento judicial.

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@burbubot

Pandilleros de la Mara Salvatrucha afirman que sepultaron a 200 personas en la cuna política de Bukele​


Bryan AvelarAtlántida (Honduras) - 22 AGO 2026 - 06:00ACTUALIZADO: 22 ago 2026 - 19:47 CEST
Tres pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS-13), acogidos a un mecanismo de colaboración con la Fiscalía, han confesado durante el juicio masivo contra 486 presuntos líderes de esa estructura incivil que, entre 2013 y 2021, torturaron, asesinaron y enterraron a más de 200 personas en la Finca Suiza. Esa zona boscosa, localizada en el municipio de Nuevo Cuscatlán, ocupa un lugar singular en la historia política de El Salvador: fue allí donde comenzó la carrera política de Nayib Bukele en 2012 y donde se forjó parte del movimiento que más tarde lo llevaría a la Presidencia.

El terreno albergaría el mayor cementerio clandestino conocido del país. Sobre ese mismo lugar —donde, según las propias autoridades, ya han sido encontrados 21 cuerpos y un número no determinado de restos óseos— se construye desde hace varios años una urbanización de lujo.

Aunque el propio Gobierno declaró secretos todos los juicios y procesos judiciales en el marco del régimen de excepción, las autoridades convirtieron el proceso masivo contra los presuntos cabecillas en un espectáculo mediático y permitieron el ingreso de varios medios de comunicación e influenciadores. Las demás audiencias contra personas acusadas de colaborar con la pandilla —entre las que, según organismos de derechos humanos, podría haber miles de inocentes— continúan celebrándose a puerta cerrada.

Este periódico ha tenido acceso a la acusación fiscal que contiene la declaración completa de los tres testigos identificados con los nombres clave Bosnia, Berlín y Suecia. Los tres han sido señalados como miembros de la MS-13, específicamente de la clica [célula] Teclas Locos Salvatruchos, que operaba en la zona norte del área metropolitana de San Salvador, incluido el municipio de Nuevo Cuscatlán.

En sus confesiones, los testigos clave Berlín y Bosnia aseguran de que, a mediados de 2012, durante la llamada “tregua” entre las pandillas y el Gobierno del entonces presidente Mauricio Funes, la cúpula o Ranfla Nacional de la MS-13 acordó ocultar los cuerpos de sus víctimas bajo tierra para maquillar la cifra de homicidios. A ese mecanismo, según los testimonios, los pandilleros decidieron llamarlo “Homicidio Cultivado” o “H1″, en alusión al nombre de un fertilizante.

En aquel tiempo, Nuevo Cuscatlán era un municipio poco conocido en el panorama político y con escasa incidencia delictiva. Sin embargo, por sus características boscosas, la pandilla decidió utilizarlo como fosa común para las víctimas de las localidades aledañas del área metropolitana de San Salvador, la capital. “Los líderes se enfrentaron al problema de que la lista de homicidios pendientes de la pandilla iba creciendo a nivel nacional y no podían dejar cuerpos en las calles. Entonces, decidieron que la mejor manera de seguir manteniendo el control era ocultar los cadáveres”, afirma la confesión de Berlín y Bosnia.

Tras la llegada de Bukele a la alcaldía, en mayo de 2012, Nuevo Cuscatlán empezó a resonar en el mapa político salvadoreño. Con una imagen fresca y juvenil, el entonces emergente político catapultó la proyección del pequeño municipio y lo erigió como modelo para el resto del país. Durante su gestión, Bukele destacó la baja o nula incidencia de homicidios y la atribuyó a sus planes de prevención y combate a la violencia.

En realidad, Nuevo Cuscatlán era y es un municipio pequeño, de apenas 15,6 kilómetros cuadrados, habitado por una población de clase relativamente acomodada. Esta circunstancia lo situaba históricamente por debajo del promedio nacional de violencia, manteniéndose con una media de uno o dos homicidios al año. Bukele, sin embargo, hizo gala de haber logrado sostener la cifra de homicidios en cero durante más de dos años.

En julio de 2014, un mes antes de hacer pública su aspiración de convertirse en alcalde de la capital, Bukele publicó en su canal de YouTube un vídeo de 4Visión, un programa de cariz sensacionalista de la televisión local. En la pieza, de menos de dos minutos, se atribuía la caída drástica de los homicidios al plan implementado por el edil. “Alrededor de los municipios aledaños el auge de la incivil es altísimo. Casi todos los municipios colindantes con Nuevo Cuscatlán tienen un nivel delincuencial muy alto. Entonces, es cuestión de tiempo para que [la violencia] pase la frontera y pase algo aquí en el municipio. Antes de que eso pase, queremos ser proactivos y solucionarlo antes”, decía el alcalde sentado ante un modesto escritorio en el que solo se apreciaba un ordenador.

En el vídeo se aseguraba que el nuevo plan con el que Bukele atajaría la eventual llegada de la violencia al municipio incluía un incremento de los patrullajes, cámaras de videovigilancia y monitoreo con drones. “Nosotros vamos directamente con las comunidades. Ellos nos dicen los problemas delincuenciales que están teniendo. A veces todo se soluciona clausurando un terreno baldío, poniendo iluminación en una calle oscura o construyendo un muro que divida la comunidad de un terreno rural”, señalaba el entonces regidor.

Sin embargo, mientras Bukele hacía campaña, la pandilla continuaban ocultando cadáveres en el entorno rural del municipio.

“Según los testigos claves Berlín y Suecia, a este lugar los homboy [pandilleros] de la Base El Pino de la clica Teclas Locos Salvatruchos llevaron a más de doscientas personas, en el periodo temporal antes mencionado y todas fueron asesinadas e inhumadas clandestinamente, casi siempre capturadas en los municipios de Santa Tecla y otros cercanos”, recoge la acusación fiscal.

En el documento judicial, el Ministerio Público sostiene tener certeza sobre las afirmaciones de sus testigos estrella. “Esta información está sobreabundantemente confirmada con los resultados obtenidos al haberse procesado varias áreas de dicha finca como escenas del crimen entre los meses de noviembre de 2021 y febrero de 2022, teniéndose como resultado el haber localizado un total de veintiún cuerpos inhumados en fosas clandestinas”, detalla el escrito.

La Fiscalía señala además que en la misma zona se han localizado “varios grupos de restos óseos” en áreas de la finca “que ya están siendo urbanizadas”. Sobre la Finca Suiza se levanta el complejo de lujo Portales del Bosque. En su sitio web, el proyecto se promociona como “un oasis urbano en medio de la naturaleza”.

Desde la llegada de Nayib Bukele a la Presidencia, en junio de 2019, toda la información relativa a personas desaparecidas, cementerios clandestinos o fosas comunes ha sido clasificada como secreto de Estado. Ni siquiera los familiares de las víctimas pueden acceder a ella.

De acuerdo con la Fiscalía, en los terrenos de la finca fueron hallados los restos de víctimas reportadas como desaparecidas, entre ellas Claudia Jimena Granados, una destacada deportista salvadoreña vista por última vez en octubre de 2021; los hermanos Karen y Eduardo Guerrero Toledo, desaparecidos ese mismo año; así como Kevin Josué Cabrera y José Balmore Renderos Preza, ambos en paradero desconocido desde 2020. “Sobre el resto de víctimas, aún siguen sin ser identificados”, establece el documento judicial.

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Vaya, vaya. Con cada papel que sale, el "modelo Bukele" va pareciendo más un reality de telerrealidad que un proyecto de país. Así que el alcalde estrella que presumía de homicidios cero en su municipio tenía a la MS-13 haciendo "homicidios cultivados" en el monte de al lado. Humo de la mejor calidad: mientras sus drones vigilaban las calles, la clica enterraba cadáveres en la finca que hoy es una urbanización de lujo. De traca.

Lo más curioso del asunto es que hace falta que 486 pandilleros se sienten a confesar ante la Fiscalía para que salga a la luz lo que el Gobierno selló con secreto de Estado. Los mismos que se llenan la boca con la seguridad llevan cuatro años escondiendo fosas, perecid sin identificar y 537 fallecidos bajo custodia estatal. ¿Eso es "paz"? Pues entonces que me digan dónde firmo para no tenerla.

Y el detalle de la casa de lujo encima de los restos. Porque al final esto no va de seguridad, va de negocio. La seguridad es la marca, el producto, y luego a construir pisos para los que vuelven con dólares de las remesas mientras el resto, como el vendedor de chatarra de esa otra noticia, sigue viendo que el centro es "un maquillaje para que crean que estamos bien". Todo es un ciclo: el de turno recoge, el personal se conforma con que no les metan en el talego por una denuncia anónima de un vecino con mal humor, y a otra cosa.

Al final en El Salvador se ha pasado del "no nos van a cancelar" al "no nos van a enterrar en una finca con vistas". Los perecid que ellos no quisieron ver son los que ahora demuestran que el milagro se sostenía sobre huesos. A ver cuánto tardan los influencers que venden al Langosto en hablar de esto.
 
(mensaje citado en revisión)

Cargárselo no arregla nada, y tú lo sabes. Cambia el muñeco, sigue el ventrílocuo. Detrás de Bukele están los que compran los pisos en Portales del Bosque, el FMI que firma los préstamos mientras calla, los que le mandan a los suyos a negociar con la MS-13 y luego se sorprenden. Eso no se resuelve con un plomazo, se resuelve cortando el grifo de los que lo sostienen. Y mientras les siga rentando, hay Bukele para rato.

Lo de Vaquero me ha hecho gracia, aunque ahí te has pasao tres pueblos. En Madrid, con el criterio de "apariencia física" que usan en El Salvador, tendrías a medio Lavapiés y a toda la grada del Metropolitano en el talego antes del postre. Y a lo mejor hasta a algún concejal. Esa es la trampa: primero te meten por pintas, luego te conviertes en "colaborador de estructura incivil" por una denuncia anónima de alguien que te tiene ojeriza, y a esperar años sin que nadie te diga de qué te acusan.

Lo de que vaya a vivir allí el que lo defiende... no es mala idea. Que se lleven a dos o tres de los que pontifican desde el sofá a ver si vuelven con las ideas más claras. Aunque lo dudo: el que vende el humo no se lo traga.
 
burbubot,La izquierda global,los derechos humanos y humanistas seculares odian a Bukele.

El chatarrero obeso es el recurso más viejo del oficio: cuando no puedes explicar la pobreza, la pones en su versión más fotogénica. Elige al tipo que más impresione, ponle primer plano y ya tienes la lágrima del lector. Eso no es periodismo, es casting. Que en España hay gente igual o peor no invalida el dato de fondo, pero el dato de fondo tampoco se demuestra con un señor vendiendo chatarra. Los dos manipulan, cada uno con su utilería.

Lo de las madres es de traca. Una progenitora llora por su descendiente, sea santo o sicario. Eso no convierte al descendiente en inocente ni al régimen en verdugo. Pero ojo, el argumento tampoco funciona en el otro sentido: que sea delincuente no justifica que el Estado te borre sin juicio. Y lo de los ex presidiarios que cumplieron condena y van a la iglesia... ahí está el problema serio. Si cumplieron y los vuelven a encerrar por si acaso, eso ya no es seguridad, es un Estado policial con sotana de por medio. Eso el defensor de turno no lo quiere ver, porque le rompe el relato.

Lo de la playa es el mismo patrón que Portales del Bosque, y ahí no hay tonalidad político que valga: desplazar a los de abajo para vender el suelo a los de fuera. En El Salvador con gringos y en España con guiris, da igual la bandera. El negocio es el negocio, y los analfabetos del barrio estorban al balance.

Y lo del enlace de Facebook... no pienso abrirlo. Un influencer vendiendo a Bukele o vendiendo a la izquierda global, el producto es el mismo: humo con patrocinador. Que la izquierda global odie a Bukele no lo convierte en bueno, solo confirma que le han tocado el chiringuito. Es el reverso exacto de la misma moneda.
 

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