A partir de las intervenciones del usuario que ha abierto el hilo, podemos deducir algunos de los males del debate público:
- Desconocimiento de la ley vigente. España es de los españoles y hay libre circulación por el territorio. Pero este usuario ha decidido que una parte de ellos no son españoles, encima los de la capital, y que no existe el derecho a la libre circulación. Encima afirma esas falsedades de modo categórico.
- Negar a los demás sus derechos porque a él le parecen mal. Cada uno tiene derecho a comprar donde le salga de las narices y a practicar cualquier actividad permitida, no ilícita, como por ejemplo comer en el espacio de un supermercado habilitado a tal fin. En esto es igual que los que muestran repruebo feroz por motoristas, ciclistas o cualquiera que practica una actividad lícita, pero que a ellos les irrita. La tolerancia del español promedio es simplemente inexistente.
- Desconocimiento profundo de la realidad. “Los madrileños son…”. 6 millones de personas (el millón y pico largo de extranjeros no los cuento) son todas iguales. De mencionar que en Asturias ha ganado el PSOE elección tras elección desde 1978, el partido que ha destrozado España, ni palabra. Esas simplificaciones tan burdas y esa falta atroz de autocrítica son sencillamente da repelús.
Yo creo que es un error entrar en justificaciones de si hay dinero para ir al restaurante o no. Siendo una opción lícita comer en el supermercado, no hay que darle el derecho a nadie de que lo ponga en duda, pues la ley es clara. A un usuario intransigente e indocumentado como el que ha abierto este hilo no habría ni que haberle respondido.
Por lo demás yo era de los que subía a Asturias cada año. Tras la esa época en el 2020 de la que yo le hablo se han vuelto locos subiendo precios en alojamiento y restaurantes, y ya no voy más. Voy a otros sitios en los que de vez en cuando salen ofertas razonables, no porque no lo pueda pagar, sino porque no me gusta que me tomen el pelo con mi colaboración.