Apophis 2029: Guerra en los cielos

Apophis 2029: Guerra en los cielos
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

El asteroide **Apophis** se aproximará a la Tierra en **2029** a una distancia de unos **32.000 km**, más cerca que algunos satélites. Este evento ha reavivado antiguas profecías y teorías sobre su posible significado. El cielo, ese lienzo infinito que tantas veces hemos mirado con asombro y reverencia, nos recuerda de vez en cuando su inmensidad y la fragilidad de nuestra existencia.

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El asteroide Apophis se aproximará a la Tierra en 2029 a una distancia de unos 32.000 km, más cerca que algunos satélites. Este evento ha reavivado antiguas profecías y teorías sobre su posible significado.

El cielo, ese lienzo infinito que tantas veces hemos mirado con asombro y reverencia, nos recuerda de vez en cuando su inmensidad y la fragilidad de nuestra existencia. Uno de esos recordatorios se materializará el 13 de abril de 2029, cuando el asteroide Apophis realice un tránsito extraordinariamente cercano a nuestro planeta. No es la primera vez que este objeto celeste nos visita, pero esta aproximación promete ser la más significativa en milenios, calculada con una probabilidad de recurrencia de una cada 16.000 años.

Inicialmente, las alarmas saltaron con una probabilidad de impacto del 2,7%, una cifra que, aunque baja, generó inquietud. Sin embargo, observaciones posteriores refinaron los cálculos, descartando el impacto directo. Ahora, se estima que Apophis pasará a unos 32.000 kilómetros de la superficie terrestre, una distancia menor que la órbita de muchos satélites artificiales. Lo curioso es que, en su trayectoria, deberá atravesar la órbita a 36.000 kilómetros, un espacio que se ha convertido en un vertedero de basura espacial. Una segunda aproximación, mucho más lejana, está prevista para 2036, siempre y cuando Apophis no encuentre ninguna incidencia en su camino.

La sombra de las profecías

La asociación de Apophis con el "Ajenjo" bíblico, ese meteorito que, según el libro del Apocalipsis, caería sobre el mar, no es nueva. Data desde el descubrimiento de la órbita del asteroide en 2004. Para algunos, la cercanía de este evento cósmico con la fecha que marca el final del segundo milenio desde el nacimiento de Jesús de Nazaret no es una mera coincidencia. Se cuenta el tiempo, en todo el mundo, desde su incierto nacimiento, pero es su crucifixión, o resurrección según otras interpretaciones, la que marca un punto de inflexión en la narrativa occidental. La fecha de su crucifixión, aunque no nítida, se sitúa durante el mandato de Poncio Pilatos, entre los años 26 y 36 d.C.

El libro del Apocalipsis, interpretado de forma analítica, describe las siete trompetas con impactos que van más allá de un simple asteroide. Se habla de consecuencias que podrían ser análogas a un invierno nuclear, con una pérdida de luminosidad atmosférica. Estas descripciones, vistas a través de la lente de la ciencia y la tecnología actuales, sugieren una causalidad que conecta el evento cósmico con las profecías. La narrativa culmina en la creación de una "nueva Jerusalén", un eje central que ha estado presente desde los inicios.

La lectura de estos textos, que lleva a tales planteamientos, se realiza en términos simbólicos, aplicando el conocimiento del presente al legado del pasado. Un pasado donde se habrían dado revelaciones del futuro. Lo que antes se atribuía a la magia, hoy puede ser analizado desde la ciencia. La identificación de Apophis con estas profecías y sus posibles consecuencias se basa en una interpretación científica de la causalidad, aunque esto requiera unas premisas sobre la realidad muy distintas a las convencionales, o simplemente la ausencia de ellas.

El eco de los "Caídos" y la "Mano Negra"

Esta interpretación de los eventos cósmicos se entrelaza con narrativas mucho más antiguas, que se remontan a los orígenes de la humanidad. Textos como el Libro de Enoc, apartado de la tradición canónica pero conservado en la iglesia etíope, hablan de los "nephilim". La etimología de este término, derivada de la raíz "caer", apunta a "los caídos". Estos seres, engendrados por la unión de "los vigilantes" (ángeles rebeldes) con mujeres humanas, son mencionados en el Antiguo Testamento como "gigantes".

La tradición sumeria, por su parte, narra un episodio similar con el diluvio y Utnapistim, advertido por Enki. Se sugiere que poderes terrenales han tergiversado estas narrativas, transformando a los "caídos" en meros gigantes y ocultando relatos que no favorecerían sus intereses. Esta forma de operar, de influir desde las sombras, se ha denominado la "Mano Negra". No se refiere solo al grupo terrorista que desencadenó dos guerras mundiales, sino a un influjo constante que ha estado presente desde que Semyaza, líder de los vigilantes, reunió a los ángeles rebeldes.

Una rebelión similar se observa en los "templarios", quienes, bajo la apariencia de defensores de Tierra Santa, traicionaron el poder de Roma. La traición de Roma a los cielos se presenta como un capítulo previo en esta cadena de desencuentros. Y siempre, desde el principio, esa mano desde las sombras que tuerce caminos y voluntades, atribuida por algunos a la propia condición humana.

La "Mano Blanca" y el Nexo Abrahámico

Frente a la "Mano Negra", surge la idea de una "Mano Blanca", una influencia más allá de lo convencional. Los discursos extemporáneos de personajes clave en la historia, imbuidos de una inspiración no terrenal, parecen apuntar en esta dirección. El propio islam reconoce esta inspiración en figuras que caminaron por las orillas del Mediterráneo oriental hace dos milenios. Sin embargo, persiste la insistencia en las facultades de la condición humana como fuente de inspiración, especialmente por parte de quienes contemplan el cielo estrellado y afirman que estamos solos en el universo.

Estos mismos personajes, que han intentado borrar la historia y las huellas de sus crímenes, han acumulado riqueza y posición para sus herederos. Son aquellos que llevaron a un inocente a la cruz y ahora pretenden ser acreedores de la tierra que bañó su sangre, eludiendo toda responsabilidad.

Las tres grandes religiones de Occidente, el judaísmo, el cristianismo y el islam, coinciden en la veracidad del pacto con Abraham. Lo que se observa es una fragmentación de ese legado a través de diferentes culturas y etapas. Desde Sumeria, pasando por el antiguo Egipto y el Israel bíblico, hasta el cristianismo y el islam, parece haber un relato único, pero fragmentado en múltiples voces. A diferencia del hinduismo o el budismo, que no presentan esa ruptura constante del legado, quizás porque Buda no fue crucificado.

Este saldo pendiente se vincula directamente con el momento de partida mencionado al principio. Los orígenes de la práctica bancaria que rige el mundo se encuentran en esas latitudes y llegaron a Europa, en gran medida, de la mano de los templarios, quienes también fueron responsables de su auge y caída. El episodio de los mercaderes en el templo, los banqueros y cambistas, es el que conduce directamente a la aprehensión y crucifixión. El mundo actual es un testimonio de que el diluvio no dejó solo hombres justos sobre la faz de la Tierra.

El Profeta del Séptimo Sello y las sincronicidades

En los tiempos presentes, estas cuestiones a menudo se consideran ajenas a los problemas realmente relevantes, a pesar de que paradójicamente podrían estar en su origen. El tránsito previsto de Apophis en 2029 podría ser un ejemplo. La asociación con el "Ajenjo" bíblico es antigua, pero la cercanía temporal con el segundo milenario desde el evento central del Nuevo Testamento no ha llamado la atención general.

La interpretación de los textos bíblicos, como el Libro del Apocalipsis, sugiere que la ciencia y la tecnología pueden arrojar luz sobre lo que antes solo se entendía desde la magia. La propuesta de una lectura científica de las trompetas del Apocalipsis, articulada a través de la causalidad, identifica a Apophis y sus posibles consecuencias.

En este contexto, surge la figura de Billy Meier, quien en 1981 predijo la caída de un "meteorito rojo", asociado al escenario expuesto. Meier afirma estar en contacto con pleyadianos. Si aceptamos o no esta afirmación, lo que propone a través de sus "sueños premonitorios" es una forma de comunicación, una tecnología. Esto no añade ni resta credibilidad a sus afirmaciones sobre Apophis o su proclamación como "profeta del séptimo sello", en una línea que se originaría en Enoc. La "mano negra" siempre está dispuesta a desacreditar relatos inconvenientes.

O quizás, todo sea una enorme coincidencia. El autor de este texto, por ejemplo, cumplirá siete veces siete años el 13 de abril de 2029, la fecha prevista para la aproximación de Apophis, aunque lo hará siete días antes. El hecho de que sea viernes 13, como aquel 1307 en el que se promulgó la orden de excomunión contra los templarios, añade una capa más de alineaciones. Carl Jung estudió este tipo de casualidades, llamándolas sincronicidades. Si aún no hemos logrado una lectura tecnológica de esos mensajes recibidos a través de sueños, recogidos por la tradición y experimentados por muchos, es evidente que estamos ciegos ante una realidad física que, tal vez, con el tiempo, empecemos a comprender.

Datos clave
  • Apophis pasará a 32.000 km de la Tierra el 13 de abril de 2029.
  • La probabilidad de impacto inicial del 2,7% fue corregida a cero.
  • El evento se asocia con profecías bíblicas como el "Ajenjo" del Apocalipsis.
  • Teorías conectan el evento con narrativas antiguas sobre "los caídos" y "la mano negra".
  • Billy Meier predijo en 1981 la caída de un "meteorito rojo".
Fuente: blogger.com
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

drojadisto

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1. Los Caídos

Para explicar la historia hay que remontarse al origen de los hombres, mucho más allá de donde alcanza hoy su memoria.

Una de las cosas que sorprende del antiguo testamento, o más bien de sus traductores, es que siempre se han negado a traducir correctamente el término “nephilim”, a pesar de que su etimología es meridianamente clara: la raíz de “caer” y el sufijo que apunta al plural masculino. Los caídos.

En la traducción tradicional se traduce como “gigantes”. Aquellos a los que debió borrar el diluvio. O tal vez no sorprende tanto cuando el libro de Enoc ha sido apartado tanto como ha sido posible y si ha llegado a nuestros días es por la escisión de la iglesia etíope. Del libro de los “gigantes” apenas se conservan menciones.

En eso texto, llamados “apócrifos”, se amplia el episodio en el que “los vigilantes” toman esposas humanas y les engendran descendientes: los nephilim.
La tradición sumeria lo explica de manera diferente pero coincide en el episodio del diluvio y en ese Noé sumerio (Utnapistim) al que Enki advierte a través de una pared de cañas.

Qué duda cabe que poderes muy terrenales han convertido a los caídos del texto original en gigantes y tratado de ocultar narrativas que no favorecerían sus intereses.

2. La Mano zaina

A esa forma de accionar bien nos podemos referir como la “Mano zaina”, no sólo en los términos literales del grupo extremista violento, presuntamente anarquista, que habría llevado el ataque extremista violento que a la postre desencadenaría dos guerras mundiales.

Muy al contrario, como influjo permanente y recalcitrante que habría estado presente desde que el líder de los vigilantes, Semyaza, hubiera reunido al resto de “ángeles rebeldes” en cónclave para transgredir el mandato de su misión.

Rebelión idéntica a la que llevan a cabo los “templarios”, pobres compañeros de Cristo, se hacían llamar, traicionando al poder en Roma que les encomienda la defensa de tierra santa.

La traición de Roma a los cielos sería el capítulo inmediatamente anterior de este reguero de desencuentros que es el periplo humano. Y siempre, desde el principio, aparece esa mano desde las sombras que tuerce caminos y voluntades y que algunos atribuyen a la propia condición humana.

3. La Mano Blanca

Por la historia que nos ha sido legada, cuyos intentos de ocultación y tergiversación se cuentan ya por milenios, parece difícil eludir el hecho de que otras partes tienen su papel en los acontecimientos.

Así, parece difícil obviar que algunos discursos extemporáneos de personajes clave en la historia han estado imbuidos por alguna suerte de inspiración más allá de lo convencional.

Más allá de disparate que ha quedado engarzado en el dogma católico de la santísima trinidad, el propio sarracin reconoce esa inspiración en aquel que ya hace 2000 años caminara por las orillas del Mediterráneo oriental. Del mismo modo que antes, algunos insisten en las facultades de la condición humana como fuente de inspiración. Son los mismos que contemplan el cielo estrellado y dicen que estamos solos en el universo.

Los mismos que han tratado de borrar la historia, en particular las huellas de sus crímenes, que les han procurado la riqueza y posición de la que hoy disfrutan sus herederos. De aquellos que llevaron a un inocente a la cruz y hoy que pretenden hacerse acreedores de la tierra que bañó su sangre pero eluden cualquier responsabilidad en su derramamiento.

4. El Nexo Abrahámico

En lo que sí coinciden las tres grandes religiones de occidente es en dar veracidad al pacto con Abraham. Lo que se observa es una fragmentación del legado en la región a través de las diferentes culturas y etapas. Se diría que desde Sumeria, pasando por el antiguo Egipto hasta el Israel bíblico y luego a través del cristianismo y el sarracin, hay un relato único fragmentado en muchas voces.

Y no es la norma, no parece que ni hinduismo ni budismo presenten esa tipo de trauma, de ruptura constante del legado. Supongo que porque Buda no fue crucificado.

Aparece por lo tanto bien localizado un saldo pendiente que es imposible no vincular con el momento de partida mencionado al principio.

No en vano, el origen de la práctica bancaria que hoy rige el mundo, tiene sus orígenes en tales latitudes y llega a Europa en gran medida de la mano de los templarios, siendo ésta responsable tanto de su auge como, en parte, de su caída.

Es el episodio de los mercaderes (banqueros, cambistas) en el templo y no otro el que conduce a los inmediatamente posteriores de la aprensión y crucifixión.

Basta con ver el mundo de hoy para no tener duda de que el diluvio no dejó sólo hombres justos sobre la faz de la tierra.

5. El Milenario

En concreto son 2000 años, el segundo milenario, los que están por cumplirse desde el acontecimiento alrededor del que gira todo el nuevo testamento. Contamos los años, en todo el mundo, desde el incierto nacimiento de Jesús de Nazaret. Pero más relevante es su, resurrección, dicen algunos, y crucifixión, seguramente dirán otros más.

En los últimos tiempos, la mano zaina, operando tanto desde dentro como desde fuera de la iglesia romana, ha promovido la disolución del relato, como el del resto de sus crímenes, que están muy lejos de quedar sólo en el pasado.

Si la fecha de nacimiento no está exenta de controversia, menos clara aún aparece la de la crucifixión. Lo que parece seguro es que tuvo que producirse durante el mandato de Poncio Pilatos, que se extendió desde el año 26 al 36, por registros.

En el primer milenario se diría que lo que cae es aquello que nacería a la luz del saber Mahoma, el último califa es depuesto en el año 1031. Pero en cuanto a los acontecimientos narrados en el nuevo testamento, sigue sin establecerse una fecha nítida.

6. Apophis

Huelga decir que en los tiempos presentes, no son éstas materias de interés. Aparecen separadas de cualquier problemática que se considere realmente relevante estando sin embargo, paradójicamente, con gran probabilidad en su origen.

Y puede que, incluso el tránsito previsto de Apophis para 2029, no sea una excepción. No hay registros históricos para una aproximación de tales características, evento que se calcula con una probabilidad de cada 16000 años.

La asociación de Apohis con el Ajenjo bíblico, el meteorito que se dice caería al mar en el libro del apocalipsis, es tan vieja como el descubrimiento de la órbita del primero, en 2004.

Aún hay gente que respeta el legado de los ancestros.

Que la aproximación vaya a suceder tan cercana en el tiempo a ese segundo milenario, en cambio, no parece que haya resultado llamativo. Al principio saltaron las alarmas por una probabilidad de impacto del 2,7% que rápido se corrigió con observaciones posteriores. Pasará a unos 32000 km, según estimaciones actuales, más bajo que algunos satélites.

Y deberá atravesar por tanto la órbita a 36000 km que se ha convertido en un vertedero de residuos espaciales. Se espera una segunda aproximación para 2036, mucho más lejana, siempre que Apophis no halle incidencia en su trayectoria.

7. El Profeta del Séptimo Sello

Si uno lee de forma analítica el libro del apocalipsis, no es difícil encontrar en las descripciones de las siete trompetas, no sólo el impacto explícito de un asteroide, si no consecuencias consecuentes con éste. Algunas de ellas análogas a lo descrito en la versión religiondelamor, en concreto referentes a la pérdida de luminosidad en la atmósfera típica de un escenario de invierno nuclear.

Y no sólo el impacto: habla del advenimiento de la batalla final que culminará en la creación de la nueva Jerusalén, que siempre ha estado, desde el principio, en el eje de la narrativa.

La lectura de los textos que conduce a este tipo de planteamientos, ni que decir tiene, es en términos simbólicos. Resulta del conocimiento del presente aplicado al legado del pasado, un pasado en concreto donde se habrían dado revelaciones del futuro.

Lo que antes sólo podía interpretarse desde la magia hoy puede ser visto desde la ciencia y la tecnología. La interpretación que se propone de las trompetas del apocalipsis es eminentemente científica y articulada a través de la causalidad. Así como la identificación con Apophis y sus posibles consecuencias.

La condición que genera estas conclusiones implica, eso sí, unas premisas sobre el escenario de la realidad muy diferentes a las que se suelen adoptar, o tal vez tan sólo la ausencia de estas últimas.

En el caso de Billy Meier, quién ya en 1981 predijera la caída de un “meterorito rojo” que se ha venido a asociar al escenario expuesto, sostiene estar en contacto con pleyadianos.

Si hacemos una lectura técnica de la biblia, lo aceptemos o no, es innegable que lo que propone a través de esos “sueños premonitorios” es una forma de comunicación, una tecnología.

Nada de eso añade o resta credibilidad a las afirmaciones de Meier en particular, respecto a los pleyadianos (por provenir presuntamente de las pléyades, las siete hermanas), Apophis, o el hecho de haberse proclamado profeta del séptimo sello en una línea que se originaría en Enoc. No en vano la mano zaina siempre está presta a desacreditar cualquier relato inconveniente, ya sea ofuscando o a través de impostores. Y dicho está que en el fin de los tiempos aparecerán falsos profetas.

O tal vez todo sea una enorme coincidencia. Yo por ejemplo, el 13 de abril de 2029, fecha de la aproximación prevista de Apophis tendría siete veces siete años. No exactos, ya sería demasiado coincidencia, los cumplo siete días antes. Y aquí estoy contándote esta historia.

Que vaya a ser viernes 13, tal como aquel de 1307 en el que se promulgara la orden de excomunión contra los templarios y fueran perseguidos pasando a la clandestinidad, añade una capa más al cúmulo de alineaciones.

Jung estudió este tipo de casualidades, las llamó sincronicidades, término que aún ni siquiera acepta el diccionario. Si no hemos acertado aún en dar una lectura tecnológica a esos mensajes recibidos a través de sueños que la tradición recoge, y que puede que muchos otros hayan experimentado, se hace bastante evidente que estamos completamente ciegos ante una realidad física que tal vez con el tiempo vayamos empezando a comprender.
 
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1. Los Caídos

Para explicar la historia hay que remontarse al origen de los hombres, mucho más allá de donde alcanza hoy su memoria.

Una de las cosas que sorprende del antiguo testamento, o más bien de sus traductores, es que siempre se han negado a traducir correctamente el término “nephilim”, a pesar de que su etimología es meridianamente clara: la raíz de “caer” y el sufijo que apunta al plural masculino. Los caídos.

En la traducción tradicional se traduce como “gigantes”. Aquellos a los que debió borrar el diluvio. O tal vez no sorprende tanto cuando el libro de Enoc ha sido apartado tanto como ha sido posible y si ha llegado a nuestros días es por la escisión de la iglesia etíope. Del libro de los “gigantes” apenas se conservan menciones.

En eso texto, llamados “apócrifos”, se amplia el episodio en el que “los vigilantes” toman esposas humanas y les engendran descendientes: los nephilim.
La tradición sumeria lo explica de manera diferente pero coincide en el episodio del diluvio y en ese Noé sumerio (Utnapistim) al que Enki advierte a través de una pared de cañas.

Qué duda cabe que poderes muy terrenales han convertido a los caídos del texto original en gigantes y tratado de ocultar narrativas que no favorecerían sus intereses.

2. La Mano zaina

A esa forma de accionar bien nos podemos referir como la “Mano zaina”, no sólo en los términos literales del grupo extremista violento, presuntamente anarquista, que habría llevado el ataque extremista violento que a la postre desencadenaría dos guerras mundiales.

Muy al contrario, como influjo permanente y recalcitrante que habría estado presente desde que el líder de los vigilantes, Semyaza, hubiera reunido al resto de “ángeles rebeldes” en cónclave para transgredir el mandato de su misión.

Rebelión idéntica a la que llevan a cabo los “templarios”, pobres compañeros de Cristo, se hacían llamar, traicionando al poder en Roma que les encomienda la defensa de tierra santa.

La traición de Roma a los cielos sería el capítulo inmediatamente anterior de este reguero de desencuentros que es el periplo humano. Y siempre, desde el principio, aparece esa mano desde las sombras que tuerce caminos y voluntades y que algunos atribuyen a la propia condición humana.

3. La Mano Blanca

Por la historia que nos ha sido legada, cuyos intentos de ocultación y tergiversación se cuentan ya por milenios, parece difícil eludir el hecho de que otras partes tienen su papel en los acontecimientos.

Así, parece difícil obviar que algunos discursos extemporáneos de personajes clave en la historia han estado imbuidos por alguna suerte de inspiración más allá de lo convencional.

Más allá de disparate que ha quedado engarzado en el dogma católico de la santísima trinidad, el propio sarracin reconoce esa inspiración en aquel que ya hace 2000 años caminara por las orillas del Mediterráneo oriental. Del mismo modo que antes, algunos insisten en las facultades de la condición humana como fuente de inspiración. Son los mismos que contemplan el cielo estrellado y dicen que estamos solos en el universo.

Los mismos que han tratado de borrar la historia, en particular las huellas de sus crímenes, que les han procurado la riqueza y posición de la que hoy disfrutan sus herederos. De aquellos que llevaron a un inocente a la cruz y hoy que pretenden hacerse acreedores de la tierra que bañó su sangre pero eluden cualquier responsabilidad en su derramamiento.

4. El Nexo Abrahámico

En lo que sí coinciden las tres grandes religiones de occidente es en dar veracidad al pacto con Abraham. Lo que se observa es una fragmentación del legado en la región a través de las diferentes culturas y etapas. Se diría que desde Sumeria, pasando por el antiguo Egipto hasta el Israel bíblico y luego a través del cristianismo y el sarracin, hay un relato único fragmentado en muchas voces.

Y no es la norma, no parece que ni hinduismo ni budismo presenten esa tipo de trauma, de ruptura constante del legado. Supongo que porque Buda no fue crucificado.

Aparece por lo tanto bien localizado un saldo pendiente que es imposible no vincular con el momento de partida mencionado al principio.

No en vano, el origen de la práctica bancaria que hoy rige el mundo, tiene sus orígenes en tales latitudes y llega a Europa en gran medida de la mano de los templarios, siendo ésta responsable tanto de su auge como, en parte, de su caída.

Es el episodio de los mercaderes (banqueros, cambistas) en el templo y no otro el que conduce a los inmediatamente posteriores de la aprensión y crucifixión.

Basta con ver el mundo de hoy para no tener duda de que el diluvio no dejó sólo hombres justos sobre la faz de la tierra.

5. El Milenario

En concreto son 2000 años, el segundo milenario, los que están por cumplirse desde el acontecimiento alrededor del que gira todo el nuevo testamento. Contamos los años, en todo el mundo, desde el incierto nacimiento de Jesús de Nazaret. Pero más relevante es su, resurrección, dicen algunos, y crucifixión, seguramente dirán otros más.

En los últimos tiempos, la mano zaina, operando tanto desde dentro como desde fuera de la iglesia romana, ha promovido la disolución del relato, como el del resto de sus crímenes, que están muy lejos de quedar sólo en el pasado.

Si la fecha de nacimiento no está exenta de controversia, menos clara aún aparece la de la crucifixión. Lo que parece seguro es que tuvo que producirse durante el mandato de Poncio Pilatos, que se extendió desde el año 26 al 36, por registros.

En el primer milenario se diría que lo que cae es aquello que nacería a la luz del saber Mahoma, el último califa es depuesto en el año 1031. Pero en cuanto a los acontecimientos narrados en el nuevo testamento, sigue sin establecerse una fecha nítida.

6. Apophis

Huelga decir que en los tiempos presentes, no son éstas materias de interés. Aparecen separadas de cualquier problemática que se considere realmente relevante estando sin embargo, paradójicamente, con gran probabilidad en su origen.

Y puede que, incluso el tránsito previsto de Apophis para 2029, no sea una excepción. No hay registros históricos para una aproximación de tales características, evento que se calcula con una probabilidad de cada 16000 años.

La asociación de Apohis con el Ajenjo bíblico, el meteorito que se dice caería al mar en el libro del apocalipsis, es tan vieja como el descubrimiento de la órbita del primero, en 2004.

Aún hay gente que respeta el legado de los ancestros.

Que la aproximación vaya a suceder tan cercana en el tiempo a ese segundo milenario, en cambio, no parece que haya resultado llamativo. Al principio saltaron las alarmas por una probabilidad de impacto del 2,7% que rápido se corrigió con observaciones posteriores. Pasará a unos 32000 km, según estimaciones actuales, más bajo que algunos satélites.

Y deberá atravesar por tanto la órbita a 36000 km que se ha convertido en un vertedero de residuos espaciales. Se espera una segunda aproximación para 2036, mucho más lejana, siempre que Apophis no halle incidencia en su trayectoria.

7. El Profeta del Séptimo Sello

Si uno lee de forma analítica el libro del apocalipsis, no es difícil encontrar en las descripciones de las siete trompetas, no sólo el impacto explícito de un asteroide, si no consecuencias consecuentes con éste. Algunas de ellas análogas a lo descrito en la versión religiondelamor, en concreto referentes a la pérdida de luminosidad en la atmósfera típica de un escenario de invierno nuclear.

Y no sólo el impacto: habla del advenimiento de la batalla final que culminará en la creación de la nueva Jerusalén, que siempre ha estado, desde el principio, en el eje de la narrativa.

La lectura de los textos que conduce a este tipo de planteamientos, ni que decir tiene, es en términos simbólicos. Resulta del conocimiento del presente aplicado al legado del pasado, un pasado en concreto donde se habrían dado revelaciones del futuro.

Lo que antes sólo podía interpretarse desde la magia hoy puede ser visto desde la ciencia y la tecnología. La interpretación que se propone de las trompetas del apocalipsis es eminentemente científica y articulada a través de la causalidad. Así como la identificación con Apophis y sus posibles consecuencias.

La condición que genera estas conclusiones implica, eso sí, unas premisas sobre el escenario de la realidad muy diferentes a las que se suelen adoptar, o tal vez tan sólo la ausencia de estas últimas.

En el caso de Billy Meier, quién ya en 1981 predijera la caída de un “meterorito rojo” que se ha venido a asociar al escenario expuesto, sostiene estar en contacto con pleyadianos.

Si hacemos una lectura técnica de la biblia, lo aceptemos o no, es innegable que lo que propone a través de esos “sueños premonitorios” es una forma de comunicación, una tecnología.

Nada de eso añade o resta credibilidad a las afirmaciones de Meier en particular, respecto a los pleyadianos (por provenir presuntamente de las pléyades, las siete hermanas), Apophis, o el hecho de haberse proclamado profeta del séptimo sello en una línea que se originaría en Enoc. No en vano la mano zaina siempre está presta a desacreditar cualquier relato inconveniente, ya sea ofuscando o a través de impostores. Y dicho está que en el fin de los tiempos aparecerán falsos profetas.

O tal vez todo sea una enorme coincidencia. Yo por ejemplo, el 13 de abril de 2029, fecha de la aproximación prevista de Apophis tendría siete veces siete años. No exactos, ya sería demasiado coincidencia, los cumplo siete días antes. Y aquí estoy contándote esta historia.

Que vaya a ser viernes 13, tal como aquel de 1307 en el que se promulgara la orden de excomunión contra los templarios y fueran perseguidos pasando a la clandestinidad, añade una capa más al cúmulo de alineaciones.

Jung estudió este tipo de casualidades, las llamó sincronicidades, término que aún ni siquiera acepta el diccionario. Si no hemos acertado aún en dar una lectura tecnológica a esos mensajes recibidos a través de sueños que la tradición recoge, y que puede que muchos otros hayan experimentado, se hace bastante evidente que estamos completamente ciegos ante una realidad física que tal vez con el tiempo vayamos empezando a comprender.

De todo el texto, la parte comprobable es la astronómica, y ahí conviene afinar tres cosas.

La aproximación es real y es el 13 de abril de 2029, a unos 32.000 kilómetros de la superficie, por debajo del cinturón geoestacionario, que está a 35.786. Un cuerpo de unos 340 metros pasando tan cerca se estima que ocurre una vez por milenio, no una cada 16.000 años.

El 2,7 por ciento también existió, y tiene fecha exacta: el 27 de diciembre de 2004, cuando Apophis alcanzó el nivel 4 en la escala de Turín, la puntuación más alta que ha recibido nunca un objeto real. Con más observaciones bajó a cero en 2006.

Y lo de 2036 ya no está pendiente de nada. Las observaciones de radar de Goldstone y Green Bank de marzo de 2021 permitieron descartar cualquier impacto durante al menos cien años, y con eso Apophis salió de la lista de riesgo.

Lo del viernes 13 sí es correcto, y tiene su guasa: el susto de 2004 era precisamente por un impacto ese mismo viernes.
 
De todo el texto, la parte comprobable es la astronómica, y ahí conviene afinar tres cosas.

La aproximación es real y es el 13 de abril de 2029, a unos 32.000 kilómetros de la superficie, por debajo del cinturón geoestacionario, que está a 35.786. Un cuerpo de unos 340 metros pasando tan cerca se estima que ocurre una vez por milenio, no una cada 16.000 años.

El 2,7 por ciento también existió, y tiene fecha exacta: el 27 de diciembre de 2004, cuando Apophis alcanzó el nivel 4 en la escala de Turín, la puntuación más alta que ha recibido nunca un objeto real. Con más observaciones bajó a cero en 2006.

Y lo de 2036 ya no está pendiente de nada. Las observaciones de radar de Goldstone y Green Bank de marzo de 2021 permitieron descartar cualquier impacto durante al menos cien años, y con eso Apophis salió de la lista de riesgo.

Lo del viernes 13 sí es correcto, y tiene su guasa: el susto de 2004 era precisamente por un impacto ese mismo viernes.
Bueno, para fijar la frecuencia de un evento primero habría que definirlo con precisión.
Y la cosa está en que después de la pasada de 2029 es probable que haya que recalcular...
 
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1. Los Caídos

Para explicar la historia hay que remontarse al origen de los hombres, mucho más allá de donde alcanza hoy su memoria.

Una de las cosas que sorprende del antiguo testamento, o más bien de sus traductores, es que siempre se han negado a traducir correctamente el término “nephilim”, a pesar de que su etimología es meridianamente clara: la raíz de “caer” y el sufijo que apunta al plural masculino. Los caídos.

En la traducción tradicional se traduce como “gigantes”. Aquellos a los que debió borrar el diluvio. O tal vez no sorprende tanto cuando el libro de Enoc ha sido apartado tanto como ha sido posible y si ha llegado a nuestros días es por la escisión de la iglesia etíope. Del libro de los “gigantes” apenas se conservan menciones.

En eso texto, llamados “apócrifos”, se amplia el episodio en el que “los vigilantes” toman esposas humanas y les engendran descendientes: los nephilim.
La tradición sumeria lo explica de manera diferente pero coincide en el episodio del diluvio y en ese Noé sumerio (Utnapistim) al que Enki advierte a través de una pared de cañas.

Qué duda cabe que poderes muy terrenales han convertido a los caídos del texto original en gigantes y tratado de ocultar narrativas que no favorecerían sus intereses.

2. La Mano zaina

A esa forma de accionar bien nos podemos referir como la “Mano zaina”, no sólo en los términos literales del grupo extremista violento, presuntamente anarquista, que habría llevado el ataque extremista violento que a la postre desencadenaría dos guerras mundiales.

Muy al contrario, como influjo permanente y recalcitrante que habría estado presente desde que el líder de los vigilantes, Semyaza, hubiera reunido al resto de “ángeles rebeldes” en cónclave para transgredir el mandato de su misión.

Rebelión idéntica a la que llevan a cabo los “templarios”, pobres compañeros de Cristo, se hacían llamar, traicionando al poder en Roma que les encomienda la defensa de tierra santa.

La traición de Roma a los cielos sería el capítulo inmediatamente anterior de este reguero de desencuentros que es el periplo humano. Y siempre, desde el principio, aparece esa mano desde las sombras que tuerce caminos y voluntades y que algunos atribuyen a la propia condición humana.

3. La Mano Blanca

Por la historia que nos ha sido legada, cuyos intentos de ocultación y tergiversación se cuentan ya por milenios, parece difícil eludir el hecho de que otras partes tienen su papel en los acontecimientos.

Así, parece difícil obviar que algunos discursos extemporáneos de personajes clave en la historia han estado imbuidos por alguna suerte de inspiración más allá de lo convencional.

Más allá de disparate que ha quedado engarzado en el dogma católico de la santísima trinidad, el propio sarracin reconoce esa inspiración en aquel que ya hace 2000 años caminara por las orillas del Mediterráneo oriental. Del mismo modo que antes, algunos insisten en las facultades de la condición humana como fuente de inspiración. Son los mismos que contemplan el cielo estrellado y dicen que estamos solos en el universo.

Los mismos que han tratado de borrar la historia, en particular las huellas de sus crímenes, que les han procurado la riqueza y posición de la que hoy disfrutan sus herederos. De aquellos que llevaron a un inocente a la cruz y hoy que pretenden hacerse acreedores de la tierra que bañó su sangre pero eluden cualquier responsabilidad en su derramamiento.

4. El Nexo Abrahámico

En lo que sí coinciden las tres grandes religiones de occidente es en dar veracidad al pacto con Abraham. Lo que se observa es una fragmentación del legado en la región a través de las diferentes culturas y etapas. Se diría que desde Sumeria, pasando por el antiguo Egipto hasta el Israel bíblico y luego a través del cristianismo y el sarracin, hay un relato único fragmentado en muchas voces.

Y no es la norma, no parece que ni hinduismo ni budismo presenten esa tipo de trauma, de ruptura constante del legado. Supongo que porque Buda no fue crucificado.

Aparece por lo tanto bien localizado un saldo pendiente que es imposible no vincular con el momento de partida mencionado al principio.

No en vano, el origen de la práctica bancaria que hoy rige el mundo, tiene sus orígenes en tales latitudes y llega a Europa en gran medida de la mano de los templarios, siendo ésta responsable tanto de su auge como, en parte, de su caída.

Es el episodio de los mercaderes (banqueros, cambistas) en el templo y no otro el que conduce a los inmediatamente posteriores de la aprensión y crucifixión.

Basta con ver el mundo de hoy para no tener duda de que el diluvio no dejó sólo hombres justos sobre la faz de la tierra.

5. El Milenario

En concreto son 2000 años, el segundo milenario, los que están por cumplirse desde el acontecimiento alrededor del que gira todo el nuevo testamento. Contamos los años, en todo el mundo, desde el incierto nacimiento de Jesús de Nazaret. Pero más relevante es su, resurrección, dicen algunos, y crucifixión, seguramente dirán otros más.

En los últimos tiempos, la mano zaina, operando tanto desde dentro como desde fuera de la iglesia romana, ha promovido la disolución del relato, como el del resto de sus crímenes, que están muy lejos de quedar sólo en el pasado.

Si la fecha de nacimiento no está exenta de controversia, menos clara aún aparece la de la crucifixión. Lo que parece seguro es que tuvo que producirse durante el mandato de Poncio Pilatos, que se extendió desde el año 26 al 36, por registros.

En el primer milenario se diría que lo que cae es aquello que nacería a la luz del saber Mahoma, el último califa es depuesto en el año 1031. Pero en cuanto a los acontecimientos narrados en el nuevo testamento, sigue sin establecerse una fecha nítida.

6. Apophis

Huelga decir que en los tiempos presentes, no son éstas materias de interés. Aparecen separadas de cualquier problemática que se considere realmente relevante estando sin embargo, paradójicamente, con gran probabilidad en su origen.

Y puede que, incluso el tránsito previsto de Apophis para 2029, no sea una excepción. No hay registros históricos para una aproximación de tales características, evento que se calcula con una probabilidad de cada 16000 años.

La asociación de Apohis con el Ajenjo bíblico, el meteorito que se dice caería al mar en el libro del apocalipsis, es tan vieja como el descubrimiento de la órbita del primero, en 2004.

Aún hay gente que respeta el legado de los ancestros.

Que la aproximación vaya a suceder tan cercana en el tiempo a ese segundo milenario, en cambio, no parece que haya resultado llamativo. Al principio saltaron las alarmas por una probabilidad de impacto del 2,7% que rápido se corrigió con observaciones posteriores. Pasará a unos 32000 km, según estimaciones actuales, más bajo que algunos satélites.

Y deberá atravesar por tanto la órbita a 36000 km que se ha convertido en un vertedero de residuos espaciales. Se espera una segunda aproximación para 2036, mucho más lejana, siempre que Apophis no halle incidencia en su trayectoria.

7. El Profeta del Séptimo Sello

Si uno lee de forma analítica el libro del apocalipsis, no es difícil encontrar en las descripciones de las siete trompetas, no sólo el impacto explícito de un asteroide, si no consecuencias consecuentes con éste. Algunas de ellas análogas a lo descrito en la versión religiondelamor, en concreto referentes a la pérdida de luminosidad en la atmósfera típica de un escenario de invierno nuclear.

Y no sólo el impacto: habla del advenimiento de la batalla final que culminará en la creación de la nueva Jerusalén, que siempre ha estado, desde el principio, en el eje de la narrativa.

La lectura de los textos que conduce a este tipo de planteamientos, ni que decir tiene, es en términos simbólicos. Resulta del conocimiento del presente aplicado al legado del pasado, un pasado en concreto donde se habrían dado revelaciones del futuro.

Lo que antes sólo podía interpretarse desde la magia hoy puede ser visto desde la ciencia y la tecnología. La interpretación que se propone de las trompetas del apocalipsis es eminentemente científica y articulada a través de la causalidad. Así como la identificación con Apophis y sus posibles consecuencias.

La condición que genera estas conclusiones implica, eso sí, unas premisas sobre el escenario de la realidad muy diferentes a las que se suelen adoptar, o tal vez tan sólo la ausencia de estas últimas.

En el caso de Billy Meier, quién ya en 1981 predijera la caída de un “meterorito rojo” que se ha venido a asociar al escenario expuesto, sostiene estar en contacto con pleyadianos.

Si hacemos una lectura técnica de la biblia, lo aceptemos o no, es innegable que lo que propone a través de esos “sueños premonitorios” es una forma de comunicación, una tecnología.

Nada de eso añade o resta credibilidad a las afirmaciones de Meier en particular, respecto a los pleyadianos (por provenir presuntamente de las pléyades, las siete hermanas), Apophis, o el hecho de haberse proclamado profeta del séptimo sello en una línea que se originaría en Enoc. No en vano la mano zaina siempre está presta a desacreditar cualquier relato inconveniente, ya sea ofuscando o a través de impostores. Y dicho está que en el fin de los tiempos aparecerán falsos profetas.

O tal vez todo sea una enorme coincidencia. Yo por ejemplo, el 13 de abril de 2029, fecha de la aproximación prevista de Apophis tendría siete veces siete años. No exactos, ya sería demasiado coincidencia, los cumplo siete días antes. Y aquí estoy contándote esta historia.

Que vaya a ser viernes 13, tal como aquel de 1307 en el que se promulgara la orden de excomunión contra los templarios y fueran perseguidos pasando a la clandestinidad, añade una capa más al cúmulo de alineaciones.

Jung estudió este tipo de casualidades, las llamó sincronicidades, término que aún ni siquiera acepta el diccionario. Si no hemos acertado aún en dar una lectura tecnológica a esos mensajes recibidos a través de sueños que la tradición recoge, y que puede que muchos otros hayan experimentado, se hace bastante evidente que estamos completamente ciegos ante una realidad física que tal vez con el tiempo vayamos empezando a comprender.
Yo creo que un asteroide pasando tan cerca de la tierra y sabiendo su composicion...

A mi me da de que es sintoma de que un objeto muchisimo mallos viene detras

Apophis es un acompañante prematuro de lo que se nos viene encima
 
Bueno, para fijar la frecuencia de un evento primero habría que definirlo con precisión.
Y la cosa está en que después de la pasada de 2029 es probable que haya que recalcular...


Lo primero es justo, y le concedo el punto: la frecuencia depende de dónde ponga usted los umbrales, tamaño y distancia. Con 340 metros y 32.000 kilómetros sale una vez por milenio; si aprieta los dos criterios, el número se dispara. La cifra sin la definición no dice gran cosa.

Lo segundo va al revés de lo que sugiere. Sí que habrá que recalcular, y bastante: la gravedad terrestre le va a ensanchar la órbita y a alargarle el periodo de unos 0,9 años a unos 1,2, con lo que Apophis dejará de ser un asteroide del grupo Atón y pasará al grupo Apolo. Cambia de familia en una tarde.

Pero eso ya está calculado, no pendiente. Era exactamente la incógnita que despejó la campaña de radar de 2021: con la geometría del encuentro conocida con esa precisión se pudo predecir la órbita posterior y descartar el impacto de 2068, que era el que preocupaba. Con eso salió de la lista de riesgo de la ESA el 26 de marzo de 2021.

Para afinarlo más van la Ramses europea y la OSIRIS-APEX de la NASA.
 
Lo primero es justo, y le concedo el punto: la frecuencia depende de dónde ponga usted los umbrales, tamaño y distancia. Con 340 metros y 32.000 kilómetros sale una vez por milenio; si aprieta los dos criterios, el número se dispara. La cifra sin la definición no dice gran cosa.

Lo segundo va al revés de lo que sugiere. Sí que habrá que recalcular, y bastante: la gravedad terrestre le va a ensanchar la órbita y a alargarle el periodo de unos 0,9 años a unos 1,2, con lo que Apophis dejará de ser un asteroide del grupo Atón y pasará al grupo Apolo. Cambia de familia en una tarde.

Pero eso ya está calculado, no pendiente. Era exactamente la incógnita que despejó la campaña de radar de 2021: con la geometría del encuentro conocida con esa precisión se pudo predecir la órbita posterior y descartar el impacto de 2068, que era el que preocupaba. Con eso salió de la lista de riesgo de la ESA el 26 de marzo de 2021.

Para afinarlo más van la Ramses europea y la OSIRIS-APEX de la NASA.
En el video de la misión de la ESA hablan de cada 7000, la aproximación...bueno, da un orden de magnitud aproximado.

Será interesante seguir las próximas correcciones del los cálculos.
 
En el video de la misión de la ESA hablan de cada 7000, la aproximación...bueno, da un orden de magnitud aproximado.

Será interesante seguir las próximas correcciones del los cálculos.


Tiene razón y me corrijo. La ESA da del orden de 7.000 años, y la horquilla que se maneja analizando tamaños y órbitas de los asteroides conocidos es de 5.000 a 10.000 años para un objeto de este tamaño acercándose tanto.

Lo de una vez por milenio que le puse viene de otro sitio y mide otra cosa: la frecuencia con que un paso así resulta visible a simple vista, que depende además de la geometría y de por dónde caiga la franja de visibilidad, en este caso Europa, África y parte de Asia. O sea que las dos cifras son buenas y cuentan sucesos distintos, que es exactamente lo que decía usted al principio sobre definir el evento antes de ponerle una frecuencia. Llevaba razón desde el primer mensaje.

Y sí, lo interesante viene ahora. Ramses llega meses antes del sobrevuelo precisamente para medir el asteroide antes y después, así que las correcciones de trayectoria y sobre todo los cambios en su rotación se van a poder ver en directo, no reconstruidos a posteriori.
 
Roger C. (1990) (ECM - Experiencia Cercana a la Gloria

Vi venir algo REALMENTE GRANDE
(como un cometa o un asteroide). Pánico total en la Tierra.

No serán capaces de verlo con la suficiente antelación como para evitarlo…

Debido al conflicto con diferentes países y la menor inversión en investigación espacial y en la NASA, nadie pudo ver algo suceder y aproximarse a la Tierra…

Algún pequeño asteroide pero lo suficientemente grande para causar un daño sustancial en la Tierra.

Se podría haberse evitado la pérdida de millones de vidas! Sé que esto no está demasiado lejos en el tiempo.




Nostradamus (1503-1566) (1555)

En una carta dirigida a Enrique II dice:

"Cuando el sol quede completamente eclipsado pasará en nuestro
cielo un nuevo y colosal cuerpo celeste que será visto en pleno día, pero los astrólogos interpretarán los efectos de este cuerpo de otro modo. Por esta mala interpretación ninguno tendrá provisiones para las fases de penurias (Catástrofe)."


Visión de Sor Lucía (1907-2005) (1944)

La punta de la lanza, como llama que se desprende, toca el eje de la Tierra.
Montañas, ciudades, pueblos y aldeas con sus habitantes son sepultados.
El mar, los ríos y las nubes salen de sus límites, desbordándose, inundando y arrastrando consigo en un remolino, casas y personas sin número, que no se pueden contar, es la purificación del mundo por el pecado en el cual está inmerso.


Enzo Alocci (1931-)

Habrá una tribulación tan grande como nunca ha habido una igual desde el comienzo del tiempo hasta hoy.

Será una gran tribulación para todos.

El cáliz está lleno y el momento ya ha sonado para la hora de la justicia.

En aquel día, en un violento fragor de truenos, un carro de fuego atravesará todo el Universo, dejando tras de sí un fuerte resplandor desconocido.

Este será el signo que indicará la proximidad del castigo de Dios.

El sol se oscurecerá, la luna ya no reflejará más luz,

las estrellas caerán de los cielos.



Verónica Lueken
(1923-1995)

Veo una gran esfera suspendida en el aire. Es la Tierra. Veo también este gran globo. Está fijada al Sol.

Son como dos soles gigantes en el cielo.

Pero la esfera de la izquierda tiene una cola y está empezando a moverse ahora alrededor del Sol.

Ahora veo que este enorme globo ha circundado el Sol y se acerca.

Este globo es ciertamente muy grande y tiene una cola muy larga.

Hay dos esferas ahora en el cielo. Ahí está el sol rojo; y luego a la izquierda, el globo, que se ha vuelto más grande que la otra esfera. ¡Es tremendo!
Está muy ardiente y rojo. ¡El calor es terrible!. Y ahora se está dilatando en su camino a la Tierra.

Se dirige muy rápido, con su larga cola tras de sí, contiendo esos gases.
Partículas de pole, que se siente como rocas que están cayendo.

A medida que caen, algunas de ellas son muy grandes.

Se siente un calor inusual e ilumina la noche como el día. El calor convierte el invierno en verano. El cuerpo celeste emite una gran cantidad de calor sobre la tierra.
Hay llamas
, y hay un gran agujero que cubre la mitad del globo. Está como quemado, como si hubiera sido golpeado por una enorme bola de fuego. Es terrible. Puedo sentir el calor.

Veo las aguas que se agitan y se levantan cada vez más altas, rebasando la costa.
Veo una carretera. Veo a las personas que huyen, sus ropas son desiguales. Parece como si hubieran sido afectadas por algún tipo de metralla, o algo que está rasgando las ropas de sus cuerpos.

Pero lo peor de todo es que más allá de los caminos veo cuerpos, cadáveres, esparcidos por todas las calles, a través de las casas, en los lotes.”

Enormes olas rugientes y tomando con ellas las ciudades; edificios desaparecerán de sus amarres.

Corrientes de gran calor se expelerán sobre el medioambiente.

Encenderá muchos de los productos químicos que están siendo almacenados para la destrucción de las naciones.
Enseguida
vendrá sobre la tierra una gran oscuridad.
El aire estará obstruido, carente de oxígeno.

No habrá luz, las velas serán pocas.
Habrá pole que cae del aire
; se pondrá muy oscuro. El pole y el vapor cubrirán la luz. El cielo quedará muy oscuro.

El día se convertirá en noche. Estará muy oscuro, tan oscuro que ni siquiera podrás ver tus manos delante de ti.
Terremotos, huracanes, tornados, y sobre todo, gloria. Yacerán los cadáveres, zainos, acostados en los caminos. No los toques o que vas a morir también.

Mantén en tu hogar un buen suministro de productos enlatados y alimentos no perecibles. Mantén las velas benditas, agua, mantas, alimentos dentro de tu hogar.



Alan, el niño profeta (2011)
Era una bola con un núcleo con un pico hacia atrás mientras venía a la Tierra.
La gente se encerraba en sus casas para protegerse.



Hildegard von Bingen (1098-1179)

El cometa, por su tremenda presión, forzará mucha (agua) fuera del océano e inundará muchos países, causando mucha hambre y muchas plagas.

Todas las ciudades de la costa del mar estarán
temerosas y muchas de ellas serán destruidas por maremotos, y la mayoría de los seres vivos se ahogarán y los que escapen morirán de una enfermedad horrible. Porque en ninguna de estasciudades habrá personas que vivan de acuerdo a las leyes de Dios.




Gianna Sullivan (1990)

Podrán ver que hay otro cuerpo en órbita alrededor de su Sistema Solar, viniendo entre la tierra y el Sol y conducirá a una enorme devastación.
Aproximadamente 60-70% de la población del mundo desaparecerá.
De los que sobreviven, el 60%
de ellos podrían morir de enfermedades y de hambre.



Hermana Lucia (Fátima)


“Una punta de lanza de fuego toca el eje de la tierra y está tiembla: montañas, ciudades, pueblos y aldeas con sus habitantes quedan sepultados.

El mar, los ríos, abandonan sus límites, se desbordan, se inundan y arrastran casas y personas en un número imposible de ser contado.
 
Conchita dijo que antes del aviso, iba a haber una señal, un fenómeno natural que empieza con la A.

Conchita es la vidente de Garabandal.

Garabandal, las apariciones

¿Qué dicen las niñas sobre el aviso? - Garabandal

relato de las apariciones en Garabandal

La historia de Garabandal - Garabandal





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