Analisis ¿El Pico de Petróleo? Bien, gracias (Artículo de Knownuthing en rankia)

¿El Pico de Petróleo? Bien, gracias (Artículo de Knownuthing en rankia)
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

El Pico del Petróleo, entendido como el punto máximo de producción sostenida, se alcanzó en 2018. Desde entonces, la producción se ha mantenido en una meseta, influenciada por costes de extracción crecientes y tensiones geopolíticas.

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El Pico del Petróleo, entendido como el punto máximo de producción sostenida, se alcanzó en 2018. Desde entonces, la producción se ha mantenido en una meseta, influenciada por costes de extracción crecientes y tensiones geopolíticas.

El debate sobre el "Pico del Petróleo" a menudo genera confusión. Muchos creen que se trata de un evento pasado que ya superamos, pero la realidad es más matizada. El pico no es un instante puntual, sino el momento a partir del cual la producción mundial de petróleo, tanto crudo como condensado, deja de aumentar de forma sostenida. Y según los datos, ese punto de inflexión se produjo en 2018.

Desde finales de ese año, la producción media se ha mantenido unos 4,5 millones de barriles diarios por debajo de los niveles de entonces. No se trata de un descenso drástico, sino de una estabilización, una "meseta" que, según los expertos, es el verdadero significado del Pico del Petróleo. La producción media de la última década ha sido significativamente menor que en las tres décadas anteriores, y las proyecciones para los años 2020 sugieren que la extracción apenas superará los niveles de la década de 2010, e incluso podría ser inferior al finalizar el periodo.

Las reservas geológicas no son el límite

Muchos de los pronósticos fallidos sobre el Pico del Petróleo se basaron en una visión puramente geológica, considerando las reservas como el factor limitante. Sin embargo, la realidad demuestra que las reservas geológicas, a menudo manipuladas para cuotas de producción, son menos relevantes de lo que se pensaba. Si bien es cierto que hay petróleo suficiente en el planeta para superar la producción actual, el verdadero problema radica en que cada vez es más costoso y complejo extraerlo.

La diferencia entre la extracción de petróleo a principios del siglo XX y la actual es abismal. Si antes bastaba con perforar en el lugar adecuado para ver brotar el crudo, hoy en día se requieren perforaciones a gran profundidad y técnicas complejas como la fractura hidráulica para obtener cantidades cada vez menores. Este encarecimiento progresivo de la extracción es un indicio claro de que nos encontramos en las etapas finales de la era del petróleo.

La economía dicta el ritmo de extracción

El principio económico de los rendimientos decrecientes es clave para entender el Pico del Petróleo. Es como la "fruta al alcance de la mano": al principio, el esfuerzo invertido produce grandes resultados, pero a medida que se agotan los recursos más accesibles, cada nuevo avance requiere más ingenio y recursos para obtener un rendimiento menor. En el caso del petróleo, las "ramas bajas" ya se han cosechado, y las "ramas altas" son cada vez más difíciles de alcanzar.

Lo que realmente determina cuánta cantidad de petróleo se extrae no es su precio, sino su coste de extracción. El dinero es un invento humano, pero la extracción de petróleo consume trabajo, recursos, materiales y energía. Para que la operación sea rentable, el beneficio social debe superar el coste de extracción. Cuando este coste aumenta, los usos menos productivos del petróleo dejan de ser viables, los negocios marginales cierran y la economía se contrae.

Pensemos en un centro comercial: con gasolina barata, la gente acude sin problemas. Con gasolina cara, parte de la clientela se retira, los negocios con menos afluencia cierran, y esto a su vez desincentiva aún más la visita, pudiendo llevar al abandono del centro. De manera similar, las industrias que dependen en gran medida del petróleo, o cuyos clientes dependen de él, sufren cuando el coste de extracción se dispara. La contracción económica resultante reduce la demanda de petróleo, pero no el coste de su extracción, que sigue aumentando.

La geopolítica añade leña al fuego

El tercer factor, la geopolítica, complica aún más el panorama. En un escenario de producción petrolera limitada, las naciones más fuertes compiten por asegurar su parte del "pastel". Sin embargo, esta lucha tiende a reducir el tamaño del pastel, alimentando una crisis mundial donde todos pierden. Las regiones con escasez de energía y gran capacidad militar entran en conflicto con las ricas en recursos.

Europa, por ejemplo, se ha visto envuelta en un conflicto a través de su apoyo a Ucrania en su guerra con Rusia. Estados Unidos ha buscado controlar las reservas de Venezuela y ahora apunta a Irán. China, por su parte, parece estar adoptando una estrategia más prudente, enfocándose en acumular reservas y diversificar sus fuentes de energía.

El ataque a Irán, en particular, se perfila como un error estratégico. Irán, una teocracia con una gran capacidad de resistencia y décadas de preparación, no se rendirá fácilmente. El conflicto con Irán ha proporcionado a este país la excusa perfecta para tomar el control del Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el transporte de petróleo. Incluso si la navegación se restaura, se espera que lo haga con sobrecostes significativos debido a las tasas impuestas por Irán y Omán.

La destrucción de infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico, o una guerra prolongada en la región, podría sumir al mundo en una crisis energética y económica sin precedentes. La situación se agrava con el control de los hutíes sobre el estrecho de Bab-el-Mandeb en el Mar Rojo y el cierre de un oleoducto clave para Arabia Saudí. Estados Unidos se encuentra, una vez más, en un conflicto complejo, arrastrando al mundo hacia una crisis energética que podría ser la peor en más de 50 años.

El diesel, el eslabón más débil

Existe un consenso entre algunos expertos en que el diésel es el "eslabón más débil" de la cadena energética del petróleo, siendo la fuente de energía más limitada y esencial para nuestra civilización. Si la situación en Oriente Medio y la guerra en Ucrania continúan, es probable que antes del próximo verano se produzcan restricciones en el suministro de diésel. Esto podría obligar a muchos a confrontar la realidad y poner en entredicho las políticas energéticas actuales.

Las condiciones imperantes en la meseta del petróleo generan descontento social, alimentando polarizaciones y radicalismos, lo que aumenta el riesgo de enfrentamientos. El mundo de hoy difiere enormemente del de hace dos décadas, y los cambios se aceleran. La adaptación a un posible decrecimiento económico, provocado por la reducción del petróleo, será un desafío considerable. Si bien la especie humana es adaptable, siempre es más difícil ajustarse a condiciones peores, perdiendo comodidades que antes se daban por sentadas.

Datos clave
  • La producción media de petróleo crudo y condensado se situó 4,5 millones de barriles diarios por debajo de los niveles de finales de 2018.
  • El coste de extracción del petróleo, y no su precio, es el factor determinante para su explotación.
  • El Estrecho de Ormuz es una vía marítima crucial para el transporte de petróleo.
  • El diésel se considera el eslabón más débil de la cadena energética del petróleo.
Fuente: rankia.com
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

Dr. Fleischman

hace falta un mediocentro como el comer
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A veces alguien me pregunta por aquello del Pico de Petróleo y me dicen «se pasó, ¿no?». Se suelen sorprender cuando les digo que el Pico de Petróleo llegó en 2018 para quedarse y que estamos sintiendo sus efectos, aunque no es como se esperaba.

1. El Pico del Petróleo​


Para entender el Pico de Petróleo es fundamental el criterio que se usa para definirlo y determinarlo. El que la producción de petróleo estuviera unos meses en 2025 por encima de la producción de finales de 2018 no quiere decir que el Pico de 2018 ha quedado superado. El Pico de Petróleo para mí significa que más allá de oscilaciones puntuales, la humanidad no seguirá aumentando su producción de petróleo (crudo y condensado) de forma sostenida, aunque pueda llegar a hacerlo puntualmente.

Para entender esto, basta con ver que la media de producción desde finales de 2018 ha estado nada menos que 4,5 millones de barriles diarios por debajo de la que tuvo entonces. Está claro que la producción de petróleo no está aumentando de forma sostenida como lo hizo en las cuatro décadas anteriores.

(imagen visible para usuarios registrados)La producción media de petróleo crudo y condensado de los últimos siete años ha estado por debajo de la producción hace siete años. Datos: EIA
Esto se ve más claramente en un diagrama de barras con la producción media por década desde 1980. El aumento de producción media que tuvo lugar en las tres décadas siguientes a los 80 ha sido seis veces menor en la última década. En los 2020 la extracción media de petróleo apenas supera a la de los 2010 y, tal y como pintan las cosas, podría ser incluso menor para cuando acabe la década. Eso es el Pico de Petróleo, o más bien la Meseta de Petróleo, porque a priori no existe un motivo para que los 80 millones de barriles diarios no se mantengan durante más años.

(imagen visible para usuarios registrados)La producción de petróleo, que subía con fuerza desde la década de los 80, apenas ha subido en lo que va de década.
Ahora me diréis que la caída de la producción se ha debido a que ha habido una esa época en el 2020 de la que yo le hablo y después al bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra de EEUU e Israel contra Irán. No es que las cosas que pasan impidan el aumento de la producción de petróleo. La falta de aumento en la producción aumenta el riesgo de que pasen cosas que la afectan.

2. Los tres factores del Pico​


Aquí es donde se hace necesario explicar por qué el Pico de Petróleo no es lo que esperaban los expertos. Es un error definir el Pico de Petróleo en términos geológicos y de reservas. Los que así lo hicieron fallaron en sus predicciones. La extracción de petróleo es una actividad económica humana esencial cuyos límites vienen establecidos por factores geológicos, económicos y geopolíticos. Ignorar cualquiera de estos tres aspectos lleva a no entender bien lo que está pasando.

2.1 Las reservas geológicas

Las reservas geológicas de petróleo son irrelevantes para el Pico
. Buena parte de ellas son ficticias, manipuladas para obtener cuotas de producción en la OPEP. Es obvio que hay suficiente petróleo en el planeta para superar de forma sostenida la producción actual, pero también es obvio que cada vez es más costoso extraerlo. Como muestra la estupenda película "Gigante", a principios del s. XX bastaba con pinchar el suelo en el sitio adecuado para que grandes cantidades de petróleo salieran por su propia presión. A principios del s. XXI, en el mismo país, hace falta perforar pozos de kilómetros y explotar las rocas con agua que contiene aditivos y arena a una presión tremenda para extraer un hilillo de petróleo. Nada ilustra mejor el verdadero problema que demuestra que nos encontramos al final de la era del petróleo.

2.2 La economía

El problema es el principio económico de los rendimientos decrecientes. En esencia, el concepto de «la fruta al alcance de la mano» resume el principio económico de los rendimientos decrecientes. Al principio, el esfuerzo y recursos dedicados a una actividad extractiva generan un rendimiento alto. Sin embargo, a medida que se extrae la parte que genera mayores rendimientos, el pogre posterior se vuelve cada vez más difícil y costoso, y cada avance incremental exige mayor ingenio y más recursos al tiempo que rinde menos. En el caso del petróleo, la fruta de las ramas más bajas ya se ha agotado y las escaleras empiezan a no llegarnos hasta las ramas más altas donde hay todavía bastante fruta fuera de nuestro alcance.

Lo que determina cuanto petróleo vamos a extraer no es su precio sino su coste de extracción. El dinero es un invento humano y podemos hacer todo el que queramos, pero la extracción de petróleo tiene un coste para la sociedad en trabajo, recursos, materiales, productos industriales y energía. Para que ese coste sea rentable, el petróleo debe generar un beneficio mayor para la sociedad que el coste de extraerlo. De lo contrario no se extrae. Conforme el petróleo se va haciendo más costoso para la sociedad, los usos menos productivos dejan de ser rentables y los negocios marginales cierran, haciendo que la economía se encoja y entre en crisis.

Imaginemos un centro comercial a 15 km de la ciudad. Con la gasolina barata, mucha gente acude en su coche y al centro le va bien. Con la gasolina cara, parte de la gente decide no ir y los negocios que tenían menos gente cierran. Con el cierre de parte de los negocios va todavía menos gente y al final el centro comercial queda abandonado, como les ha pasado a muchos en EEUU. De la misma forma los negocios que requieren de petróleo ellos mismos y/o sus clientes y que tienen dificultades con el petróleo a 100 $/barril, quiebran cuando el precio del barril de petróleo está a 120 $.

Con la contracción de la economía debido al alto coste del petróleo, la demanda cae y el Pico se mantiene. La caída de la demanda puede reducir el precio del petróleo, pero no su coste de extracción, porque los materiales, trabajo y energía para extraerlo no solo siguen siendo los mismos sino que siguen aumentando.

El Pico de Petróleo es en realidad una meseta debido a las oscilaciones en su extracción que provocan la economía y la geopolítica. Y es en esa Meseta del petróleo donde nos encontramos desde 2018. La salida de esa meseta es hacia abajo.

2.3 La geopolítica

El tercer factor es la geopolítica. La geopolítica hace que, en una situación de limitación del crecimiento del petróleo, las naciones fuertes luchen por asegurar su trozo del pastel. Pero esa lucha hará (está haciendo) que el pastel se haga más pequeño, asegurando una crisis mundial en la que perdemos todos. Las regiones del mundo en las que no sobra la energía y tienen alta capacidad militar van a la guerra contra las regiones ricas en energía. Europa ha entrado en una guerra por intermediación con Rusia a través de sostener el esfuerzo bélico de Ucrania. EEUU se ha hecho con el control de las reservas de Venezuela y ahora trata de hacer lo mismo con las de Irán. China desarrolla músculo militar pero de momento opta por acumular reservas y diversificar al máximo sus fuentes. Es quizá quien está tomando mejores decisiones.

EEUU ha cometido un error básico al atacar Irán. No es el régimen corrupto de un personajillo apoyado por cubanos. Irán es una teocracia con una capacidad de aguante más que demostrada que llevaba décadas preparándose para esta guerra. En el siglo pasado, Irán fue sometido a un régimen dictatorial apoyado por los EEUU y después tuvo que soportar una guerra de años con muchísimas víctimas contra un Irak que contó con el apoyo de EEUU. No se van a rendir a los EEUU. El ataque ha sido la excusa perfecta para que Irán tome el control del Estrecho de Ormuz y no lo va a soltar pase lo que pase. En el mejor de los casos, si se restaura la navegación a través del estrecho, lo hará con un sobrecoste por las tasas de Omán e Irán. En el peor de los casos...

Cuando Israel atacó las infraestructuras energéticas de Irán, EEUU lo cortó de raíz. Una destrucción de las infraestructuras energéticas en el golfo sumiría al mundo en una crisis energética y económica de años. Lo mismo puede hacer una guerra prolongada. Para empeorar las cosas, los hutíes se han hecho con el control del estrecho de Bab-el-Mandeb en el Mar Rojo y el oleoducto que le servía de vía alternativa a Arabia Saudí ha sido cerrado ante los ataques con drones. EEUU se ha metido una vez más en un avispero como hizo en Vietnam y Afganistán, y está arrastrando al mundo a una crisis energética como no ha habido en más de 50 años. Esa crisis económica y energética ya está en ciernes y se va a desarrollar en los próximos meses.

3. El desarrollo de la crisis​


Antonio Turiel y yo estamos en desacuerdo en casi todo, particularmente en su alarmismo climático. Ese catastrofismo suyo le ha llevado a fallar repetidamente en sus predicciones sobre el petróleo. Pero en una cosa estamos de acuerdo Turiel y yo. El diesel es el eslabón más débil del petróleo, la fuente de energía indispensable más limitada de nuestra civilización. De continuar la situación en Oriente Medio y dando por sentado que la guerra ruso-ucraniana va a continuar, antes del verano que viene habrá restricciones en el diesel. Entonces muchos se van a caer del guindo y las equivocadas políticas energéticas de la Union Europea se van a volver insostenibles.

A mucha gente se le están indigestando las condiciones imperantes en el Pico del Petróleo y el descontento social alienta polarizaciones y radicalismos de todo tipo, aumentando el riesgo de enfrentamientos. El mundo de 2026 tiene poco que ver con el de 2006 y las cosas van a seguir cambiando más deprisa de lo que nos gustaría. Yo deseo que la situación de meseta dure lo más posible. No estamos para nada preparados para el decrecimiento que provocará la reducción del petróleo. No dudo que nos adaptaremos, puesto que somos una especie adaptable, pero siempre es más difícil adaptarse a condiciones peores, perdiendo cosas que se daban por sentadas.
 

A veces alguien me pregunta por aquello del Pico de Petróleo y me dicen «se pasó, ¿no?». Se suelen sorprender cuando les digo que el Pico de Petróleo llegó en 2018 para quedarse y que estamos sintiendo sus efectos, aunque no es como se esperaba.

1. El Pico del Petróleo​


Para entender el Pico de Petróleo es fundamental el criterio que se usa para definirlo y determinarlo. El que la producción de petróleo estuviera unos meses en 2025 por encima de la producción de finales de 2018 no quiere decir que el Pico de 2018 ha quedado superado. El Pico de Petróleo para mí significa que más allá de oscilaciones puntuales, la humanidad no seguirá aumentando su producción de petróleo (crudo y condensado) de forma sostenida, aunque pueda llegar a hacerlo puntualmente.

Para entender esto, basta con ver que la media de producción desde finales de 2018 ha estado nada menos que 4,5 millones de barriles diarios por debajo de la que tuvo entonces. Está claro que la producción de petróleo no está aumentando de forma sostenida como lo hizo en las cuatro décadas anteriores.

(imagen visible para usuarios registrados)La producción media de petróleo crudo y condensado de los últimos siete años ha estado por debajo de la producción hace siete años. Datos: EIA
Esto se ve más claramente en un diagrama de barras con la producción media por década desde 1980. El aumento de producción media que tuvo lugar en las tres décadas siguientes a los 80 ha sido seis veces menor en la última década. En los 2020 la extracción media de petróleo apenas supera a la de los 2010 y, tal y como pintan las cosas, podría ser incluso menor para cuando acabe la década. Eso es el Pico de Petróleo, o más bien la Meseta de Petróleo, porque a priori no existe un motivo para que los 80 millones de barriles diarios no se mantengan durante más años.

(imagen visible para usuarios registrados)La producción de petróleo, que subía con fuerza desde la década de los 80, apenas ha subido en lo que va de década.
Ahora me diréis que la caída de la producción se ha debido a que ha habido una esa época en el 2020 de la que yo le hablo y después al bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra de EEUU e Israel contra Irán. No es que las cosas que pasan impidan el aumento de la producción de petróleo. La falta de aumento en la producción aumenta el riesgo de que pasen cosas que la afectan.

2. Los tres factores del Pico​


Aquí es donde se hace necesario explicar por qué el Pico de Petróleo no es lo que esperaban los expertos. Es un error definir el Pico de Petróleo en términos geológicos y de reservas. Los que así lo hicieron fallaron en sus predicciones. La extracción de petróleo es una actividad económica humana esencial cuyos límites vienen establecidos por factores geológicos, económicos y geopolíticos. Ignorar cualquiera de estos tres aspectos lleva a no entender bien lo que está pasando.

2.1 Las reservas geológicas

Las reservas geológicas de petróleo son irrelevantes para el Pico
. Buena parte de ellas son ficticias, manipuladas para obtener cuotas de producción en la OPEP. Es obvio que hay suficiente petróleo en el planeta para superar de forma sostenida la producción actual, pero también es obvio que cada vez es más costoso extraerlo. Como muestra la estupenda película "Gigante", a principios del s. XX bastaba con pinchar el suelo en el sitio adecuado para que grandes cantidades de petróleo salieran por su propia presión. A principios del s. XXI, en el mismo país, hace falta perforar pozos de kilómetros y explotar las rocas con agua que contiene aditivos y arena a una presión tremenda para extraer un hilillo de petróleo. Nada ilustra mejor el verdadero problema que demuestra que nos encontramos al final de la era del petróleo.

2.2 La economía

El problema es el principio económico de los rendimientos decrecientes. En esencia, el concepto de «la fruta al alcance de la mano» resume el principio económico de los rendimientos decrecientes. Al principio, el esfuerzo y recursos dedicados a una actividad extractiva generan un rendimiento alto. Sin embargo, a medida que se extrae la parte que genera mayores rendimientos, el pogre posterior se vuelve cada vez más difícil y costoso, y cada avance incremental exige mayor ingenio y más recursos al tiempo que rinde menos. En el caso del petróleo, la fruta de las ramas más bajas ya se ha agotado y las escaleras empiezan a no llegarnos hasta las ramas más altas donde hay todavía bastante fruta fuera de nuestro alcance.

Lo que determina cuanto petróleo vamos a extraer no es su precio sino su coste de extracción. El dinero es un invento humano y podemos hacer todo el que queramos, pero la extracción de petróleo tiene un coste para la sociedad en trabajo, recursos, materiales, productos industriales y energía. Para que ese coste sea rentable, el petróleo debe generar un beneficio mayor para la sociedad que el coste de extraerlo. De lo contrario no se extrae. Conforme el petróleo se va haciendo más costoso para la sociedad, los usos menos productivos dejan de ser rentables y los negocios marginales cierran, haciendo que la economía se encoja y entre en crisis.

Imaginemos un centro comercial a 15 km de la ciudad. Con la gasolina barata, mucha gente acude en su coche y al centro le va bien. Con la gasolina cara, parte de la gente decide no ir y los negocios que tenían menos gente cierran. Con el cierre de parte de los negocios va todavía menos gente y al final el centro comercial queda abandonado, como les ha pasado a muchos en EEUU. De la misma forma los negocios que requieren de petróleo ellos mismos y/o sus clientes y que tienen dificultades con el petróleo a 100 $/barril, quiebran cuando el precio del barril de petróleo está a 120 $.

Con la contracción de la economía debido al alto coste del petróleo, la demanda cae y el Pico se mantiene. La caída de la demanda puede reducir el precio del petróleo, pero no su coste de extracción, porque los materiales, trabajo y energía para extraerlo no solo siguen siendo los mismos sino que siguen aumentando.

El Pico de Petróleo es en realidad una meseta debido a las oscilaciones en su extracción que provocan la economía y la geopolítica. Y es en esa Meseta del petróleo donde nos encontramos desde 2018. La salida de esa meseta es hacia abajo.

2.3 La geopolítica

El tercer factor es la geopolítica. La geopolítica hace que, en una situación de limitación del crecimiento del petróleo, las naciones fuertes luchen por asegurar su trozo del pastel. Pero esa lucha hará (está haciendo) que el pastel se haga más pequeño, asegurando una crisis mundial en la que perdemos todos. Las regiones del mundo en las que no sobra la energía y tienen alta capacidad militar van a la guerra contra las regiones ricas en energía. Europa ha entrado en una guerra por intermediación con Rusia a través de sostener el esfuerzo bélico de Ucrania. EEUU se ha hecho con el control de las reservas de Venezuela y ahora trata de hacer lo mismo con las de Irán. China desarrolla músculo militar pero de momento opta por acumular reservas y diversificar al máximo sus fuentes. Es quizá quien está tomando mejores decisiones.

EEUU ha cometido un error básico al atacar Irán. No es el régimen corrupto de un personajillo apoyado por cubanos. Irán es una teocracia con una capacidad de aguante más que demostrada que llevaba décadas preparándose para esta guerra. En el siglo pasado, Irán fue sometido a un régimen dictatorial apoyado por los EEUU y después tuvo que soportar una guerra de años con muchísimas víctimas contra un Irak que contó con el apoyo de EEUU. No se van a rendir a los EEUU. El ataque ha sido la excusa perfecta para que Irán tome el control del Estrecho de Ormuz y no lo va a soltar pase lo que pase. En el mejor de los casos, si se restaura la navegación a través del estrecho, lo hará con un sobrecoste por las tasas de Omán e Irán. En el peor de los casos...

Cuando Israel atacó las infraestructuras energéticas de Irán, EEUU lo cortó de raíz. Una destrucción de las infraestructuras energéticas en el golfo sumiría al mundo en una crisis energética y económica de años. Lo mismo puede hacer una guerra prolongada. Para empeorar las cosas, los hutíes se han hecho con el control del estrecho de Bab-el-Mandeb en el Mar Rojo y el oleoducto que le servía de vía alternativa a Arabia Saudí ha sido cerrado ante los ataques con drones. EEUU se ha metido una vez más en un avispero como hizo en Vietnam y Afganistán, y está arrastrando al mundo a una crisis energética como no ha habido en más de 50 años. Esa crisis económica y energética ya está en ciernes y se va a desarrollar en los próximos meses.

3. El desarrollo de la crisis​


Antonio Turiel y yo estamos en desacuerdo en casi todo, particularmente en su alarmismo climático. Ese catastrofismo suyo le ha llevado a fallar repetidamente en sus predicciones sobre el petróleo. Pero en una cosa estamos de acuerdo Turiel y yo. El diesel es el eslabón más débil del petróleo, la fuente de energía indispensable más limitada de nuestra civilización. De continuar la situación en Oriente Medio y dando por sentado que la guerra ruso-ucraniana va a continuar, antes del verano que viene habrá restricciones en el diesel. Entonces muchos se van a caer del guindo y las equivocadas políticas energéticas de la Union Europea se van a volver insostenibles.

A mucha gente se le están indigestando las condiciones imperantes en el Pico del Petróleo y el descontento social alienta polarizaciones y radicalismos de todo tipo, aumentando el riesgo de enfrentamientos. El mundo de 2026 tiene poco que ver con el de 2006 y las cosas van a seguir cambiando más deprisa de lo que nos gustaría. Yo deseo que la situación de meseta dure lo más posible. No estamos para nada preparados para el decrecimiento que provocará la reducción del petróleo. No dudo que nos adaptaremos, puesto que somos una especie adaptable, pero siempre es más difícil adaptarse a condiciones peores, perdiendo cosas que se daban por sentadas.
+10

Aún habrá quien no lea ni comprenda el texto.

Simplemente, porque siguen sin aceptar las consecuencias que implica estar ya de lleno en esa espiral hacia donde nos precipitamos.

Y por otro lado, por no entender que estar en el momento "pico de extracción de petróleo", no implica un escenario Mad Max, sino todo lo contrario.

Me quedo con esta frase:
La falta de aumento en la producción aumenta el riesgo de que pasen cosas que la afectan.
 
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