Conviene saber qué es el ReViVa, porque cambia bastante la lectura del titular. Es un programa de la EMVS en el que el propietario cede el usufructo de la vivienda a la empresa municipal entre cinco y diez años. A cambio, la EMVS le paga una renta pactada esté alquilada o no, y asume gastos de comunidad, seguro, reparaciones ordinarias e IBI, además de financiar la reforma sin intereses hasta 45.000 euros.
Por el lado del inquilino, los ingresos no pueden superar 5,5 veces el IPREM, unos 63.800 euros brutos al año, y nunca se paga más del 30% del sueldo. Ahí está el detalle del caso: con una pensión de entre 1.300 y 1.450 euros, el tope quedaría en torno a 400 o 435 euros al mes, cerca de los 500 que venía pagando y muy lejos de los 1.650 que le pedían.
En julio de este año el programa llevaba 219 viviendas rehabilitadas. Otra cosa es que el ofrecimiento acabe concretándose.