La flotilla a Ceuta: 60 barcos y un mar de divisiones
¿Puede una flotilla de sesenta barcos civiles cambiar el pulso en Ceuta? Un grupo de ciudadanos lo intentará, aunque la idea genera rechazo y burlas a partes iguales. La iniciativa, que ha cobrado forma en redes y grupos de presión, plantea una travesía desde Andalucía para mostrar apoyo a la ciudad autónoma y estrechar el vínculo marítimo con la península.
El escollo legal: la ley del mar
Sin embargo, el plan se topa con un escollo jurídico que sus propios organizadores parecen subestimar. El derecho del mar obliga a cualquier embarcación a rescatar a personas en peligro. Si cientos de migrantes se agarran a los barcos, como ya ha ocurrido en otros intentos, una tripulación civil sin medios de defensa difícilmente podrá negarse al auxilio. El resultado, advierten los escépticos, sería el control del barco por parte de los rescatados y un viaje directo hacia la península.
La espinosa cuestión de las armas
Las voces más beligerantes piden armar la flotilla, pero chocan con una realidad política: cualquier acto violento daría al Gobierno de Pedro Sánchez la coartada para reforzar su relato sobre la extrema derecha. Otros, con ironía, comparan la operación con otro “Dunkerque”, aunque en versión precaria y sin orden ni mando.
Al final, la flotilla de los 60 barcos parece condenada a navegar entre la buena voluntad y el ridículo. El mar, que no distingue banderas cuando hay vidas en peligro, decidirá el resto.