Aznar sobre Trump: «Algo pasa cuando el que intentó un golpe de estado es elegido presidente»
¿Qué pasa cuando un expresidente español acusa a un presidente electo de Estados Unidos de haber intentado un golpe de estado? Pues pasa que la conversación pública se parte en dos: los que ven en Aznar a un referente moral y los que le recuerdan que él mismo fue señalado por el 11-M. La frase, pronunciada en un foro internacional, ha reabierto la caja de los truenos en España.
El contexto: Aznar, Trump y el asalto al Capitolio
José María Aznar, expresidente del Gobierno español, ha declarado que «algo pasa cuando el que intentó un golpe de Estado es elegido presidente». La frase, difundida en redes, se interpreta como una referencia directa a Donald Trump y al asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Aznar no menciona a Trump por su nombre, pero el contexto —elecciones estadounidenses, intento de revertir el resultado— hace difícil otra lectura.
La reacción no se ha hecho esperar. Hay quien sostiene que Aznar habla con autoridad porque él mismo sufrió un intento de golpe de estado, mientras otros recuerdan que su gobierno estuvo marcado por la gestión del 11-M y la posterior guerra de Irak. La polémica está servida.
Las dos Españas de la memoria: 11-M y el golpe de estado
Una parte del análisis señala que Aznar debería predicar con el ejemplo. «El golpe de estado se le hicieron a él, que le robaron las elecciones», apunta un participante, en referencia a las elecciones de 2004 y a la teoría de que el PSOE se benefició del atentado. Otros van más allá y vinculan la frase con el 11-M: «Traducción: El 11M fue un golpe de estado».
El argumento es recurrente: si Aznar acusa a Trump de intentar un golpe, ¿qué fue el 11-M? La sombra de la conspiración planea sobre el debate. Hay quien pide que Aznar acuda al Tribunal Supremo de EEUU a demostrar sus acusaciones, y quien recuerda que en EEUU ya se intentó acusar a Trump de esos hechos sin éxito.
El PP como «PSOE azul»: la crítica desde la derecha
No todos los ataques vienen de la izquierda. Una corriente de opinión dentro del propio espectro de la derecha acusa al PP de ser «el PSOE azul», una fuerza que ha traicionado los principios de sus votantes. «El PP no es socialista, para nada. Espero que sus votantes estén satisfechos y los sigan votando con furia porcina mientras se cagan en sus caras», escribe un participante.
La crítica se extiende a todos los expresidentes desde la Transición: «Todos los expresidentes desde González son multimillonarios. Menos mal que llegó el régimen del 78 a salvarnos». El descontento con la clase política es transversal y se alimenta de casos como el Pacto del Majestic, citado como ejemplo de corrupción.
Trump, el espejo de la política española
El debate sobre Trump sirve para hablar de España. Hay quien ve en el magnate un síntoma de que «la gente está despertando» y rechaza el comunismo. Otros, en cambio, consideran que la comparación es odiosa: «Mucho mejor apoyar la muerte de miles de personas con el cuento de las armas de destrucción masiva», ironiza un participante, recordando la guerra de Irak.
La figura de Aznar se convierte en el centro de todas las críticas. Se le acusa de ser «un puto imbécil otanista», de haber creado la burbuja inmobiliaria y de haber permitido la avalancha de inmigración. La memoria de su gestión sigue dividiendo a la opinión pública.
El legado de Aznar: entre el desprecio y la nostalgia
Para algunos, Aznar representa lo peor de la política española: «J.Mierda Aznar es la rata malnacida más criminal que ha tenido Gitania de presidente». Para otros, su figura evoca una época de crecimiento económico que nunca volverá. «El mejor momento de España, la economía iba como una moto», replican sus defensores, aunque los críticos recuerdan que fue «a moto de crédito que acabó en una hostia».
La conversación deriva hacia el sistema político en su conjunto. «¿Cuándo nos daremos cuenta de que todos después de Suárez han sido -y son- unos vendidos?», se pregunta un participante. La desafección es palpable.
El papel de los medios y la desinformación
La discusión también aborda el papel de la prensa. Se acusa a los medios de manipular y de actuar como «propaganda y adoctrinamiento». Frente a ellos, se reivindica internet como fuente de «libertad de información AUTÉNTICA». La desconfianza hacia los medios tradicionales es un denominador común.
En este contexto, la frase de Aznar se interpreta como una maniobra más del «régimen del 78» para mantenerse en el poder. «Estos imbéciles siguen anclados en los 90», sentencia un participante. La brecha generacional y política parece insalvable.
Conclusión: algo pasa, pero no lo que Aznar dice
Al final, la frase de Aznar sirve para que cada cual reafirme sus posiciones. Unos ven en Trump una amenaza para la democracia; otros, un síntoma de que la gente se rebela contra las élites. Y mientras tanto, Aznar sigue siendo el personaje que nunca deja indiferente. Como dice un participante: «Alguien más duda de que el PP es el PSOE azul?». La respuesta, querido lector, la tienes tú.