Aragón: dos megacentros absorberán el 70% de su electricidad
En Calatorao, un municipio zaragozano de poco más de 3.000 habitantes, Blackstone planea un campus de centros de datos con más de 1.000 megavatios de potencia. La segunda fase, según Ecologistas en Acción, consumiría el 58% de toda la demanda eléctrica de Aragón. Sumado al proyecto de Azora, ambos absorberían casi el 70% de la electricidad que consume hoy la comunidad.
La exención ambiental que huele a atajo
El Gobierno de Aragón no exige evaluación ambiental ordinaria al proyecto de Blackstone. El INAGA lo justifica por la mejora del planeamiento vigente; Ecologistas en Acción presentó alegaciones y sostiene que no cumple los requisitos para ser declarado de interés general. La organización recuerda que la segunda fase, con más de 1.000 megavatios, consumiría el 58% de la demanda autonómica. Todo para una infraestructura que, una vez en marcha, genera una plantilla mínima.
Bluff o bombazo eléctrico: las dos lecturas
Hay quien ve un problema de soberanía energética: ingentes consumos de agua, poco empleo y una factura fiscal sospechosamente baja. La imagen que mejor lo resume: llegar, enchufar, reventar e irse. También hay quien lo tacha de bluff, recordando que la mitad de los centros de datos anunciados nunca llegan a construirse.
A quienes preguntan por qué no se instalan en Marruecos, la respuesta técnica es contundente: falta de conectividad internacional, inestabilidad de la red eléctrica y, sobre todo, que España es el hub de cables submarinos del sur de Europa. El sol sobra, pero sin fibra no hay paraíso.
Y el dato que descoloca: el sector industrial supone el 25,1% del PIB aragonés. Si la luz se encarece, no serán los servidores quienes paguen el pato, sino las fábricas y el campo. La pregunta no es si Aragón puede permitirse los centros de datos, sino si puede permitirse lo que viene detrás.