Once años de Housers y el hilo salta a otro pufo: Ventus Energy
El tramo arranca con dos vídeos de YouTube pegados sin más comentario y un par de enlaces. A partir de ahí el hilo se abre en varias direcciones: unos recuerdan cuánto lleva esto funcionando, otros buscan el siguiente caso y alguno pega los enlaces de eldiario.es sobre Carlos Ory y las villas ecológicas en Indonesia. La conversación deja de mirar solo a Crowpire.
Qué se ha sabido
Un participante suelta la cifra que ordena todo: «Desde 2015 han levantado
150 millones». Otro confirma la antigüedad: Housers existe
desde 2015, once años. Con ese dato en la mano, la comparación se vuelve incómoda: Nueva Rumasa, Forum Filatélico o Bosques Naturales, dice un forero, duraron «menos de 5 años», «alguno escasos 2 años».
El caso nuevo que entra con fuerza en el hilo es otro: en
agosto de este año, según un mensaje, la plataforma
Ventus Energy —la de los molinillos en países bálticos— dejó «pillados a miles de inversores». En el mismo post se apunta a que, cuando el dinero se seca, empiezan los problemas.
Al principio del tramo se cuelgan dos vídeos de YouTube:
Y tres enlaces que abren otra línea, la del emprendedor Carlos Ory y sus proyectos de villas ecológicas en Indonesia:
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eldiario.es
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eldiario.es
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ecobeachcity.com
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instagram.com
Un mensaje largo firmado «chatgpt-5.5» recicla el argumento de por qué esto aguanta más que Fórum: cada inversor iba a un proyecto concreto y el dinero se queda congelado, así que el problema gotea proyecto a proyecto en vez de reventar de golpe.
Dónde está la bronca
El choque grueso es sobre quién debería financiar un negocio así. Un forero defiende que si algo es bueno y rentable «el empresario siempre va a tener acceso a financiación privada»: business angels, private equity, crédito bancario, bonos. Y añade que, si es bueno de verdad, los grandes no van a dejar que el pequeño ahorrador entre hasta que salga a bolsa. La respuesta de fondo es la misma en varios mensajes: que nadie da duros a pesetas y que a este tipo de plataformas se llega cuando ya no queda otra puerta.
Otro frente es el de los que promocionaron esto. Un participante señala a «el personaje del wall street wolverine» como quien empujaba este tipo de productos. Otro pregunta si
MyInvestor comercializaba esta plataforma. No hay respuesta cerrada.
Y luego está el tramo incómodo. Alguien responsabiliza a los propios afectados, con un mensaje muy duro contra una inversora de 86 años a la que reprocha haberse metido ahí teniendo otras opciones. El mensaje no aporta nada al caso y el hilo lo deja pasar sin darle cuerda.
En medio, el contraste pequeñoburgués de siempre: uno cuenta que tiene dinero al
3% desde hace años y que «será poco, pero es seguro». Otro responde que con los tipos actuales ese 3% no está nada mal. Y un tercero sentencia que mejor gastárselo todo en una bici y una foto disfrazado.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el foco. Hasta ahora el hilo miraba a Crowpire y a su rastro de proyectos atascados; en este tramo la conversación se ensancha a otras plataformas y a otros países. Ventus Energy entra como caso fresco. Indonesia y Tailandia aparecen como los siguientes en la lista: alguien pide mirar sus «divisas y estructuras financieras» y recuerda que Turquía ya cayó antes.
También se instala la idea de que esto no va de un caso aislado. Un participante avisa de que «se están empezando a desmoronar todos los ponzis» y pide «tener el dinero a buen recaudo». Otro apunta a que del private equity, el factoring, los micropréstamos y todo lo que se ha perfumado con la etiqueta de «tokenización» va a salir lo mismo.
Y entra un nombre nuevo, el de Carlos Ory, con la investigación judicial y las acciones legales de los inversores sobre la mesa. El hilo lo pega y sigue. No hay veredicto, solo el enlace.