Ceuta se queda sin ojos: la DGT desconecta sus cámaras de tráfico
La Dirección General de Tráfico ha desactivado las cámaras de vigilancia de las carreteras de Ceuta, una decisión oficial que no acaba de explicarse y que ha provocado una ola de escepticismo. La noticia, difundida a través de la propia web del organismo, ha generado más preguntas que respuestas: ¿qué estaban mostrando esos objetivos? ¿Por qué se apagan ahora?
¿Qué temían mostrar?
Las especulaciones apuntan a que el apagón podría estar relacionado con lo que esas cámaras capturaban. Las ironías sobre carreras ilegales, un “paraíso” a lo Wakanda o “la purga” circulan como hipótesis no tan descabelladas para quienes desconfían de las explicaciones oficiales. Tampoco ayuda la trayectoria reciente: hay quien recuerda que llevaban caídas desde lo que se conoce como “la invasión”, sin que nadie hubiera actuado hasta ahora.
Incompetencia o algo peor
La otra corriente, menos conspiranoica pero igual de demoledora, ve en este episodio un simple síntoma de abandono. Si los dispositivos no funcionaban desde hace tiempo, su desconexión formal sería solo el reconocimiento de una dejadez que ya era un secreto a voces. En ambos casos, la DGT acaba con su reputación por los suelos.
Lo que nadie aclara es qué se grabó, qué se borró y por qué la decisión llega ahora. La versión oficial no ha ido más allá de la escueta nota en la web.